La organización Aves Argentinas concretó la creación de una nueva reserva natural de casi 1.300 hectáreas en la provincia de Corrientes, dentro de la cuenca del río Aguapey, con el objetivo de proteger al Tordo Amarillo, una de las aves más amenazadas de la Argentina, y conservar los campos y malezales, un ecosistema clave que hoy cuenta con escasa protección legal. El anuncio realizado dias pasados y reviste especial relevancia por tratarse de una región fuertemente presionada por el avance de la actividad forestal.
Según informó Aves Argentinas, la reserva se emplaza en un sector de la histórica Estancia La Rosita, ubicada a unos 20 kilómetros de la localidad de Alvear, y se convierte en la segunda área protegida de la organización. El sitio se encuentra dentro de un Área Clave para la Biodiversidad (KBA), reconocida a nivel internacional por su valor ecológico.
La importancia del área radica en que alberga una colonia reproductiva del Tordo Amarillo (Xanthopsar flavus), ave emblemática de los pastizales y actualmente categorizada como en peligro crítico de extinción. Además, en el predio se registran otras especies de alto valor de conservación, como el Capuchino Iberá, la Monjita Dominica y el Yetapá de Collar, todas clasificadas como Vulnerables según la Lista Roja de la UICN.
De acuerdo con datos difundidos por la organización, en la zona se identificaron más de 180 especies de aves, además de mamíferos como el Ciervo de los Pantanos y el Aguará Guazú, también considerados vulnerables a nivel nacional. La creación de la reserva cobra aún más relevancia si se tiene en cuenta que solo el 0,1% de la ecorregión de campos y malezales está protegida legalmente en la Argentina, mientras avanza la fragmentación del hábitat por la expansión de monocultivos forestales.


Desde Aves Argentinas señalaron que la reserva no será un espacio aislado, sino que buscará integrar conservación y producción. En ese sentido, el área formará parte de la Alianza del Pastizal, una iniciativa regional que promueve prácticas ganaderas compatibles con la conservación, ensayos de captura de carbono y modelos productivos sostenibles.
“Estamos garantizando que las especies que dependen de pastizales bien conservados no desaparezcan”, afirmó Hernán Casañas, director ejecutivo de Aves Argentinas, en declaraciones difundidas por la entidad. En ese marco, remarcó la necesidad de que tanto empresas forestales como establecimientos agropecuarios incorporen refugios de biodiversidad para generar corredores de conservación.
La nueva reserva también apunta a fortalecer el turismo de naturaleza, la investigación científica y el voluntariado ambiental, siguiendo el modelo de la reserva El Puente Verde, en la provincia de Misiones. Para ello, se prevé el acondicionamiento de infraestructura básica destinada a investigadores, estudiantes y observadores de aves, con impacto positivo en la economía local.

El proyecto cuenta con un fuerte respaldo internacional. La compra del predio y su puesta en valor fueron acompañadas por BirdLife International, American Bird Conservancy y donantes privados. Desde BirdLife, su director regional para las Américas, Ian Davidson, destacó que la protección de la cuenca del Aguapey es una de las mejores formas de celebrar los 20 años de la Alianza del Pastizal, impulsada por esa federación global.
En la misma línea, Daniel Lebbin, vicepresidente de Especies Amenazadas de American Bird Conservancy, subrayó que los pastizales subtropicales de Aguapey albergan algunas de las mayores poblaciones de aves de pastizal globalmente amenazadas, y consideró que la protección del área permitirá asegurar un futuro más favorable para estas especies.
Con esta iniciativa, Aves Argentinas refuerza su estrategia de conservación en una de las regiones más sensibles del país y pone el foco en un ecosistema históricamente relegado, en un contexto de creciente presión productiva y ambiental.