El banco de inversión JP Morgan sostuvo que la Argentina podría recuperar la categoría de mercado emergente en la clasificación de MSCI entre 2027 y 2028, lo que implicaría el ingreso de alrededor de USD 2.300 millones en flujos pasivos hacia acciones locales. El análisis, elaborado por su equipo de Research, evalúa las reformas económicas impulsadas por el gobierno de Javier Milei desde diciembre de 2023 y detalla qué condiciones deberían consolidarse para que el país deje atrás la actual categoría “Standalone”.
Según el informe, los cambios en materia cambiaria y financiera mejoraron la percepción de accesibilidad del mercado argentino entre inversores internacionales. En particular, se destacan la flexibilización del régimen para el ingreso y egreso de capitales, la unificación del tipo de cambio y la modernización de la infraestructura del mercado de valores.
“Las reformas estructurales están allanando el camino para el regreso de Argentina a los índices globales de acciones. El proceso de retorno al estatus de Mercado Emergente se aceleró tras una serie de reformas favorables al mercado implementadas por el gobierno de Milei desde diciembre de 2023″, señaló el equipo de Research de JP Morgan en el documento.
El eje del reporte es el efecto financiero que tendría un cambio de categoría. De acuerdo con las estimaciones del banco, si MSCI reclasifica a la Argentina como mercado emergente, podrían ingresar USD 2.300 millones en flujos pasivos netos, provenientes de fondos que replican índices internacionales.
En un mercado de capitales de tamaño acotado como el argentino, ese volumen podría traducirse en mayor liquidez, mejora en valuaciones y mayor cobertura por parte de analistas globales. El informe identifica como principales beneficiarias a YPF, Grupo Financiero Galicia, Banco Macro, Vista Energy, Transportadora de Gas del Sur y Pampa Energía, compañías que concentran una parte significativa de la capitalización bursátil local.
Según el documento, estos ingresos “mejorarían la liquidez y la percepción de riesgo de las acciones argentinas”, aunque advierte que el impacto dependerá de la continuidad de las reformas y de la estabilidad regulatoria. El banco también subraya que el índice Merval cotiza actualmente a 9,5 veces precio/ganancias (P/E), por debajo de las 15 veces observadas durante la gestión de Mauricio Macri, lo que podría abrir margen para una revaluación si se consolida la confianza inversora.
A pesar del escenario potencialmente favorable, JP Morgan remarca que el proceso no es automático. MSCI continúa monitoreando aspectos clave del mercado argentino, entre ellos las restricciones que aún enfrentan inversores institucionales extranjeros, la disponibilidad limitada de información corporativa en inglés y ciertos desafíos vinculados a infraestructura y estabilidad institucional.
“Si bien la reclasificación más temprana podría concretarse entre 2027 y 2028, la historia volátil de Argentina en cuanto a su estatus en los índices implica que los inversores deberían seguir de cerca tanto las condiciones de mercado como el panorama político para detectar señales de avance sostenido”, indicó el reporte.
El proveedor de índices exige evidencia de cambios duraderos antes de iniciar un proceso formal de consulta. En experiencias previas, ese procedimiento se extendió durante aproximadamente dos años. Por eso, si MSCI abriera una consulta en 2026, la decisión final podría conocerse recién hacia 2027 o 2028.
El informe subraya que uno de los puntos centrales será la continuidad de las políticas más allá de las elecciones presidenciales de 2027. Para MSCI, no alcanza con modificaciones regulatorias transitorias: la estabilidad normativa y la previsibilidad institucional son condiciones determinantes.
Entre las medidas valoradas por el banco se encuentran la eliminación de varios controles de capital, la autorización para la repatriación de dividendos y la adopción de un esquema de flotación administrada del peso por parte del Banco Central. Estas decisiones, según el análisis, mejoraron el acceso al mercado argentino, aunque persisten desafíos regulatorios.
JP Morgan concluye que la posibilidad de volver a integrar el grupo de mercados emergentes representa un catalizador relevante para el mercado accionario local, según consignó Infobae al difundir el informe. No obstante, la entidad advierte que la trayectoria histórica de la Argentina en los índices internacionales —marcada por cambios de categoría y episodios de volatilidad— obliga a la cautela. La expectativa de USD 2.300 millones en nuevos flujos aparece como un incentivo significativo para las acciones locales, aunque condicionado a la consolidación de un marco económico y político estable en el mediano plazo que garantice previsibilidad y sostenga la confianza de los inversores.