La startup argentina Lebane anunció el cierre de una ronda seed por USD 4 millones para profundizar su expansión en Argentina y México, con el objetivo de digitalizar el seguimiento de obras y el control financiero en la industria de la construcción, un sector que en América Latina representa cerca del 6% del PBI regional y mueve más de USD 700.000 millones anuales. La inversión fue coliderada por Atlántico y Zacua Ventures, con la participación de Galicia Ventures y otros fondos internacionales, y apunta a resolver un problema estructural: la gestión manual basada en planillas de cálculo que domina el negocio.
Según datos relevados por la compañía, el 90% de las desarrolladoras y constructoras en México continúa utilizando Excel como principal herramienta de gestión. Ese esquema, advierten desde la firma, implica un alto riesgo operativo y financiero, ya que la mayoría de las planillas presenta errores en sus fórmulas. La consecuencia es directa sobre la rentabilidad de los proyectos: desvíos presupuestarios de entre 35% y 50% y pérdidas vinculadas a ineficiencias que pueden representar hasta el 15% del negocio total.
“El 90% de las desarrolladoras y constructoras en México todavía usan Excel para operar. Estamos hablando de proyectos de miles de millones de pesos o dólares gestionados en planillas de cálculo, de las cuales el 95% tiene errores en las fórmulas”, explicó Bruno Lerer, Chief Commercial Officer de la compañía.

En la práctica, la falta de trazabilidad y de datos consolidados impide a los desarrolladores responder con precisión cuánto capital necesitan para finalizar una obra en un momento determinado. De acuerdo con la empresa, esta “ceguera financiera” se traduce en pérdidas de entre USD 500.000 y USD 3 millones por proyecto, producto de desvíos no detectados, demoras en cobranzas, pagos duplicados o fallas en los circuitos de autorización.
“No se trata necesariamente de malas decisiones, sino de falta de información en tiempo real”, señaló Lerer. La propuesta de Lebane busca reemplazar esa operatoria artesanal por un sistema integral que centraliza la gestión financiera, el seguimiento de obra y el control presupuestario.
A diferencia de los ERP tradicionales, la plataforma fue concebida como AI Native, integrada desde su origen con modelos de inteligencia artificial. Esto permite que los usuarios interactúen mediante lenguaje natural y consulten información clave —como el avance de obra o el estado financiero— incluso a través de aplicaciones de mensajería.
“Si en 2026 no estás usando IA en el seguimiento y ejecución de tus proyectos, estás corriendo en desventaja. Tu competencia ya la aplica y eficientiza su rendimiento”, afirmó Lucas Glustman, CEO de la empresa.

El origen de la compañía se remonta a un encuentro fortuito en un ascensor en Ciudad de México, donde coincidieron Lerer y Glustman. Ambos contaban con experiencia previa en el ecosistema tecnológico regional. Glustman había vendido su anterior emprendimiento a la fintech uruguaya dLocal y participó luego en su salida a bolsa en el Nasdaq, mientras que Lerer acumulaba experiencia en la expansión operativa de fintechs en América Latina.
Al identificar que los problemas de gestión en la construcción eran comunes en distintos mercados del continente, decidieron conformar un equipo con perfiles técnicos y conocimiento del sector. Se sumaron Diego Sarro como CTO, con trayectoria en integración de sistemas bancarios para constructoras en Brasil; Matías Podrojsky y Diego Cabrosi, este último con más de 15 años de experiencia en obra.
La combinación de expertise tecnológico y conocimiento del negocio permitió a la empresa acelerar su crecimiento. En el último año, Lebane cuadruplicó su facturación y alcanzó una cartera de más de 300 clientes, entre desarrolladoras y constructoras de Argentina y México, como Azcuy, Criba, Portland, Tueroc y Dypsa. Actualmente cuenta con un equipo de 45 colaboradores.

Con el nuevo capital, la prioridad para 2026 será consolidar su presencia en México, donde operan cerca de 70.000 empresas vinculadas a la construcción. La firma designó un country manager con experiencia en compañías digitales del sector inmobiliario para liderar la expansión local.
“La oportunidad es gigante”, sostuvo Lerer sobre el mercado mexicano, donde el uso extendido de herramientas manuales convive con proyectos de gran escala y alta complejidad financiera.
La estrategia no se limita al desarrollo de software. La empresa proyecta ampliar su oferta hacia productos financieros, aprovechando la trazabilidad que obtiene de cada obra. El objetivo es ofrecer créditos, automatización de cobranzas y servicios de seguimiento de pagos directamente desde la plataforma.
“Queremos que las tareas rutinarias y repetitivas —la caja, la contabilidad, la tesorería— dejen de ser un tema de conversación para el desarrollador”, proyectó el ejecutivo. La visión de la compañía es convertirse en un “copiloto” financiero y operativo que permita a las empresas gestionar hasta diez veces más proyectos sin aumentar su estructura.
En un contexto de márgenes ajustados por el incremento de costos y la volatilidad macroeconómica en varios países de la región, la digitalización del sector aparece como una condición necesaria para sostener la rentabilidad. Con el respaldo de fondos regionales e internacionales, Lebane apuesta a ocupar ese espacio en una industria que, pese a su peso en la economía, aún opera con lógicas analógicas.
Tal como señaló Infobae en distintos análisis sobre transformación productiva y tecnológica en América Latina, la incorporación de herramientas digitales no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también permite mayor trazabilidad, transparencia y acceso a financiamiento. En ese escenario, propuestas como la de Lebane buscan acelerar la transición hacia modelos más integrados, donde la tecnología deje de ser un complemento y pase a ser un eje estructural del negocio.