El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, volvió a reclamar que el Gobierno nacional coparticipe el impuesto a los combustibles líquidos con las provincias para financiar obras de infraestructura, al considerar que una mayor disponibilidad de recursos permitiría acelerar proyectos viales y urbanos estratégicos. El planteo fue realizado durante un acto oficial en la ciudad de Neuquén y cobra relevancia en un contexto de alta demanda de inversión pública, crecimiento poblacional sostenido y presión sobre la infraestructura existente. En ese marco, el mandatario adelantó además que el próximo 21 de enero mantendrá una reunión con el ministro del Interior, Diego Santilli, para abordar tanto este tema como la deuda que la Nación mantiene con la provincia.
El reclamo se produjo durante la firma de un acuerdo vinculado a la transformación de la Avenida Mosconi, traza urbana que corresponde a la ex Ruta Nacional 22 y que constituye uno de los principales corredores viales de la capital neuquina. Allí, Figueroa subrayó la necesidad de contar con más recursos para sostener el ritmo de ejecución de la obra pública provincial y acompañar el crecimiento demográfico y económico de la región.
El gobernador sostuvo que la ciudad de Neuquén es hoy la que “más crece en la República Argentina, lo que la termina transformando en la ciudad más importante del sur argentino”, y vinculó directamente ese fenómeno con la urgencia de mejorar la infraestructura vial. En ese sentido, afirmó que la nueva Avenida Mosconi potenciará la actividad económica urbana y remarcó que la culminación de las obras sobre la Ruta Nacional 22, en el tramo que atraviesa la provincia de Río Negro, resulta clave por tratarse del principal acceso terrestre a Neuquén.
Uno de los puntos centrales de su intervención fue la crítica al esquema actual de distribución de los impuestos vinculados a los combustibles. Figueroa explicó que “en cada litro de nafta que pagamos, el 28% son impuestos nacionales y el 10% es impuesto a los combustibles líquidos, que requiere una afectación específica de impuesto”, y planteó que el escenario sería distinto si las provincias recibieran una porción de esos fondos. “Qué diferentes serían los números si a nosotros nos coparticiparan parte de esos impuestos a los combustibles líquidos, para poder hacer estas obras de infraestructura importante de la provincia de Neuquén”, expresó, al dejar en claro que su reclamo apunta a fortalecer la capacidad de inversión local sin resignar equilibrio fiscal.
La transformación de la Avenida Mosconi fue destacada como una de las obras más relevantes en ejecución. Según precisó el propio gobernador, se trata de un proyecto que “involucra más de 170 millones de dólares, involucra a muchos vecinos de la ciudad y por eso es muy importante que todos nosotros estemos hoy dialogando”. La iniciativa contempla una renovación integral del corredor, con impacto directo en la conectividad urbana, la seguridad vial y la calidad de vida de miles de habitantes.
En ese contexto, Figueroa valoró también el trabajo articulado con la Municipalidad de Neuquén y el intendente Mariano Gaido, a quien reconoció por el proceso de modernización urbana que atraviesa la capital provincial. Para el mandatario, la coordinación entre niveles de gobierno resulta fundamental para sostener un modelo de desarrollo que combine inversión pública, planificación y generación de empleo.
Otro de los ejes de su discurso fue la situación económica y laboral de la provincia. El gobernador remarcó la estabilidad de Neuquén en materia de ejecución de obra pública y crecimiento del empleo privado, y advirtió que estos indicadores no deben ser naturalizados. “Cuando uno comienza a analizar las distintas ratios, lo que estamos viviendo en Neuquén no es común en ningún lado”, afirmó, al señalar que la provincia muestra un desempeño diferencial respecto de otras jurisdicciones del país.
Durante el acto también se puso en valor el rol de las entidades intermedias y de la sociedad civil en el proceso de desarrollo local. Figueroa agradeció la presencia de representantes del sector empresario, académico y productivo, y destacó su aporte al “despegue” de la provincia y de la ciudad capital. Entre los asistentes estuvieron Giulio Retamal, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción en Neuquén; Joaquín García González, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de Neuquén; Santiago Núñez, secretario general en la Universidad Nacional del Comahue; Dante Scantamburlo, presidente de la Asociación de Comercio, Industria, Producción y Afines del Neuquén (ACIPAN); y Mauricio Uribe, presidente de la Federación de Cámaras del Sector Energético de la provincia del Neuquén (FECENE).
Más allá del reclamo por la coparticipación del impuesto a los combustibles, el gobernador confirmó que la agenda con el Gobierno nacional incluirá otro tema sensible: la deuda que la ANSES mantiene con el Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN) por la armonización de la caja previsional provincial. Según detalló, el monto supera los 200 millones de dólares, recursos que —de concretarse el pago— serían destinados en gran medida a fortalecer la inversión en obra pública.
“Nosotros tenemos muy buen diálogo y lo fundamental es que nos paguen el dinero que nos deben. Son más de 200 millones de dólares que nosotros vamos a aplicar también hacia la obra pública”, sostuvo Figueroa al anticipar el encuentro con Santilli. También señaló que en esa reunión se plantearán otras demandas vinculadas a la necesidad de mejorar la infraestructura, en función del crecimiento poblacional y productivo que atraviesa la provincia.
El reclamo por una mayor equidad en la distribución de los recursos fiscales se inscribe en un debate más amplio que atraviesa a varias provincias productoras de energía, que sostienen que aportan de manera significativa a la recaudación nacional pero reciben una porción limitada de los fondos para invertir en infraestructura. En el caso de Neuquén, ese debate se potencia por el peso estratégico de Vaca Muerta y por el impacto que la actividad hidrocarburífera tiene sobre rutas, servicios urbanos y demanda habitacional.
Con su planteo, Figueroa busca posicionar a Neuquén como una provincia que reclama recursos no solo en función de un derecho fiscal, sino también de una necesidad concreta: acompañar con inversión pública el crecimiento acelerado que experimenta su territorio. La coparticipación del impuesto a los combustibles aparece, en ese marco, como una de las herramientas clave para sostener un modelo de desarrollo basado en infraestructura, empleo y planificación a largo plazo.