El laboratorio de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) fue incorporado al sistema nacional de control sanitario y ya puede acreditar la calidad e inocuidad de la carne argentina, luego de analizar con éxito su primera muestra bovina. La novedad, confirmada en febrero de 2026 y difundida por el medio especializado Bichos de Campo, es relevante porque fortalece la infraestructura técnica del país para garantizar estándares exigidos tanto por el mercado interno como por los destinos de exportación, en un contexto de creciente demanda internacional de carne con trazabilidad y respaldo analítico.
El avance se produce a apenas tres meses de la inauguración del complejo BCRlabs, un laboratorio de última generación que comenzó a operar en noviembre pasado con foco en granos y alimentos, y que ahora amplía su alcance al control de productos cárnicos. Desde este momento, sus instalaciones estarán habilitadas para realizar los estudios que exige el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) en el marco del Plan de Control de Residuos e Higiene de Alimentos (CREHA).
Según explicó Bichos de Campo, estos análisis son obligatorios para los frigoríficos, que deben cumplirlos de manera periódica con el objetivo de detectar residuos de medicamentos veterinarios, contaminantes u otras sustancias no permitidas en alimentos de origen animal. El cumplimiento de estos requisitos es clave para sostener la confianza del consumidor, pero también para mantener y ampliar el acceso a mercados externos, donde los controles son cada vez más estrictos.

El laboratorio de la BCR se suma así a un reducido grupo de organismos del país con capacidad técnica para llevar adelante este tipo de determinaciones. La primera muestra procesada correspondió a un tejido de hígado bovino, que fue sometido a un riguroso procedimiento de preparación y análisis mediante equipamiento de alta precisión, capaz de detectar sustancias indeseables con elevados niveles de sensibilidad y confiabilidad. Superada esa instancia inicial, el laboratorio quedó en condiciones de extender los estudios a otros cortes vacunos.
Desde la Bolsa de Comercio de Rosario destacaron que esta nueva habilitación representa un salto cualitativo en la oferta de servicios analíticos para la cadena cárnica. “Con esta nueva línea de trabajo, la BCR se suma al reducido grupo de laboratorios con capacidad para realizar este tipo de análisis en el país, aportando más infraestructura técnica al sistema de control de alimentos y ofreciendo a la cadena cárnica una alternativa con tiempos ágiles y estándares de calidad elevados”, señalaron desde la entidad, en declaraciones reproducidas por Bichos de Campo.
El predio de BCRlabs está ubicado sobre avenida Jorge Newbery y Circunvalación, a pocos minutos del epicentro portuario rosarino, una localización estratégica que facilita la logística y el vínculo con los principales actores del comercio agroindustrial. El complejo demandó una inversión superior a los 13 millones de dólares y cuenta con más de 3.000 metros cuadrados de superficie, diseñados para cumplir con exigentes normas internacionales en materia de bioseguridad, trazabilidad y control de calidad.
La incorporación del análisis de carne bovina se inscribe en un escenario en el que la industria cárnica argentina busca consolidar su posicionamiento externo. En los últimos años, la trazabilidad, la calidad certificada y la transparencia en la información sanitaria dejaron de ser atributos diferenciales para convertirse en condiciones básicas de acceso a los mercados más demandantes. En ese contexto, contar con laboratorios de referencia con respaldo institucional y capacidad técnica resulta un factor estratégico.
Además de responder a los requerimientos del Senasa, el laboratorio rosarino apunta a transformarse en un aliado técnico para frigoríficos, exportadores y organismos públicos, al ofrecer resultados confiables en plazos competitivos. Esto no solo mejora la eficiencia del sistema de control, sino que también reduce cuellos de botella en momentos de alta actividad exportadora, cuando la disponibilidad de análisis puede convertirse en una limitante.

El nuevo rol del laboratorio también refuerza el perfil institucional de la Bolsa de Comercio de Rosario, que en los últimos años profundizó su estrategia de diversificación de servicios vinculados a la agroindustria. A su tradicional función como referencia en mercados y estadísticas, la BCR sumó infraestructura científica y tecnológica orientada a agregar valor a la producción y a respaldar con datos y certificaciones la competitividad del sector.
Tal como subrayó Bichos de Campo, el complejo rosarino está en condiciones de actuar como laboratorio de referencia, alineado con los estándares globales que hoy rigen el comercio de alimentos. En el caso de la carne, la información que acompaña a cada corte —desde la ausencia de residuos hasta el cumplimiento de protocolos sanitarios— se convirtió en una llave de acceso a nuevos mercados, especialmente en destinos donde la exigencia regulatoria es elevada.
De este modo, la habilitación del laboratorio de la Bolsa de Rosario para acreditar la calidad de la carne argentina no solo representa un nuevo hito institucional, sino también una herramienta concreta para fortalecer la cadena cárnica, mejorar la competitividad exportadora y consolidar la reputación del país como proveedor de alimentos seguros, confiables y con respaldo técnico.