GeoPark cerró a fines de enero un acuerdo estratégico para adquirir la totalidad de los activos de exploración y producción de Frontera Energy en Colombia, una operación valuada en US$ 375 millones, con un pago adicional contingente de US$ 25 millones sujeto al cumplimiento de hitos de desarrollo. La transacción, anunciada el 30 de enero de 2026, posiciona a la compañía como el mayor operador privado del país y refuerza su perfil de crecimiento en América Latina.
La operación comprende la compra del 100% de Frontera Petroleum International Holdings B.V., una sociedad que concentra exclusivamente activos de petróleo y gas en territorio colombiano. Con esta adquisición, GeoPark más que duplica sus reservas consolidadas, al incorporar 99 millones de barriles de petróleo equivalente en reservas probadas y 147 millones de barriles en reservas probadas más probables, un salto significativo en términos de escala, horizonte productivo y generación de caja.
El portafolio adquirido está integrado por 17 bloques de exploración y producción ubicados en distintas cuencas del país, con una base de activos diversificada y campos en distintas etapas de madurez. Este conjunto refuerza la presencia histórica de GeoPark en Colombia, donde la empresa ya opera desde hace más de una década y concentra una parte relevante de su producción regional.

Desde la compañía destacaron que la transacción no incluye la adquisición de Frontera Energy Corporation, la sociedad holding canadiense que cotiza en bolsa, ni sus activos de infraestructura ni sus intereses exploratorios en Guyana. De este modo, el acuerdo se limita exclusivamente a los activos productivos y de desarrollo en Colombia.
Además de los bloques petroleros y gasíferos, la operación incorpora un proyecto integrado de gestión del agua y sostenibilidad ambiental, que incluye la planta de tratamiento por ósmosis inversa SAARA —anteriormente conocida como Agrocascada— y el proyecto ProAgrollanos, dedicado a la siembra de palma africana en Puerto Gaitán. Este esquema se beneficia del riego proveniente de la planta de tratamiento y apunta a una utilización más eficiente del recurso hídrico en una región con fuerte actividad energética.
El CEO de GeoPark, Felipe Bayon, subrayó la relevancia estratégica del acuerdo y su impacto en la proyección futura de la compañía. “El anuncio marca un hito importante en la trayectoria de crecimiento de GeoPark. Tras extensas conversaciones durante el último año, alcanzamos un acuerdo que incorpora activos clave a nuestro portafolio y nos posiciona como el mayor operador privado en Colombia”, afirmó el ejecutivo.

Bayon explicó que la adquisición permite construir una plataforma más robusta y resiliente, con mayor escala operativa y un perfil de producción más prolongado. Según detalló, este fortalecimiento del flujo de caja será clave para continuar financiando el crecimiento de la compañía en Vaca Muerta, uno de los principales focos estratégicos de GeoPark en la región.
Más allá del impacto financiero inmediato, desde la empresa remarcaron que la transacción habilita un enfoque integral para el desarrollo de campos maduros y en expansión, especialmente en áreas como Quifa y en el conjunto de activos de Los Llanos. La integración de estos bloques permitiría capturar sinergias operativas, optimizar inversiones y extender la vida útil de los yacimientos.
En términos productivos, la compañía prevé que la incorporación de estos activos contribuya a sostener una producción estable en el tiempo, proteger el nivel de reservas y elevar el ritmo de inversión. Este mayor dinamismo también tendría un efecto positivo en las regiones donde opera GeoPark, a través del pago de regalías, impuestos y la generación de actividad económica asociada a la cadena energética.
La compra se inscribe en una estrategia más amplia de GeoPark orientada a consolidar su presencia en mercados clave de América Latina, con foco en activos convencionales de alta calidad y bajo costo operativo. Colombia representa uno de los pilares centrales de ese plan, junto con Argentina, Chile, Brasil y Ecuador, donde la empresa mantiene operaciones o proyectos en distintas etapas de desarrollo.

En un contexto regional marcado por la necesidad de sostener inversiones energéticas y garantizar la seguridad de abastecimiento, la operación refuerza el rol de GeoPark como uno de los principales actores privados del sector. La mayor escala lograda tras la adquisición no solo mejora su perfil financiero, sino que también amplía su capacidad para atravesar escenarios de volatilidad de precios y ciclos de inversión más exigentes.
Con esta transacción, GeoPark da un paso decisivo en su estrategia de crecimiento sostenido, combinando expansión de reservas, eficiencia operativa y una mirada de largo plazo sobre el desarrollo de los recursos energéticos en Colombia y la región.