Denise Sol Mazzitello | Agroempresario.com
La provincia de Catamarca concretó la primera exportación de tuna a España, un hecho que marca un punto de inflexión para las economías regionales y posiciona a la provincia en el escenario agroexportador internacional. El envío fue realizado por la empresa Agrícola Nueva Coneta, del municipio de Huillapima, y presentado en el centro de empaque del emprendimiento con la participación de Raúl Jalil, el gobernador provincial, y del Ministro de Desarrollo Productivo de la Provincia de Catamarca, Leonardo Zeballos. La operación es relevante porque demuestra que un cultivo no tradicional puede transformarse en una oportunidad concreta de exportación y desarrollo territorial.

La primera exportación consistió en 2.880 kilos de tuna, distribuidos en seis pallets de 480 kilos cada uno, con una logística que conectó Catamarca–Ezeiza–Madrid. El proyecto contempla un total de seis envíos al mercado europeo, con un precio de venta de 3,8 euros por kilo, bajo la marca Tuna Cristalina, comercializada por la firma local.
El emprendimiento nació como un ensayo productivo y evolucionó hasta convertirse en un proyecto exportador. Su impulsor, Christian Schmidt, logró articular al sector privado con el Estado provincial y organismos internacionales para alcanzar los estándares exigidos por Europa. Durante el encuentro, el ministro Zeballos destacó el potencial estratégico del cultivo: “La primera exportación de tuna se da gracias a las condiciones del suelo y climáticas que tiene Catamarca”, señaló.

Desde el Gobierno provincial explicaron que esta experiencia busca replicarse en distintos departamentos de la provincia para que más empresarios puedan invertir, producir y exportar tuna, aprovechando las condiciones naturales y las oportunidades del mercado internacional. En ese marco, la provincia otorgó incentivos a productores y facilitó tierras para la siembra, con el objetivo de consolidar una nueva cadena de valor.

El gobernador Raúl Jalil destacó el impacto estratégico del proyecto y lo vinculó con la necesidad de transformar la estructura productiva de la provincia. “El efecto multiplicador que tiene esta colonia es mayor que el de la minería”, afirmó, y subrayó que el desafío de Catamarca es avanzar hacia un modelo de desarrollo más diversificado. En esa línea, sostuvo: “tenemos que cambiar nuestra matriz productiva”, y señaló que iniciativas como la exportación de tuna demuestran que el sector agroindustrial puede convertirse en un motor clave de crecimiento, empleo y generación de divisas.

Por su parte, el productor, a cargo del proyecto, remarcó la importancia del acompañamiento institucional para consolidar el proyecto. “Para nosotros es importante el apoyo político en el empaque, porque permite que el productor le dé valor agregado a su producto y pueda exportar a destinos diferentes”, señaló. Además, destacó el potencial de la apertura comercial: “Cuanto más abrimos el mercado para nuestros productos, más posibilidades tiene el productor en términos comerciales. Una exportación mucho mayor, y eso es algo que hay que aprovechar”, concluyó.

Por otro lado, uno de los pilares del proyecto fue la creación del centro de empaque, resultado de la articulación entre el Gobierno de Catamarca, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el municipio de Huillapima y el Centro de Educación Agrícola, según el director del Centro de Educación Agrícola, Juan Gutiérrez. El financiamiento permitió adquirir maquinaria, mientras que la institución educativa aportó las instalaciones y los productores, la materia prima. El empaque fue habilitado para consumo interno y exportación, convirtiéndose en el único centro de empaque de frutas y hortalizas con estas características en la provincia.

El director del Centro de Educación Agrícola, Juan Gutiérrez, subrayó la importancia de la comercialización en la cadena productiva y el rol de la formación técnica. La institución capacita a jóvenes vinculados a la actividad agrícola, muchos de los cuales se incorporan luego al emprendimiento, fortaleciendo el empleo local.

El proyecto también articula con el sector minero, especialmente en materia de servicios y energía, lo que genera nuevas oportunidades de vinculación entre empresas y el Estado, complementando ambos sectores. Sin embargo, se identificaron desafíos estructurales, como el acceso a energía y la ampliación de la infraestructura de frío, claves para sostener la escala exportadora.

En el evento participaron referentes del sector agroindustrial y mediático. El CEO de Agroempresario.com, Juan Carrozzino, afirmó: “Este proyecto demuestra que las economías regionales pueden competir en mercados internacionales cuando hay visión estratégica y articulación público-privada”. También participaron Agustín Carrozzino y Santiago María Carrozzino, quienes destacaron el valor del desarrollo productivo local.
Con esta primera exportación, Catamarca consolida a la tuna como un cultivo con potencial estratégico y abre una nueva etapa para la diversificación de la matriz productiva y exportadora del norte argentino.