El sector logístico chileno, particularmente el vinculado al comercio exterior, registró en 2024 un desempeño superior al proyectado, con mejoras en infraestructura, calidad de servicio, integración de datos y gestión ambiental, según el Barómetro de la Logística 2025, elaborado por una ONG especializada del rubro y avalado por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT). El relevamiento, aplicado a empresas operadoras y usuarias del sistema, se realizó durante el último año en Chile y resulta relevante porque permite medir la evolución real del ecosistema logístico y su impacto en la competitividad del comercio exterior.
De acuerdo con el informe, el índice general del sector alcanzó los 31 puntos en una escala que va de -100 a 100, superando ampliamente la estimación previa de 20 puntos realizada a comienzos de 2024. Si bien las expectativas para 2026 muestran un ajuste a la baja, con una proyección de 26 puntos, el balance sigue siendo positivo y refleja una base operativa más sólida que en años anteriores.
El Barómetro se ha convertido en una referencia técnica para el análisis del sistema logístico nacional. Aplicado de forma anual desde 2020, evalúa el desempeño mediante indicadores clave de rendimiento (KPI) que abarcan infraestructura, capital humano, digitalización, sostenibilidad, costos y calidad de servicio. Su carácter sistemático lo posiciona como el único instrumento nacional de monitoreo continuo del sector.

Uno de los principales hallazgos del estudio es la brecha de expectativas entre los distintos actores de la cadena. Mientras los operadores logísticos anticipan un aumento de la demanda en el corto y mediano plazo, las empresas usuarias, especialmente importadores y exportadores, se muestran más cautas ante la posibilidad de un incremento en los costos logísticos, en un contexto marcado por presiones inflacionarias, ajustes tarifarios y mayores exigencias regulatorias.
Aun así, el informe destaca que el sistema ha logrado sostener niveles elevados de desempeño operativo, incluso en un escenario de mayor complejidad para el comercio internacional. Este resultado se explica, en parte, por inversiones acumuladas en infraestructura, mejoras en procesos y una adopción creciente de herramientas digitales.
En materia de infraestructura logística, la percepción de calidad mostró un salto significativo. El indicador pasó del 45% al 65%, impulsado principalmente por avances en infraestructura aeroportuaria y en los accesos viales asociados a nodos estratégicos. Estas mejoras tienen un impacto directo en la eficiencia de los flujos de carga, en especial para operaciones que requieren rapidez, confiabilidad y coordinación multimodal.
Desde el punto de vista del servicio, los niveles se mantienen altos. Según las empresas usuarias, el 86% de las entregas se realiza en tiempo y forma, un dato que refuerza la madurez de los procesos logísticos y la capacidad del sistema para responder a las exigencias del comercio exterior. Este indicador resulta clave para sectores exportadores que dependen de la puntualidad y la trazabilidad para cumplir compromisos internacionales.

El Barómetro 2025 también confirma avances sostenidos hacia una logística basada en datos. El 65% de las empresas declara contar con sistemas de información integrados con otros actores de la cadena, cifra que asciende al 78% entre las empresas usuarias. A su vez, el 63% de los encuestados dispone de sistemas de trazabilidad, lo que permite una mayor visibilidad de las operaciones y una mejor toma de decisiones a lo largo de toda la cadena logística.
Estos avances en digitalización no solo mejoran la eficiencia operativa, sino que también facilitan el cumplimiento normativo, la gestión de riesgos y la optimización de costos. En un entorno global cada vez más exigente, la capacidad de compartir información en tiempo real se consolida como un factor competitivo para el país.
Otro de los ejes destacados del informe es la sostenibilidad. En apenas un año, el porcentaje de empresas que miden activamente su huella de carbono se duplicó, pasando del 13% al 26%. Esta evolución refleja una mayor conciencia ambiental en la toma de decisiones logísticas y una tendencia hacia modelos operativos más sustentables, alineados con estándares internacionales que comienzan a ser determinantes en el comercio exterior.
La incorporación de criterios ambientales ya no aparece solo como una respuesta regulatoria, sino también como un elemento de diferenciación competitiva. El estudio señala que las empresas que avanzan en este ámbito logran una mejor valoración por parte de clientes y socios comerciales, especialmente en mercados que priorizan cadenas de suministro responsables.
En cuanto al capital humano, el relevamiento muestra señales mixtas. Por un lado, el 93% de las organizaciones prevé mantener o aumentar su dotación durante 2026, lo que refuerza las expectativas de continuidad operativa y crecimiento del sector. Por otro, persiste un desafío estructural vinculado a la disponibilidad de talento calificado: solo el 38% de los operadores declara estar conforme con la oferta de personal especializado.
La dificultad para cubrir perfiles técnicos y profesionales se ha convertido en uno de los principales cuellos de botella del sistema. Según el Barómetro, esta escasez impacta tanto en la adopción de nuevas tecnologías como en la capacidad de escalar operaciones de manera eficiente.
En este contexto, las prioridades en materia de formación y remuneraciones muestran un giro interesante. Las empresas valoran hoy con mayor peso las competencias en análisis de datos tradicional por sobre habilidades vinculadas a inteligencia artificial emergente. Un 46% de los encuestados estaría dispuesto a ofrecer salarios más altos a perfiles con capacidades analíticas sólidas, frente a un 36% que prioriza habilidades en IA. El dato sugiere una búsqueda de robustez técnica en el manejo de información estratégica antes que una adopción acelerada de tecnologías aún incipientes.
El informe concluye que, si bien el sector logístico chileno enfrenta desafíos relevantes en costos, talento y expectativas de los usuarios, los avances registrados en 2024 permiten hablar de una base operativa fortalecida, según consignó Infobae. La combinación de mejoras en infraestructura, digitalización y sostenibilidad posiciona al sistema en mejores condiciones para enfrentar los desafíos del comercio exterior en los próximos años.