El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, anunció este miércoles el nombramiento de Laura Fernández, presidenta electa del país, como ministra de Presidencia de su administración, con el objetivo de facilitar el proceso de transición hacia su gobierno, que iniciará formalmente el próximo 8 de mayo. La decisión fue comunicada durante la conferencia de prensa habitual del mandatario, realizada al mediodía en la Casa Presidencial, en San José.
Según explicó Chaves, la designación permitirá a Fernández acceder directamente a la gestión del Poder Ejecutivo y supervisar los programas que se encuentran en ejecución, asegurando que se mantenga la continuidad administrativa hasta su toma de posesión. "Ella fue ministra y lo hizo con un desempeño óptimo y espectacular. Ahí está para la Asamblea Legislativa que preguntaba por qué no nombramos un ministro de Presidencia, aquí hay una que por primera vez en la historia, será ministra y presidenta electa", indicó el mandatario, según declaraciones recogidas durante la conferencia.
Por su parte, la presidenta electa se refirió al cargo con entusiasmo y compromiso: "Hoy para mí es un día de inmensa alegría... mi único deseo genuino es el de servir al pueblo de Costa Rica y servirlo con toda mi capacidad, energía y profundo amor", manifestó Fernández, tras recibir un 'pin' simbólico que representa el nombramiento.

Fernández ya había ocupado puestos de alto rango en el gobierno actual, incluyendo los cargos de ministra de Planificación Económica y ministra de Presidencia, funciones que dejó para centrarse en su campaña electoral. Esta experiencia, según Chaves, la hace especialmente apta para coordinar la transición.
Durante la conferencia, la presidenta electa también abordó la conformación de su futuro gabinete. Señaló que los próximos meses se dedicarán a evaluar los perfiles de los ministros y presidentes ejecutivos actuales, determinando si algunos continuarán en sus cargos o serán reemplazados. Sobre la posibilidad de que Rodrigo Chaves forme parte de su administración, Fernández indicó que su inclusión es objeto de análisis, aunque ya se han mantenido conversaciones preliminares al respecto.
El presidente en ejercicio reafirmó su disposición a seguir sirviendo al país: "Tengo compromisos con mi pueblo, con la Patria, con mi sentido de vida que me hicieron rechazar todas esas ofertas 'jugosas', muy 'jugosas', y por lo tanto me quedo en Costa Rica, ojalá hasta el día que me muera y trataré de servir en la mejor posición que pueda", declaró Chaves, añadiendo que no descarta mantener un rol dentro del Ejecutivo, siempre en coordinación con la presidenta electa.
El contexto constitucional establece que el Poder Ejecutivo asumirá formalmente funciones el 8 de mayo, fecha en la que Fernández Delgado se convertirá oficialmente en presidenta de Costa Rica. Los días previos son cruciales para la planificación del traspaso de responsabilidades y la evaluación de los equipos de trabajo, de modo que la administración entrante pueda iniciar sus funciones sin retrasos ni interrupciones en programas sociales, económicos y de infraestructura.
Analistas políticos consideran que este acercamiento entre el presidente saliente y la presidenta electa representa una estrategia clave para garantizar estabilidad institucional y evitar conflictos durante la transición. Asimismo, subrayan que la designación de Fernández como ministra de Presidencia mientras aún es presidenta electa es un hecho inédito en la historia del país, reflejando un esfuerzo por consolidar un traspaso ordenado del poder.

Fuentes oficiales indicaron que durante estas semanas, la presidenta electa realizará reuniones con los titulares de ministerios y entidades autónomas para revisar proyectos prioritarios, definir continuidad y planificar la entrada en funciones de nuevos funcionarios. Entre los objetivos principales destacan asegurar la ejecución de programas en educación, salud, planificación urbana y desarrollo económico, así como fortalecer la coordinación interinstitucional.
En cuanto al panorama político, la cooperación entre Chaves y Fernández podría sentar un precedente para futuras transiciones, mostrando un enfoque centrado en la eficiencia administrativa y en la atención a las necesidades ciudadanas, minimizando la politización de los cargos interinos. Esta estrategia también busca responder a cuestionamientos de legisladores y medios sobre la designación de ministros y la posibilidad de mantener continuidad en puestos estratégicos del gobierno.
La presidenta electa, quien lideró una campaña intensa y obtuvo el respaldo mayoritario del electorado, enfatizó que su prioridad será servir al pueblo y garantizar que la transición sea transparente y ordenada. Con la experiencia acumulada en la administración actual y su rol temporal como ministra de Presidencia, Fernández espera que el proceso de traspaso de mando se ejecute sin contratiempos y con beneficios tangibles para los ciudadanos.
Con el nombramiento oficial de Laura Fernández como ministra de Presidencia, Costa Rica se prepara para un proceso de transición histórico, en el que la coordinación entre el gobierno saliente y el entrante se convierte en un elemento central para mantener la estabilidad institucional y la continuidad de los programas públicos hasta la entrada en funciones de la nueva administración el próximo 8 de mayo, según informó Infobae.