La Ciudad de Buenos Aires fue elegida como la mejor ciudad del mundo para visitar en 2026, al ubicarse en el primer puesto del ranking global elaborado a partir de la votación de más de 200.000 lectores internacionales en los Wanderlust Reader Awards 2025. El reconocimiento fue anunciado esta semana en una ceremonia realizada en la National Gallery de Londres y representa un hecho relevante para la Argentina por el impacto que tiene en la proyección internacional del destino y en la industria turística local. La información fue difundida por El Cronista, que detalló los alcances del premio y sus implicancias para el posicionamiento global de la capital.
El galardón marca un hito: es la primera vez que Buenos Aires alcanza el liderazgo absoluto en este prestigioso listado, luego de haber ocupado el sexto lugar en la edición anterior. El salto en el ranking refleja una mejora sostenida en la percepción internacional de la ciudad y confirma una tendencia que distintos operadores turísticos venían registrando: mayor interés de viajeros extranjeros por experiencias culturales, gastronómicas y urbanas asociadas a la identidad porteña.

La elección se basó en una votación abierta a lectores de la revista británica especializada en viajes Wanderlust, una publicación con alcance global que desde hace 24 años reconoce a los destinos más valorados por su comunidad. Según explicó El Cronista, la edición 2025 de los premios reunió a más de 200.000 participantes de distintos países, lo que le otorga al resultado un peso significativo dentro del sector turístico.
Entre los factores que explican el liderazgo de Buenos Aires, el ranking destacó la energía creativa de sus barrios, con una oferta cultural que se renueva de manera permanente; el resurgimiento de las milongas y salas de tango, que volvieron a convertirse en polos de atracción tanto para visitantes extranjeros como para el público local; y el impulso de una nueva generación de chefs que está redefiniendo la cocina argentina con propuestas innovadoras y de calidad internacional.
También se valoró la diversidad de actividades disponibles durante todo el año, un aspecto clave para consolidar el atractivo de un destino más allá de la estacionalidad. De acuerdo con los datos relevados, la ciudad cuenta con más de 7.000 locales gastronómicos, 287 teatros, 380 librerías y alrededor de 150 museos, cifras que la ubican entre las capitales culturales más activas de la región y del mundo. A eso se suma la hospitalidad de los porteños, el peso de su patrimonio arquitectónico y una vida nocturna que continúa siendo uno de los grandes diferenciales frente a otros destinos urbanos.

Desde la organización Visit Buenos Aires, encargada de la promoción turística de la ciudad, celebraron la distinción como un resultado directo de una estrategia sostenida de posicionamiento internacional. En declaraciones citadas por El Cronista, desde la entidad señalaron: “Este tipo de distinciones nos ayudan a seguir atrayendo turistas de todo el mundo y a consolidar la marca Buenos Aires en el mapa global”. La afirmación resume una visión compartida por el sector: los premios no solo aportan prestigio simbólico, sino que funcionan como herramientas concretas para impulsar la demanda turística.
El reconocimiento también refuerza la política de internacionalización del destino que impulsa el Gobierno porteño, con foco en atraer visitantes interesados en experiencias auténticas, ligadas a la cultura urbana, la gastronomía, el arte y la identidad local. En ese sentido, Buenos Aires ha logrado construir una imagen asociada a la diversidad cultural, la accesibilidad económica relativa para viajeros extranjeros y una oferta amplia que combina tradición y vanguardia.
El impacto potencial del premio se proyecta más allá del plano simbólico. Para el sector turístico, un mayor posicionamiento internacional puede traducirse en incremento de llegadas de turistas, mayor ocupación hotelera, dinamización de la actividad gastronómica y crecimiento del consumo en rubros vinculados al ocio y la cultura. La experiencia de otros destinos muestra que los reconocimientos internacionales suelen convertirse en un factor de peso a la hora de definir viajes, especialmente entre los turistas de larga distancia.

El ranking de los Wanderlust Reader Awards también reconoció a otros destinos destacados. Según detalló El Cronista, Japón fue elegido como el país más atractivo del mundo, Italia como el mejor destino europeo y Estambul como la ciudad más deseada de Europa. Estos datos permiten dimensionar el nivel de competencia en el que se impuso Buenos Aires y el valor que adquiere su liderazgo dentro de un escenario turístico global altamente competitivo.
La revista Wanderlust, organizadora de los premios, cuenta con más de 238.000 lectores y desarrolla además uno de los podcasts de viajes más escuchados del mundo. Su comunidad está compuesta por viajeros frecuentes, profesionales del sector y lectores especializados, lo que le otorga al ranking un perfil cualitativo distinto al de otros listados más masivos. Para la industria turística, ese respaldo funciona como un sello de calidad frente a públicos exigentes.
Para Buenos Aires, el desafío ahora pasa por sostener y capitalizar este reconocimiento. Especialistas del sector coinciden en que el posicionamiento internacional debe acompañarse con políticas que fortalezcan la infraestructura turística, mejoren la conectividad aérea, consoliden la seguridad en zonas de alta circulación de visitantes y promuevan una experiencia urbana de calidad. La distinción abre oportunidades, pero también eleva las expectativas sobre el desempeño futuro del destino.

En un contexto regional marcado por la competencia entre ciudades por captar turismo internacional, el liderazgo alcanzado por la capital argentina representa una ventaja estratégica. No solo por el impacto económico directo que puede generar, sino también por el valor simbólico de proyectar una imagen positiva del país en el exterior. Buenos Aires, con su combinación de cultura, gastronomía, historia y vida urbana intensa, logró así un reconocimiento que trasciende lo turístico y se convierte en un activo para su posicionamiento global.