La Argentina y México comenzaron a intercambiar productos y subproductos de origen vegetal mediante certificación fitosanitaria electrónica, una herramienta digital implementada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) que elimina el uso de papel y mejora la trazabilidad del comercio exterior. La incorporación se formalizó a comienzos de febrero de 2026, es válida para operaciones bilaterales y resulta relevante porque refuerza la agilidad, transparencia y seguridad de las exportaciones argentinas hacia uno de los principales mercados de la región.
Con la adhesión de México al esquema ePhyto, la Argentina alcanza un total de 47 países con los que opera este sistema, alineado con estándares internacionales para el intercambio seguro de certificados fitosanitarios. El avance consolida una estrategia de modernización sanitaria y de facilitación del comercio, al reducir tiempos administrativos, costos operativos y riesgos de fraude documental.
La certificación fitosanitaria electrónica (ePhyto) permite emitir, enviar y recibir certificados oficiales de manera digital entre las autoridades sanitarias de los países participantes. En lugar de documentos físicos, el sistema utiliza plataformas seguras que validan la información en tiempo real, garantizando la integridad de los datos y la autenticidad de los certificados. Para exportadores e importadores, el cambio implica procesos más rápidos y previsibles; para los organismos de control, mayor capacidad de verificación y auditoría.
Desde el SENASA destacaron que el ePhyto favorece el comercio de artículos reglamentados de origen vegetal de forma segura y sin papel, con beneficios directos en la reducción de costos logísticos y plazos de despacho. Además, la digitalización contribuye a minimizar errores administrativos y a prevenir irregularidades asociadas a la documentación tradicional.
La incorporación de México se apoya en un flujo comercial significativo. Durante 2025, el SENASA certificó exportaciones hacia ese destino por 136.000 toneladas de productos vegetales argentinos. Entre los principales envíos se destacaron el grano de trigo (40.000 toneladas), el grano de poroto (22.000 toneladas), la madera de pino aserrada (19.000 toneladas) y la pera (casi 15.000 toneladas).
La diversidad de la canasta exportadora evidencia la complementariedad entre ambos mercados y la relevancia del sistema sanitario para sostener el intercambio. Con el ePhyto, estas operaciones ganan en previsibilidad y eficiencia, factores clave para planificar campañas, coordinar logística y cumplir requisitos fitosanitarios específicos.
Uno de los principales beneficios del ePhyto es la reducción de tiempos en la gestión de certificados. La transmisión digital evita demoras asociadas al envío físico de documentos y permite que las autoridades del país importador reciban la información antes del arribo de la mercadería. Esto se traduce en despachos más ágiles y en una disminución de costos por almacenaje o inmovilización de cargas.
Para las empresas exportadoras, la adopción del sistema también implica menor exposición a contingencias vinculadas a pérdidas o inconsistencias documentales. En términos macro, la mejora de procesos contribuye a fortalecer la competitividad del complejo agroexportador argentino en mercados exigentes.
El ePhyto se enmarca en las recomendaciones de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF), que impulsa la digitalización de certificados como herramienta para un comercio seguro y eficiente. La interoperabilidad entre sistemas nacionales es un componente central del esquema, ya que permite que los certificados emitidos por una autoridad sean reconocidos y validados por otra sin intermediaciones.
En este contexto, la suma de México al listado de países operativos refleja un avance en la cooperación sanitaria bilateral y el alineamiento con prácticas internacionales. Para el SENASA, la expansión del ePhyto es parte de una política de largo plazo orientada a modernizar la gestión y a acompañar el crecimiento del comercio exterior con controles robustos.
Otro aspecto destacado del sistema es el refuerzo de la transparencia. Al operar en plataformas seguras y con registros digitales, el ePhyto reduce la posibilidad de falsificación o alteración de certificados, un riesgo presente en los esquemas basados en papel. La trazabilidad digital permite auditar operaciones y responder con mayor rapidez ante eventuales alertas sanitarias.
Este enfoque resulta especialmente relevante para productos vegetales, donde el cumplimiento de requisitos fitosanitarios es determinante para evitar la introducción de plagas y enfermedades que puedan afectar la producción local del país importador.
Con 47 países integrados, el ePhyto argentino conforma una red amplia que abarca destinos de distintas regiones. La expansión gradual del sistema refleja tanto la capacidad técnica del SENASA como la confianza de los socios comerciales en los procedimientos sanitarios nacionales. Cada nueva incorporación amplía el alcance de la herramienta y potencia sus beneficios sistémicos.
Además, la digitalización se articula con otras iniciativas de simplificación administrativa y gobierno electrónico, que buscan mejorar la interacción entre el Estado y el sector privado. En el ámbito agroindustrial, estas políticas son claves para reducir fricciones y favorecer la inserción internacional.
La implementación del ePhyto con México abre la puerta a mayores volúmenes y a una diversificación de la oferta exportable, al facilitar el cumplimiento de requisitos y acelerar los procesos. En un escenario global marcado por exigencias sanitarias crecientes, contar con sistemas digitales interoperables se vuelve una ventaja competitiva.
De cara a 2026, el desafío será ampliar el uso efectivo del ePhyto entre operadores, profundizar la capacitación y sumar nuevos mercados. La experiencia acumulada con países ya integrados aporta aprendizajes para optimizar la herramienta y adaptarla a distintos flujos comerciales.
La incorporación de México al sistema de certificación fitosanitaria electrónica representa un paso concreto en la modernización del comercio exterior argentino de productos vegetales. Con procesos más ágiles, transparentes y seguros, el ePhyto fortalece la relación bilateral y consolida una infraestructura sanitaria acorde a las demandas del comercio internacional, con impactos positivos para exportadores, autoridades y mercados de destino.