El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, encabezó este jueves en Santa Rosa una reunión con dirigentes empresariales y sindicales para analizar las implicancias de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, en momentos en que el proyecto avanza en el Congreso. Del encuentro participaron representantes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), de la Cámara de Comercio local y de organizaciones gremiales, quienes coincidieron en la necesidad de que cualquier modificación al régimen laboral sea producto del diálogo y no de decisiones unilaterales. La instancia cobra relevancia porque el debate parlamentario ingresa en una etapa clave y podría impactar de manera directa en la estructura productiva y social de las provincias.
La reunión se realizó en Casa de Gobierno y contó con la presencia de Alfredo González, secretario de Relaciones Institucionales de CAME; Jorge Ortiz Echagüe, en representación de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de La Pampa (CACIP); y Rodrigo Gemoni, secretario general del Centro Empleados de Comercio y presidente de la Federación Nacional de Mutuales Mercantiles de FAECYS (FENAMMF). El eje central fue el análisis técnico y político del proyecto de ley que actualmente se encuentra en tratamiento en el Senado y que luego deberá ser discutido en la Cámara de Diputados.

Durante el encuentro, los participantes compartieron la preocupación por los efectos que podría generar una reforma diseñada sin la participación de los sectores directamente involucrados. “No puede existir una modificación del marco laboral a espaldas de quienes generan empleo ni de quienes representan a las y los trabajadores”, señalaron de manera conjunta los asistentes, en una definición que marcó el tono de la reunión.
El planteo no se limitó a una defensa corporativa de intereses sectoriales, sino que se centró en la idea de que el diálogo social es la base para construir normas sostenibles en el tiempo. Empresarios y sindicalistas coincidieron en que los cambios estructurales en materia laboral requieren previsibilidad, consensos amplios y una mirada federal que contemple las realidades productivas de cada región del país.
Uno de los puntos más sensibles abordados fue el impacto que podría tener una reforma impuesta desde el nivel central sin contemplar las particularidades de las economías regionales. En ese sentido, los referentes advirtieron que un esquema rígido o desequilibrado podría incrementar la conflictividad laboral, afectar la dinámica de las PyMEs y beneficiar de manera desproporcionada a grandes empresas con capacidad financiera para absorber modificaciones normativas sin mayores costos.
En el intercambio surgió además una mirada crítica sobre el enfoque que, según los participantes, subyace en algunas propuestas de modificación. “La ley laboral no puede ser una herramienta de ajuste ni de precarización, sino un instrumento para garantizar estabilidad, previsibilidad, empleo digno y desarrollo productivo, fruto del diálogo social y la construcción de consensos”, expresaron durante la reunión, al fijar posición frente al escenario nacional.
Para el gobierno provincial, el encuentro también tuvo un valor político estratégico: consolidar a La Pampa como una voz activa en el debate federal. Ziliotto escuchó los planteos de los distintos sectores y coincidió en la necesidad de que los legisladores pampeanos lleven al Congreso una postura que refleje la realidad productiva local y la experiencia cotidiana de empresarios y trabajadores.
En ese marco, se remarcó la importancia de que los diputados y senadores por La Pampa promuevan instancias de participación real en el tratamiento parlamentario. La preocupación compartida es que el proyecto avance sin audiencias amplias ni consultas a quienes están directamente vinculados al mundo del trabajo, lo que podría derivar en una normativa con escasa legitimidad social.
La visita de Alfredo González a la provincia se dio precisamente en el contexto de la discusión nacional sobre la reforma. Desde CAME, la postura histórica ha sido impulsar marcos normativos que acompañen la actividad de las pequeñas y medianas empresas sin debilitar derechos ni generar mayor incertidumbre. En esa línea, durante la reunión se destacó la necesidad de encontrar un equilibrio entre competitividad, sustentabilidad empresarial y protección de los trabajadores.
Para los representantes sindicales, el eje estuvo puesto en defender el rol de la negociación colectiva y el respeto por los convenios vigentes. Gemoni remarcó la importancia de preservar los mecanismos de representación y de evitar que cualquier modificación legal derive en un deterioro de las condiciones laborales. La coincidencia con el sector empresario en torno al método —el diálogo como condición indispensable— fue uno de los aspectos más destacados del encuentro.
El contexto nacional potencia la relevancia de este tipo de reuniones. Con un proyecto de reforma laboral en debate, con posiciones enfrentadas entre distintos bloques políticos y con una sociedad atenta a los cambios que podrían afectar la vida cotidiana, las provincias buscan posicionarse como actores activos y no meros receptores de decisiones tomadas en Buenos Aires.
La reunión encabezada por Ziliotto se inscribe, así, en una estrategia más amplia de construcción de consensos locales frente a debates estructurales. Para el gobierno pampeano, el objetivo es que la provincia tenga una voz clara en el Congreso y que esa voz surja de la articulación entre el Estado, el sector productivo y las organizaciones de trabajadores.
El encuentro no dejó definiciones legislativas concretas, pero sí marcó una hoja de ruta: sostener el diálogo, profundizar el análisis técnico del proyecto y trasladar esas conclusiones al ámbito parlamentario. En un escenario de discusión intensa sobre el futuro del trabajo en Argentina, La Pampa decidió anticiparse y construir una posición común entre actores que, no siempre, logran sentarse en la misma mesa.