El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) realizó el 29 de enero la campaña número 184 en la Estación Permanente de Estudios Ambientales (EPEA), ubicada a 27 millas náuticas de Mar del Plata, con el objetivo de relevar variables oceanográficas, biogeoquímicas y biológicas que permiten analizar la evolución del ecosistema marino y su vínculo con el cambio global. La tarea se desarrolló a bordo del Buque de Investigación Pesquera Oceanográfica (BIPO) Mar Argentino, en el marco del Proyecto Series de Tiempo Ecológicas Marinas que el organismo sostiene desde hace 26 años.
La EPEA está situada a unos 50 kilómetros de la costa, en la transición entre aguas costeras y de plataforma media, cerca de la isobata de 50 metros (38º 28’ S – 57º 41’ O). Se trata de una zona de alta dinámica oceanográfica, lo que la convierte en un punto estratégico para estudiar variaciones naturales del ambiente y diferenciar aquellos cambios asociados a procesos de escala global.
El programa apunta a evaluar la variación temporal de un conjunto de variables físicas, químicas y biológicas. Entre los principales ejes se encuentran el análisis de la producción primaria, el estado nutricional de larvas de peces y la composición del plancton en sus distintos niveles: bacterioplancton, fitoplancton, zooplancton e ictioplancton. Además, se monitorean procesos vinculados a la acidificación oceánica y la presencia de microplásticos.
Durante la campaña se realizaron perfiles verticales en la columna de agua para medir temperatura, salinidad, fluorescencia in vivo y oxígeno disuelto, mediante un perfilador CTD. Estas mediciones permiten caracterizar la estructura física del ambiente marino y detectar cambios en la estratificación o en la disponibilidad de oxígeno.
En paralelo, el equipo científico recolectó muestras de agua en distintas profundidades con botellas Niskin. Las muestras serán analizadas para determinar oxígeno disuelto, nutrientes, pH, alcalinidad total, salinidad, clorofila a y diversidad de pigmentos, así como para evaluar la absorción de material particulado y realizar estudios bacteriológicos.
El muestreo incluyó la cuantificación de abundancia y diversidad de fitoplancton, la detección de microplásticos y la determinación de isótopos estables en plancton. También se tomaron muestras destinadas a evaluar la condición nutricional de larvas de anchoíta, especie de relevancia ecológica y pesquera en el Atlántico Sudoccidental.
En cuanto al plancton de mayor tamaño, se efectuaron barridos verticales con red de fitoplancton y muestreos de zooplancton e ictioplancton mediante redes Mini-Bongo y Bongo, con el fin de abarcar la diversidad de organismos presentes en la columna de agua.
La continuidad de estas campañas desde hace más de dos décadas convierte a la EPEA en una de las series de tiempo ecológicas más extensas del país. La información acumulada permite identificar tendencias, eventos extremos y cambios en la composición biológica del ecosistema marino, datos fundamentales para la gestión pesquera y la planificación ambiental.
Con la campaña 184, el INIDEP refuerza el monitoreo sistemático del ambiente marino frente a la costa bonaerense, en un contexto donde el estudio de los océanos resulta clave para comprender los impactos del cambio climático y las presiones antrópicas sobre los recursos pesqueros.