A pocos días del próximo feriado, San Vicente se consolida como una de las escapadas más elegidas por quienes buscan naturaleza y buena gastronomía a solo una hora de la Ciudad de Buenos Aires. El atractivo central es su laguna de 180 hectáreas, rodeada de verde y equipada con parrillas y áreas recreativas, un plan accesible y cercano que gana protagonismo en fechas como Carnaval.
El destino ofrece una combinación simple y efectiva: paisaje abierto, actividades al aire libre y mesa criolla. La laguna funciona como punto de encuentro para familias y grupos de amigos que arman picnic, ceban mate a la sombra o pasan la tarde junto al agua. Para quienes prefieren moverse, el espejo de agua admite kayak, pesca y caminatas por la orilla, en un entorno tranquilo y cuidado.

La gastronomía es otro de los motores de la visita. En el casco urbano abundan parrillas y restaurantes con carnes a la leña y platos tradicionales. Los fines de semana, ferias artesanales suman productos regionales y opciones para completar la salida sin apuro.
San Vicente también ofrece un recorrido histórico que amplía la propuesta. En la localidad se encuentra el Museo 17 de Octubre, emplazado en la antigua quinta de descanso de Juan Domingo Perón y Eva Perón. El predio conserva objetos de época y alberga los restos del expresidente, lo que lo convierte en una visita habitual para quienes buscan sumar contexto histórico a la jornada.

Llegar es sencillo tanto en auto como en transporte público. En vehículo particular, el recorrido combina Avenida General Paz, Autopista Riccheri, Ruta Provincial 4, Ruta Nacional 210 y Ruta Nacional 58 hasta San Vicente: unos 57 kilómetros que, según el tránsito, demandan alrededor de una hora. En transporte público, la Línea Roca conecta Plaza Constitución con Alejandro Korn, desde donde colectivos locales completan el trayecto; también hay líneas de ómnibus que enlazan el partido con distintos puntos del conurbano y la ciudad.
Con poca distancia, costos contenidos y propuestas claras, San Vicente aparece como una alternativa práctica para el feriado: laguna, parrillas y verde a minutos de la ciudad, sin necesidad de planificar una estadía larga ni enfrentar multitudes.