El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se reunió el martes por la tarde con autoridades de Mercedes-Benz Argentina en la Casa de Gobierno bonaerense, a pocos días de que la planta de Virrey del Pino, en La Matanza, inicie la producción de la nueva Sprinter con caja automática, un proyecto clave por su impacto en el empleo industrial, las inversiones y el perfil exportador de la compañía.
El encuentro tuvo como eje el estado de las inversiones en curso, las proyecciones productivas y el destino exportador de la nueva versión del utilitario, que comenzará a fabricarse la semana próxima y cuyo lanzamiento comercial está previsto para el primer semestre del año. La reunión se dio en un contexto de fuerte expectativa por la consolidación de la planta bonaerense como uno de los polos industriales más relevantes del sector automotor nacional.
Participaron también el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la provincia, Augusto Costa, y el CEO de Prestige Auto, Daniel Herrero, firma que desde mediados de 2025 tiene a su cargo la representación integral de Mercedes-Benz en la Argentina. Según se informó oficialmente, las partes repasaron la situación actual de la fábrica de La Matanza y los planes de mediano plazo vinculados a la continuidad del proyecto productivo.
Durante la reunión, el Gobierno bonaerense destacó la importancia de sostener la articulación entre el sector público y el privado como herramienta para impulsar la industrialización y la generación de empleo de calidad. “Seguimos impulsando la articulación entre el sector público y el privado para construir un modelo virtuoso de industrialización con desarrollo e inclusión”, señaló Costa tras el encuentro, de acuerdo con información difundida por fuentes oficiales.

La nueva Sprinter automática se inscribe en una estrategia de alto perfil exportador. Desde la empresa anticiparon que el modelo estará orientado no solo a los mercados regionales, sino también a Estados Unidos y Canadá, destinos que refuerzan el posicionamiento internacional de la planta bonaerense. En ese marco, la compañía ya cuenta con 11.000 unidades comprometidas para exportación durante 2026, lo que garantiza un nivel sostenido de actividad en la línea de producción.
Las proyecciones productivas para este año son significativas. Mercedes-Benz estima fabricar cerca de 20.000 unidades de Sprinter en la planta de Virrey del Pino a lo largo de 2026. El dato marca un salto respecto de 2025, cuando se produjeron 15.680 vehículos, de los cuales 9.300 fueron exportados a distintos mercados externos. El crecimiento previsto está directamente asociado a la incorporación de la nueva versión automática y a la ampliación de los destinos de exportación.
La continuidad de la producción local de la Sprinter se da en el marco de una nueva etapa institucional para la marca en el país. En 2025, Prestige Auto, encabezada por Daniel Herrero y Alfonso Prat-Gay, asumió el control total de las operaciones de Mercedes-Benz en la Argentina, tras un período de transición acordado con la casa matriz. En ese momento, la empresa anunció la continuidad de los 1.800 puestos de trabajo heredados de la gestión anterior y una inversión de 100 millones de dólares destinada a garantizar la fabricación del modelo al menos hasta 2030.
Ese compromiso fue valorado por el Gobierno provincial como una señal de previsibilidad en un sector caracterizado por su alta dependencia de la inversión y del comercio exterior. La planta de Virrey del Pino, ubicada en el partido de La Matanza, es una de las más importantes del entramado automotor argentino y cumple un rol central tanto en la generación de empleo industrial como en la balanza comercial, a partir de su orientación exportadora.
Desde la Provincia remarcaron que el proyecto de Mercedes-Benz se inscribe en una política más amplia de defensa y promoción de la industria local, con foco en el agregado de valor, la sustitución de importaciones y la expansión de las exportaciones. En ese sentido, la producción de la Sprinter automática representa un paso relevante en términos de actualización tecnológica y competitividad internacional.
El utilitario, que se fabrica en la Argentina desde hace años, es uno de los modelos emblemáticos de la planta matancera y ha logrado posicionarse en distintos mercados por su versatilidad y estándares de calidad. La incorporación de la versión automática apunta a ampliar la oferta, responder a nuevas demandas del mercado y sostener el volumen de producción en un escenario internacional competitivo.
Con este nuevo impulso, la planta de Virrey del Pino se consolida como un polo estratégico de la industria automotriz nacional, con impacto directo en la economía bonaerense y en la cadena de proveedores vinculados al sector. La reunión entre Kicillof y las autoridades de la automotriz alemana buscó reforzar esa hoja de ruta y ratificar el compromiso de ambas partes con la producción, el empleo y las exportaciones.
La información fue difundida a partir de comunicaciones oficiales del Gobierno de la provincia de Buenos Aires y de la compañía automotriz, según informó El1, en el marco de la agenda institucional previa al inicio de la fabricación del nuevo modelo.