El Gobierno de Misiones intensificó las acciones de prevención y combate de incendios forestales ante el aumento de las temperaturas, la escasez de lluvias y el riesgo extremo de focos ígneos en todo el territorio provincial. La estrategia, coordinada por el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, combina monitoreo permanente, inversión en infraestructura y campañas de concientización, con un objetivo central: proteger la selva misionera, las áreas naturales y los destinos turísticos que constituyen uno de los principales motores económicos de la provincia. Las medidas fueron reforzadas el jueves 29 de enero de 2026, en un contexto climático adverso que incrementa la vulnerabilidad ambiental.
La política provincial se apoya en un esquema integral que articula a distintos organismos del Estado y fortalece la capacidad de respuesta ante emergencias. Según explicó el ministro de Ecología, Martín Recamán, la experiencia de los incendios posteriores a la pandemia marcó un punto de inflexión en la gestión del fuego. “El quiebre que tuvimos en esa etapa fue que el fuego ingresó dentro de los parques. Antes no se quemaban los parques, sino principalmente zonas forestales o productivas, y ese cambio nos obligó a modificar la forma de gestionar el fuego y a incorporar cuidados que antes no eran necesarios”, señaló.
En ese marco, el Gobierno provincial consolidó un sistema de prevención y respuesta con una inversión sostenida. Actualmente, los 22 parques provinciales cuentan con guardaparques capacitados y equipados para el manejo del fuego, una transformación que implicó formación técnica, provisión de herramientas y la construcción de una gestión permanente. “Hoy los 22 parques provinciales cuentan con guardaparques capacitados y equipados para el manejo del fuego. Antes no teníamos guardaparques con las herramientas que tenemos hoy; hubo que capacitar, entregar equipamiento y construir una gestión permanente”, afirmó Recamán.

El fortalecimiento del sistema incluye infraestructura y tecnología estratégica para el combate del fuego. La provincia dispone de equipos de ataque rápido, drones, aviones hidrantes, torres de vigilancia, reservorios de agua y tanques australianos, que permiten abastecer a brigadas terrestres y aeronaves. Además, se optimizó la operatividad aérea, reduciendo los tiempos de respuesta. “Antes el helicóptero debía volver a Posadas para recargar combustible. Hoy puede hacerlo en el mismo lugar del operativo o a pocos metros, lo que reduce significativamente los tiempos de respuesta”, explicó el ministro.
La articulación interinstitucional constituye otro eje clave del modelo misionero. El trabajo coordinado con la Policía de Misiones, los Bomberos Voluntarios, los municipios, Vialidad Provincial y Energía de Misiones permite garantizar una respuesta rápida y organizada ante cada foco de incendio. Este enfoque integral busca minimizar el impacto ambiental y proteger tanto a las comunidades como a los ecosistemas que sostienen la actividad turística.
La prevención ocupa un lugar central en la estrategia provincial. Las autoridades advierten que la principal causa de los incendios continúa siendo la acción humana, en un contexto de cambio climático que alteró las condiciones ambientales. “El clima cambió y las reglas del juego cambiaron, pero muchas personas siguen usando el fuego como se hacía antes. Hoy es necesario extremar los cuidados y saber cuándo utilizar el fuego, porque cualquier quema, por más mínima que sea, puede convertirse en un incendio de gran magnitud”, advirtió Recamán.
En este sentido, el Índice de Peligrosidad de Incendios y campañas como “No Me Quemés” se consolidaron como herramientas fundamentales para la prevención. El índice, que se publica y consulta de manera regular, permite anticipar riesgos y orientar decisiones tanto de las autoridades como de la ciudadanía. “El Índice de Peligrosidad de Incendios es hoy la principal herramienta con la que contamos en Misiones, ya que tiene un carácter social y, fundamentalmente, preventivo”, sostuvo el ministro.

El monitoreo provincial se complementa con el trabajo del Observatorio de Ordenamiento Territorial, que analiza imágenes satelitales para identificar focos de calor y evaluar la evolución de los incendios. El subsecretario de Ordenamiento Territorial, Lucas Russo, explicó que el seguimiento permanente permite identificar causantes y focalizar las acciones de prevención. “Realizamos un seguimiento permanente de los focos de calor y de la evolución de los incendios para identificar causantes y focalizar las acciones de prevención y las campañas de concientización”, indicó.
Los análisis revelan que muchos incendios no son intencionales, sino consecuencia de descuidos cotidianos, como colillas de cigarrillos arrojadas al costado de las rutas o prácticas productivas sin control. Además, el Observatorio permite diferenciar las características de cada región de la provincia, lo que facilita la planificación de acciones específicas. “Gracias al trabajo sostenido del Observatorio, hoy sabemos que la zona sur presenta características y complejidades distintas a las del centro y norte provincial, donde hay mayor cobertura forestal y pastizales. Esto nos permite anticiparnos y focalizar las acciones en las áreas de mayor riesgo”, explicó Russo.
La dimensión turística atraviesa toda la estrategia provincial. Misiones depende en gran medida de sus paisajes naturales, parques y reservas, que atraen a miles de visitantes cada año. “Misiones vive del turismo, de ese verde, de los parques y de los paseos que la gente viene a disfrutar, y eso es lo que también debemos cuidar entre todos de los incendios”, remarcó Russo. La protección del ambiente aparece así como una condición indispensable para sostener el desarrollo económico y social de la provincia.
El marco normativo vigente refuerza esta política. Misiones aplica regulaciones estrictas en consonancia con la Ley Nacional de Manejo del Fuego N.º 26.815, la Ley de Bosques Nativos N.º 26.331 y la normativa provincial, que prohíben quemas cuando el índice de peligrosidad es alto o extremo, obligan a denunciar focos de incendio y prevén sanciones que incluyen multas y acciones penales. “Una acción individual puede generar un daño colectivo. El cuidado del ambiente es una tarea de todos”, sostuvo Recamán, al destacar que la protección de la selva misionera requiere el compromiso conjunto del Estado y la sociedad.