El Gobierno de Córdoba avanzó con una serie de inversiones estratégicas en infraestructura rural en la Cuenca Alta La Picasa, al entregar maquinaria vial y destinar fondos para obras de ordenamiento hídrico y conectividad en el sur provincial. Las medidas fueron anunciadas por el ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, en General Levalle, y apuntan a mejorar la transitabilidad de los caminos rurales, optimizar el manejo de los excedentes hídricos y fortalecer el desarrollo productivo de una región históricamente afectada por eventos climáticos.
En el marco de la ley de modernización de la gestión de caminos rurales, la Provincia entregó una motoniveladora al Consorcio Caminero 126 de General Levalle y, a través de un subsidio de $140 millones, permitió que la Regional 16 adquiriera una retroexcavadora. A estos aportes se suman fondos específicos para la ejecución de obras de sistematización hídrica y ordenamiento rural, con un alcance estimado de 40.000 hectáreas, concentradas principalmente en la zona rural de General Levalle, en el departamento Presidente Roque Sáenz Peña.
Las autoridades provinciales destacaron que la incorporación de maquinaria permitirá a los consorcios garantizar la transitabilidad permanente de los caminos bajo su jurisdicción, una condición clave para la salida de la producción, el acceso a servicios y el arraigo rural. Al mismo tiempo, las obras proyectadas buscan dar una respuesta estructural a los problemas derivados del exceso hídrico, una de las principales limitantes productivas del sur cordobés.

El plan integral contempla intervenciones orientadas a mejorar el manejo de los excedentes de agua, mitigar el impacto de lluvias intensas y reducir el riesgo de anegamientos que, en los últimos años, afectaron tanto a los campos como a la red vial rural. Según se informó, el enfoque adoptado responde a una gestión integrada de cuencas, que prioriza soluciones de largo plazo y una mirada territorial sobre la infraestructura productiva.
Uno de los ejes centrales del programa es el saneamiento del canal Arroyo Los Tamarindos, ubicado sobre el camino T126-13, una obra que demandará una inversión de $200 millones. Este canal cumple un rol estratégico en la conducción y el ordenamiento de los excedentes hídricos del sur provincial, ya que permite mitigar inundaciones en una amplia zona que abarca el sur de la Ruta Nacional N°7, La Cautiva, General Levalle, Río Bamba y el oeste de Laboulaye.
La intervención incluye el inicio de un plan de remediación y recambio del antiguo sistema de alcantarillas y puentes a lo largo de la traza del canal. La primera etapa se desarrollará en el cruce con el camino T126-13, al oeste de la Ruta Provincial N°10, y busca mejorar la capacidad de escurrimiento, reducir puntos críticos de acumulación de agua y garantizar una mayor durabilidad de la infraestructura existente.
A este proyecto se suma el ordenamiento territorial rural entre los caminos S292 y T126-09, que contará con una inversión estimada de $300 millones. El objetivo principal de esta obra es fortalecer la conectividad rural, asegurando caminos seguros y transitables durante todo el año, incluso en períodos de lluvias intensas. Para ello, se prevé la ejecución de 11 alteos locales (albardones) a lo largo de casi 13 kilómetros del camino T126, respetando la cota natural del terreno y mejorando tanto la circulación como el escurrimiento superficial.

Otra de las intervenciones relevantes es la construcción de un Microembalse sobre el camino T126-11, una obra que demandará una inversión de $500 millones y que apunta a resolver un punto histórico de conflicto hídrico en el noreste de General Levalle. Actualmente, este tramo presenta una marcada depresión que, ante lluvias ordinarias, concentra el escurrimiento superficial en sentido noroeste-sudeste, dificultando la salida de la producción y afectando la transitabilidad.
El proyecto contempla un alteo sobre una traza de 3 kilómetros, con un enfoque integral de ordenamiento hídrico. Se trata de la primera etapa de un plan dividido en tres fases, diseñado para reducir la acumulación de excedentes de agua, mejorar la funcionalidad del sistema rural y disminuir la vulnerabilidad de los caminos frente a eventos climáticos recurrentes.
Desde el Ministerio de Bioagroindustria remarcaron que estas acciones no solo impactan en la eficiencia productiva, sino que también contribuyen al arraigo rural y a la sostenibilidad del territorio. La mejora de los caminos facilita el transporte de insumos y mercadería, reduce costos logísticos y permite una mayor integración de las economías regionales con los centros de consumo.
Asimismo, el enfoque de saneamiento hídrico busca anticiparse a escenarios climáticos cada vez más extremos, mediante obras que ordenen los flujos de agua y reduzcan los daños asociados a inundaciones. En este sentido, la Cuenca Alta La Picasa es considerada un área prioritaria por su complejidad hidrológica y su importancia productiva dentro del sur de Córdoba.

Las autoridades provinciales subrayaron que la articulación con los consorcios camineros es un pilar central de la estrategia, ya que permite una gestión más cercana al territorio y una respuesta más ágil a las necesidades locales. La entrega de maquinaria y el financiamiento de obras forman parte de una política sostenida de fortalecimiento del sistema de caminos rurales, con impacto directo en la competitividad del sector agropecuario.
Con estas inversiones, Córdoba busca consolidar un modelo de infraestructura rural integrada, que combine equipamiento, planificación hídrica y conectividad, como base para el desarrollo productivo y territorial del sur provincial. En un contexto marcado por la variabilidad climática y la necesidad de mejorar la eficiencia logística, las obras en la Cuenca Alta La Picasa aparecen como una apuesta estratégica para sostener la producción y el crecimiento regional en el mediano y largo plazo.