La soja registró este viernes una suba de $5000 por tonelada en el mercado disponible argentino, desacoplándose de la tendencia negativa de Chicago, donde la oleaginosa cerró con bajas. El repunte se observó en las operaciones con descarga en los puertos del Gran Rosario, en un contexto de actividad comercial moderada pero con valores sostenidos, lo que le dio relevancia a la plaza local frente al escenario internacional adverso, según informó TN.
En concreto, el precio de la soja disponible alcanzó los $480.000 por tonelada, lo que implicó un avance diario del 1,05%. En la comparación semanal, respecto del viernes 23 de enero, el incremento fue de igual magnitud, consolidando una semana positiva para el mercado físico argentino, aun cuando los futuros internacionales mostraron una dinámica opuesta.
Desde el sector privado, el responsable de Research de la corredora Zeni, Eugenio Irazuegui, explicó que el cierre semanal estuvo marcado por un nivel de negocios acotado, aunque con precios firmes. “Al cierre de la semana, en la operatoria local se observó un discreto nivel de actividad comercial, con un número limitado de participantes activos en el mercado de soja. Por mercadería disponible, con descarga en los puertos del Gran Rosario, se pagaban $480.000 por tonelada”, señaló el analista en declaraciones citadas por TN.
En el mercado a término, en tanto, la tendencia fue diferente. Los contratos de soja con entrega en mayo de 2026, negociados en A3 Mercados, registraron un retroceso de US$2 y ajustaron en US$313,20 por tonelada, reflejando el impacto del contexto externo sobre las posiciones a cosecha.
Uno de los factores clave para la formación de precios en el mercado local fue la cotización del dólar oficial. La punta compradora del Banco Nación, referencia para la liquidación de divisas de la exportación, se ubicó en $1438, aportando sostén a los valores internos pese a la presión bajista internacional.
En el plano externo, la soja operó en baja en el mercado de Chicago. El contrato con entrega en marzo cayó US$2,94, equivalente a un 0,75%, y cerró en US$391,05 por tonelada. En la comparación semanal, el precio también mostró un retroceso del 0,33%, desde los US$392,33 registrados el viernes anterior.
De acuerdo con el análisis de Irazuegui, la oleaginosa profundizó las bajas a lo largo de la rueda internacional. “La soja fue consolidando el ritmo declinante con el correr de las horas hasta retroceder en un promedio de US$3,40 por tonelada”, indicó. A ese comportamiento contribuyó, por un lado, el escenario productivo en Brasil, donde los rendimientos proyectados apuntan a un nuevo récord de producción, y por otro, un cambio en el clima financiero global.
En ese sentido, el fortalecimiento del dólar estadounidense frente a las principales monedas del mundo volvió a presionar sobre los precios de los commodities. El índice DXY avanzó cerca de un 0,7% al cierre de la operatoria de granos, luego de varias jornadas de debilidad.
Según explicó el analista de Zeni, este rebote del dólar estuvo asociado a señales políticas y económicas provenientes de Estados Unidos. Entre los factores destacados se mencionó la designación de Kevin Warsh, ex gobernador de la Reserva Federal, como futuro titular de la autoridad monetaria estadounidense cuando Jerome Powell deje su cargo en mayo. A esto se sumó una novedad relevante en la región, luego de que el gobierno de Bolivia levantara las restricciones a las exportaciones de poroto de soja y subproductos, al considerar garantizado el abastecimiento interno.
Mientras tanto, los cereales también mostraron una rueda negativa en Chicago. En el caso del trigo, el contrato marzo retrocedió US$1,10 y cerró en US$197,68 por tonelada. El maíz, en tanto, perdió US$0,98 y ajustó en US$168,60 por tonelada.
Para el maíz, el contexto financiero volvió a jugar un rol central. “La apreciación del dólar estadounidense, recuperando parte de la valuación cedida en ruedas anteriores, promovió una ola de cancelaciones de posiciones compradas”, explicó Irazuegui, según consignó TN. No obstante, aclaró que los retrocesos fueron proporcionalmente menores que en otros segmentos de materias primas.

En cuanto a los fundamentos agrícolas, el mercado sigue de cerca el avance de la siembra de la safrinha en Brasil. Los últimos relevamientos indican una cobertura cercana al 7% del área prevista, con Mato Grosso liderando los trabajos, con un 15,5% implantado. Más atrás se ubica Paraná, con un avance del 4%, mientras que otros estados como Mato Grosso do Sul, San Pablo, Goiás y Tocantins muestran progresos aún incipientes.
El trigo, por su parte, acompañó la tendencia bajista con pérdidas que oscilaron entre US$1,10 y US$2,55 por tonelada, influido tanto por factores financieros como por datos de oferta global. El mercado tomó nota del ritmo de exportaciones de Ucrania en el ciclo comercial 2025/26, que acumula 8,45 millones de toneladas embarcadas entre julio y enero.
Además, la Comisión Europea revisó a la baja su proyección de exportaciones para la campaña 2025/26, lo que derivó en un aumento de las existencias finales del bloque. La estimación actual ubica el remanente en 13 millones de toneladas, frente a los 11,7 millones calculados en diciembre.
En este contexto, el desempeño de la soja en el mercado argentino volvió a mostrar una dinámica propia, sostenida por factores cambiarios y comerciales locales, y marcó un contraste con la debilidad observada en los mercados de referencia internacionales.