El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, acompañado por el intendente de Huillapima, Omar Soria, y el senador por Capayán, Gonzalo Ormachea, visitó este lunes las zonas afectadas por inundaciones en El Bañado, departamento Capayán, con el objetivo de evaluar los daños causados por el crecimiento del río y coordinar medidas para asistir a las familias afectadas.
La visita se realizó ante el reciente desborde de las aguas que provocó anegamientos en diferentes sectores de la localidad, generando daños materiales y complicaciones en la vida cotidiana de los habitantes. Durante el recorrido, las autoridades dialogaron con los vecinos, recogieron testimonios sobre la situación en el terreno y acordaron acciones tendientes a normalizar la vida comunitaria en la zona.
El gobernador afirmó que la presencia del equipo provincial en el lugar responde a la prioridad del Gobierno de atender de manera directa a las comunidades que sufren las consecuencias climáticas adversas, y aseguró que la coordinación con el municipio será constante para brindar respuestas rápidas y efectivas a las necesidades de la población.
“La idea es estar presentes, escuchar a los vecinos y articular las acciones necesarias para aliviar las dificultades que están atravesando”, expresó Jalil en diálogo con los residentes de El Bañado. Asimismo, el mandatario destacó la importancia de realizar un diagnóstico técnico post–lluvias para prevenir futuros episodios de inundación.
Las autoridades recorrieron las zonas más afectadas, donde se observó cómo el incremento del caudal del río desbordado provocó la entrada de agua a viviendas y espacios públicos, afectando caminos rurales y tierras de cultivo. Los vecinos manifestaron su preocupación por los daños sufridos en sus hogares y la interrupción de algunas rutas de acceso, y agradecieron la visita de las autoridades provinciales y municipales.
Según informó el equipo del gobernador, en esta instancia se evaluó la situación sobre el terreno para establecer prioridades de intervención, tanto en términos de asistencia inmediata como de planificación de obras de infraestructura que permitan mitigar los efectos de futuros fenómenos hidrometeorológicos.
En ese marco, Jalil explicó que una vez finalizar la temporada de lluvias, se avanzará con estudios técnicos detallados de la cuenca y de los sectores ribereños, con miras a proyectar y ejecutar obras de contención y defensa del río. El objetivo declarado por el Gobierno provincial es diseñar soluciones estructurales que reduzcan la vulnerabilidad de la región ante nuevas crecidas. ![]()
“Hemos visto situaciones que requieren un análisis profundo, por eso, cuando pase esta etapa de precipitaciones, vamos a encarar los estudios técnicos necesarios para tomar decisiones basadas en datos científicos y en la realidad del territorio”, afirmó el gobernador.
Este enfoque integrará el aporte de especialistas en hidrología y planificación urbana, en conjunto con representantes de los municipios afectados, para definir las obras prioritarias, estimar costos y plazos, y gestionar los fondos necesarios desde el Gobierno provincial y, eventualmente, el nacional.
Durante el encuentro con los habitantes de El Bañado, varios vecinos relataron las dificultades que afrontaron en los últimos días, desde la inaccesibilidad a algunas vías de comunicación hasta la pérdida de enseres por la entrada de agua en sus viviendas. Las autoridades escucharon estos testimonios y se comprometieron a reforzar la asistencia social, evaluando posibles apoyos en insumos y ayuda económica para paliar los daños directos sufridos por las familias.
Por su parte, el intendente Omar Soria destacó la necesidad de trabajar de manera conjunta entre municipio y provincia para atender las urgencias y trazar estrategias que resguardan a la comunidad. Soria resaltó la coordinación en el terreno y la predisposición del Gobierno de Catamarca para actuar con celeridad frente a este tipo de contingencias climáticas.
El senador Gonzalo Ormachea, presente en la recorrida, también subrayó la importancia de que el Estado esté presente en momentos críticos, y valoró la apertura al diálogo que manifestó Jalil con los vecinos. “Es fundamental que quienes vivimos en estas zonas podamos compartir directamente las problemáticas y que se nos escuche para trabajar en soluciones reales”, expresó uno de los representantes locales en el marco del recorrido.
De acuerdo con los informes preliminares, las zonas más afectadas por el desborde del río corresponden a sectores bajos de la comunidad, donde la topografía favoreció la acumulación de agua. En consecuencia, parte de la visita se centró en identificar los puntos críticos que deberán ser tenidos en cuenta en los futuros estudios técnicos.
Los equipos técnicos del Gobierno provincial ya se encuentran relevando datos climáticos y del territorio para incorporar al análisis general. Esta información será clave para planificar las obras de defensa ribereña, que podrían incluir desde estructuras de contención hasta obras de drenaje y mejoramiento de escurrimiento; además de acciones complementarias como la reforestación de rindes de cuencas superiores, con el fin de reducir la erosión y la velocidad de las corrientes en períodos de lluvia intensa.
Especialistas consultados por medios locales señalaron que la planificación de obras de este tipo requiere tiempo y coordinaciones interinstitucionales, por lo que adelantaron que la etapa de estudios técnicos —prevista para después de la temporada de lluvias— servirá también para priorizar intervenciones que resulten viables en el corto, mediano y largo plazo.
En otras regiones de Catamarca, comunidades ribereñas han enfrentado desafíos similares ante eventos climáticos extremos. La experiencia acumulada en aquellos casos puede aportar enseñanzas sobre cómo articular soluciones de infraestructura conjunta con acciones comunitarias de prevención y adaptación ante inundaciones.
La recorrida de Jalil en El Bañado se suma a un conjunto de medidas que el Gobierno provincial ha desplegado para monitorear y responder a las condiciones climáticas en distintos puntos del territorio. A través de distintos ministerios y organismos técnicos, se ha reforzado la vigilancia meteorológica y los canales de comunicación con intendencias y comisiones municipales para anticipar y atender situaciones de emergencia.
En el cierre de la visita, el gobernador reiteró que la prioridad es cuidar a las familias y garantizar que se cuente con la información y la asistencia necesaria en estos momentos. También enfatizó el compromiso de avanzar en soluciones estructurales que, a futuro, reduzcan los riesgos de eventos similares.
“La situación que vemos hoy nos obliga a planificar mejor y a actuar con previsión. No se trata de soluciones rápidas, sino de medidas que realmente transformen la realidad de quienes viven en zonas vulnerables”, concluyó Jalil.
La comunidad de El Bañado ahora espera que las acciones prometidas por las autoridades se traduzcan en resultados concretos, tanto en la asistencia inmediata como en los estudios y proyectos que darán forma a las obras de contención que podrían cambiar la dinámica de riesgo frente a futuras lluvias intensas.