Un equipo de investigadores del INTA Balcarce y de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNCPBA) logró aislar una cepa nativa de Lactobacillus reuteri con alto potencial probiótico, a partir del tracto intestinal de pollos parrilleros criados en el sudeste bonaerense. El avance, dado a conocer a fines de enero de 2026, es considerado estratégico para la sanidad avícola argentina, ya que abre la posibilidad de desarrollar insumos nacionales adaptados a las condiciones productivas locales y reducir la dependencia de productos importados.
El hallazgo se obtuvo a partir de muestras intestinales de pollos criados en establecimientos comerciales del partido de Tandil, provincia de Buenos Aires. La investigación se enfocó en identificar microorganismos beneficiosos capaces de mejorar la salud intestinal de las aves y contribuir a un manejo sanitario más eficiente, en un contexto de creciente necesidad de reducir el uso de antibióticos en la producción animal.
Actualmente, gran parte de los probióticos utilizados en la producción avícola nacional son importados, lo que incrementa los costos y, en algunos casos, limita su eficacia debido a que fueron desarrollados para otros sistemas productivos. En ese sentido, Yosef Huberman, investigador del INTA Balcarce, señaló que “contar con cepas probióticas locales, eficaces y adaptadas constituye una herramienta concreta para productores y empresas del sector”, según informó el organismo.
Los probióticos son microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, aportan beneficios a la salud del hospedador. En producción animal, su uso permite mejorar la digestión, fortalecer el sistema inmunológico y desplazar bacterias patógenas, sin dejar residuos en carne o huevos ni favorecer la resistencia antimicrobiana. Dentro de este grupo, Lactobacillus reuteri se destaca por su capacidad de producir reuterina, una sustancia con efecto antimicrobiano.
Durante el estudio, la cepa aislada mostró alta resistencia a condiciones adversas, como ambientes ácidos y sales biliares, y demostró una marcada actividad antimicrobiana. En particular, logró inhibir el crecimiento de Salmonella Enteritidis y Salmonella gallinarum, dos patógenos relevantes para la producción avícola.
El avance refuerza el valor de la investigación científica aplicada y sienta las bases para el desarrollo de probióticos nacionales, con impacto en la eficiencia productiva, la sustentabilidad y la competitividad del sector avícola argentino.