El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) fortaleció durante febrero las tareas de control, inspección y vigilancia sanitaria en establecimientos porcinos y plantas frigoríficas del norte de la provincia de Buenos Aires, con el objetivo de garantizar la sanidad animal, prevenir enfermedades zoonóticas y asegurar la inocuidad de los alimentos que consumen los argentinos y se destinan a los mercados externos. La iniciativa es relevante por su impacto directo en la salud pública y en la seguridad alimentaria.
Las acciones se enmarcan en una estrategia sostenida del organismo para consolidar los controles a lo largo de toda la cadena productiva del cerdo, desde la producción primaria hasta la elaboración final de los productos cárnicos. En este contexto, uno de los ejes centrales es la prevención de la triquinosis, una enfermedad parasitaria que puede transmitirse a las personas a través del consumo de carne contaminada.
Los operativos son realizados por veterinarios del Centro Regional Buenos Aires Norte del SENASA, quienes llevan adelante inspecciones en granjas porcinas ubicadas en las localidades de Alberti, Bragado, Chivilcoy, Las Flores, Las Heras, General Alvear, Suipacha, General Belgrano, Capitán Sarmiento, Brandsen, General Paz, Lobos y Navarro. En estos establecimientos, los equipos técnicos verifican las condiciones de crianza, los niveles de higiene, el bienestar animal y el cumplimiento de las normativas sanitarias vigentes.
En paralelo, el SENASA realiza controles en frigoríficos de la región, donde supervisa el proceso de elaboración de los alimentos, la correcta trazabilidad de los productos y el rotulado, con el fin de asegurar que la carne de cerdo y sus derivados cumplan con los estándares exigidos para el consumo.
Desde el organismo señalaron que la fiscalización integral de la cadena porcina es clave para reducir riesgos sanitarios y prevenir enfermedades que pueden afectar tanto a los animales como a las personas. La triquinosis, también conocida como trichinellosis, es una enfermedad endémica causada por larvas del parásito Trichinella spp., que se transmite principalmente por el consumo de carne cruda o mal cocida, siendo la carne de cerdo la principal fuente de infección en el país.

El SENASA recordó la importancia de adquirir productos cárnicos en establecimientos habilitados y de sostener buenas prácticas de producción y elaboración. El refuerzo de los controles en el norte bonaerense apunta a consolidar un sistema sanitario robusto, que proteja la salud de los consumidores y fortalezca la producción porcina formal en la provincia.