La provincia de Córdoba consolidó en 2025 un perfil exportador fuertemente concentrado en la agroindustria, que explicó el 85 % de sus ingresos por ventas externas, en un contexto marcado por uno de los mejores desempeños exportadores de la Argentina en su historia reciente. El dato surge de un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, que destaca el rol del maíz, los subproductos de soja y el poroto de soja como los principales bienes colocados por la provincia en los mercados internacionales, en un año clave por el crecimiento del comercio exterior y el sostenimiento del superávit comercial.
El desempeño cordobés se inscribió dentro de un escenario nacional favorable. Según el relevamiento del mercado, el país cerró 2025 con exportaciones por USD 87.080 millones, el segundo valor más alto del que se tenga registro. El resultado estuvo impulsado, en gran medida, por el complejo agroindustrial, que generó el 60 % de las divisas que ingresaron al país. A nivel provincial, la dependencia del agro fue aún mayor y marcó una diferencia clara respecto del promedio nacional.

El dinamismo exportador también se reflejó en la balanza comercial, que por segundo año consecutivo arrojó un saldo positivo. En 2025, el superávit alcanzó los USD 11.290 millones, un resultado inferior al de 2024 pero logrado en un contexto de mayor intercambio con el mundo. Las exportaciones crecieron 9 % interanual, mientras que las importaciones aumentaron 25 %, hasta totalizar USD 75.790 millones.
Al analizar las ventas externas por grandes rubros, todos mostraron mejoras respecto del año previo. Los productos primarios lideraron el crecimiento, con un incremento del 21 % y exportaciones por USD 22.150 millones. Les siguieron Combustibles y Energía, con una suba del 14 % y ventas por USD 11.000 millones, apalancadas por una mayor producción y exportación energética.

Las manufacturas de origen industrial aportaron USD 23.400 millones, un 6 % más que en 2024, mientras que las manufacturas de origen agropecuario alcanzaron USD 30.500 millones, con una mejora más moderada del 3 % interanual. En este último grupo, el peso de los complejos agrícolas volvió a ser determinante.
En conjunto, los complejos sojero, triguero y maicero representaron el 35 % de las divisas generadas por exportaciones argentinas, con ingresos equivalentes a USD 30.900 millones. El liderazgo correspondió al complejo sojero, que explicó el 24 % del total nacional, con ventas por USD 20.900 millones.
Dentro de ese rubro, se destacaron la harina de soja, que generó USD 8.560 millones, y el aceite de soja, con USD 7.140 millones, consolidándose como los principales productos individuales de exportación del país. El maíz en grano ocupó el tercer lugar, con USD 6.515 millones, confirmando su relevancia estratégica para la balanza comercial.
La dinámica por cadenas mostró comportamientos diferenciados. El complejo sojero reforzó su rol como principal fuente de divisas, con un aumento significativo en las ventas de poroto de soja. El complejo triguero registró un crecimiento del 35 % interanual en sus ingresos, impulsado por mayores volúmenes exportados, a pesar de un escenario internacional menos favorable en términos de precios.
En contraste, el complejo maicero evidenció una caída en cantidades e ingresos a nivel nacional, asociada a una menor producción local. Sin embargo, algunos subproductos lograron mejoras puntuales que atenuaron el impacto negativo del menor volumen cosechado.

En este contexto, Córdoba mostró un perfil exportador aún más concentrado que el promedio del país. Las ventas externas provinciales alcanzaron los USD 10.900 millones, lo que implicó un crecimiento del 7 % respecto de 2024. De ese total, el sector agroindustrial explicó el 85 %, confirmando su centralidad en la economía cordobesa.
El maíz fue el principal producto exportado por la provincia, una posición coherente con su relevancia productiva y su fuerte inserción en los mercados internacionales. Le siguieron los subproductos de soja, como la harina y el aceite, y el poroto de soja, que completaron el núcleo duro de la canasta exportadora provincial.
La elevada participación del agro refleja no solo la capacidad productiva de Córdoba, sino también su infraestructura industrial y logística, que permite agregar valor a la producción primaria y sostener flujos exportadores estables incluso en contextos de volatilidad internacional.
En cuanto a los destinos, China, Brasil y Vietnam encabezaron el ranking de compradores de bienes cordobeses. La presencia de China como principal demandante volvió a poner de relieve el peso del mercado asiático para los productos agrícolas argentinos, en particular para los granos y subproductos de la soja.
Brasil, por su parte, mantuvo su rol como socio comercial clave dentro del Mercosur, con una demanda sostenida de productos agroindustriales. Vietnam completó el podio, consolidándose como un destino relevante para el maíz y otros bienes del complejo agrícola, en línea con el crecimiento del sudeste asiático como mercado importador de alimentos.
El informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba subraya que el desempeño exportador de 2025 volvió a poner en evidencia las fortalezas del entramado agroindustrial, pero también los desafíos asociados a la alta concentración sectorial. Si bien el agro permitió sostener el ingreso de divisas y el superávit comercial, la dependencia de un número acotado de productos y mercados expone a la economía a los vaivenes climáticos y de precios internacionales.
En ese sentido, el crecimiento de las manufacturas de origen industrial y de los complejos energéticos aparece como una oportunidad para diversificar la canasta exportadora. Sin embargo, al menos en el corto plazo, el maíz, la soja y sus derivados seguirán siendo el pilar del comercio exterior cordobés y uno de los principales motores de generación de dólares para el país, de acuerdo con el análisis difundido por Infobae a partir de datos sectoriales.