El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través del Ministerio de Infraestructura, analiza la posibilidad de extender las líneas de subte hasta la avenida General Paz, incorporar un monorriel metropolitano y fortalecer la conexión con el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, según planteó el ministro Pablo Bereciartúa. La propuesta fue presentada en el marco del avance del proyecto de la Línea F y adquiere relevancia por su potencial impacto en la movilidad urbana, la integración metropolitana y el desarrollo económico de la Capital.
Bereciartúa expuso la visión oficial de una red de transporte más amplia y descentralizada, que permita superar la histórica concentración del subte en el Micro y Macrocentro. Según declaraciones difundidas por el medio La Política Online, el funcionario afirmó que la Ciudad tiene “toda la capacidad para pensar en extender los subtes hasta la General Paz”, una idea que implicaría un cambio estructural en la planificación del transporte público.
El ministro explicó que el objetivo central es captar el flujo de pasajeros antes de que ingresen con vehículos particulares al núcleo urbano, mediante un esquema inspirado en el modelo “Park and Ride”, que prevé grandes estacionamientos en los accesos a la ciudad. En ese sentido, destacó que la ampliación del subte permitiría mejorar la eficiencia del sistema y reducir la congestión en las principales arterias porteñas, al tiempo que fortalecería la integración con el Conurbano bonaerense.

Dentro de la estrategia planteada, Bereciartúa también propuso la implementación de un monorriel de última generación a lo largo de los 25 kilómetros de la avenida General Paz. “Podríamos hacer un monorriel a lo largo de la General Paz, como están funcionando hoy con mucho éxito en ciudades como San Pablo o Porto Alegre”, señaló el ministro, según la misma fuente. Este sistema permitiría conectar los principales ramales ferroviarios —como el San Martín, Belgrano Norte, Belgrano Sur y Mitre— y conformar un anillo de movilidad regional.
La visión del funcionario no se limita a los límites de la Capital. Entre las alternativas en análisis figura la posibilidad de establecer un ramal que vincule la Ciudad con el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, integrando las terminales aéreas mediante el eje de la autopista Dellepiane. Esta iniciativa apunta a consolidar una ciudad con múltiples centros de actividad, donde la accesibilidad y el desarrollo no estén concentrados en pocas zonas.
Bereciartúa sostuvo que el plan se articula en torno a un esquema de cinco arcos de movilidad, que incluye la expansión del subte, la Línea F, sistemas de Trambus, el E-bus y el anillo de la General Paz. En la visión oficial, estas obras podrían financiarse a partir de la valorización inmobiliaria y la inversión privada asociada a las nuevas estaciones y nodos de transporte. “Lo que estamos buscando es que la ciudad sea accesible en todos los barrios”, concluyó el ministro, subrayando que la estrategia apunta a un modelo de desarrollo urbano más equilibrado.