El economista y experto en negocios internacionales Marcelo Elizondo afirmó que la Argentina alcanzó un muy buen acuerdo comercial con Estados Unidos, rechazó que el país haya cedido más que su contraparte y sostuvo que la reforma laboral y la estabilidad del tipo de cambio son factores centrales para que la apertura comercial tenga resultados. Las declaraciones se produjeron en una entrevista difundida por Forbes, en un contexto de aceleración de acuerdos comerciales y reformas estructurales impulsadas por el Gobierno.
Elizondo, director del comité de Economía Internacional del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, enmarcó el momento actual como una convergencia de decisiones largamente postergadas. A la confirmación del entendimiento con Estados Unidos se suma el avance parlamentario del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, junto con la reforma laboral, que consideró un punto de inflexión para la economía local.
Consultado sobre la relevancia de los cambios en el régimen laboral, el especialista explicó que no existe una medida única capaz de garantizar competitividad, pero remarcó que la reforma cumple un rol decisivo. “Sí, obviamente, aunque ninguno de todos estos instrumentos basta por sí mismo. Ninguno es una solución única sino que forma parte de una cadena de soluciones”, señaló. Según Elizondo, el nuevo marco reduce la rigidez y el riesgo asociado a la contratación formal, un obstáculo histórico para la generación de empleo registrado y para la internacionalización de la economía.
En ese sentido, destacó que la Argentina presenta más del 40% de informalidad laboral, un problema que se agrava en un escenario global atravesado por cambios tecnológicos. “Uno de los motivos por los cuales se ha impulsado esta reforma es con la pretensión de que se avance la formalización”, sostuvo, y agregó que busca generar incentivos para que las empresas regularicen empleo existente y creen nuevos puestos de trabajo.
El economista también subrayó la importancia de sostener la estabilización macroeconómica y profundizar la desregulación, además de revisar la relación fiscal entre la Nación y las provincias. Para Elizondo, estas variables son complementarias de la apertura comercial y determinantes para atraer inversiones.
Respecto del tipo de cambio, afirmó que el elemento clave no es el nivel sino la previsibilidad. “Lo más importante del tipo de cambio es que sea estable y previsible”, explicó, y consideró positiva la reciente fortaleza del peso. A su juicio, la estabilidad cambiaria permite calcular costos y desalienta conductas defensivas que afectan los negocios internacionales, aun frente a críticas por una eventual apreciación de la moneda.

Sobre el acuerdo con Washington, Elizondo negó que la Argentina haya resignado más de lo que obtuvo. Citó un análisis de Forbes que ubicó a la Argentina entre los países que lograron mejores condiciones en sus negociaciones con Estados Unidos. Detalló que el entendimiento contempla una reducción de aranceles estadounidenses en alrededor de 1.600 posiciones arancelarias, frente a unas 210 del lado argentino, y un tope general de 10% para los aranceles de ingreso al mercado norteamericano.
Además, remarcó el potencial del acuerdo para impulsar inversiones, al tratarse del mayor inversor y uno de los principales importadores del mundo. Si bien reconoció compromisos asumidos por la Argentina en materia regulatoria y de armonización normativa, consideró que no existe un desequilibrio en perjuicio del país.
Finalmente, al analizar la sostenibilidad política del acuerdo, explicó que en la Argentina el entendimiento deberá ser tratado en el Congreso, lo que le otorgaría mayor estabilidad en el tiempo. En el caso de Estados Unidos, señaló que la continuidad dependerá más del vínculo bilateral y de la relación entre gobiernos, aunque interpretó que el objetivo estratégico argentino es profundizar su inserción en Occidente, más allá de coyunturas políticas y liderazgos como el de Donald Trump.