Ubicado a unos 160 kilómetros al norte de la ciudad de Córdoba, Cerro Colorado se destaca como uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Argentina, donde las paredes de cuevas y aleros naturales guardan pinturas rupestres de más de 1.500 años realizadas por las comunidades sanavirones y comechingones. Este patrimonio cultural y natural, declarado Monumento Histórico Nacional, permite reconstruir la vida cotidiana de los pueblos originarios y su interacción con los primeros europeos.
El sitio combina historia ancestral, paisaje serrano y un pueblo que parece detenido en el tiempo, ofreciendo una experiencia distinta a la del turismo masivo. Las pinturas rupestres representan figuras humanas, animales, escenas de caza y símbolos vinculados a la cosmovisión indígena, predominando los colores rojo, blanco y negro, obtenidos a partir de pigmentos naturales.
El recorrido por los aleros se realiza mediante senderos señalizados, algunos guiados por expertos que explican el significado de las obras y la importancia de su preservación. Además del arte rupestre, Cerro Colorado ofrece múltiples actividades para quienes buscan naturaleza, cultura y tranquilidad, como caminatas por formaciones de arenisca rojiza, bosques nativos y miradores panorámicos del cerro que rodea el pueblo.

Los visitantes pueden conocer el Museo Arqueológico, donde se exhiben piezas halladas en la región y se contextualiza la historia prehispánica, o la Casa Museo Atahualpa Yupanqui, donde vivió el reconocido músico y poeta, profundamente ligado al paisaje local. El entorno permite además la observación de fauna y flora, con especies típicas del norte cordobés en un ambiente prácticamente libre de intervención urbana.
El pueblo en sí conserva calles tranquilas y casas bajas, y su vida cotidiana transcurre sin apuro, lo que refuerza la sensación de un lugar donde el tiempo parece avanzar más lento. Este turismo de bajo impacto convive con las tradiciones locales, garantizando la preservación cultural y ambiental de la zona.

Para quienes viajan desde la Ciudad de Buenos Aires, el trayecto en auto hasta Córdoba capital dura entre 9 y 10 horas por la Ruta Nacional 9, desde donde se continúa hacia el norte hasta Santa Elena y luego por la Ruta Provincial 21 hasta Cerro Colorado. También existen servicios de larga distancia en micro hacia Córdoba y combinaciones hacia localidades cercanas, completando el recorrido con transporte local.
Cerro Colorado no solo es un destino turístico, sino también un espacio donde la arqueología, la cultura y el entorno natural convergen, ofreciendo a los visitantes un acercamiento profundo a la historia indígena, la vida serrana y la preservación del patrimonio en Argentina. La conservación de este sitio es clave para mantener la riqueza cultural y ecológica de la región, y garantiza que las nuevas generaciones puedan seguir apreciando un fragmento de la historia ancestral de los Andes cordobeses.
