El ministro de Desarrollo Económico y Producción de Jujuy, Juan Carlos Abud, visitó la provincia del Chaco con el objetivo de fortalecer la cooperación interprovincial y analizar herramientas financieras que potencien el acceso al crédito productivo en el norte argentino. La misión oficial, que incluyó reuniones con autoridades chaqueñas y una recorrida por infraestructura estratégica, se inscribe en la agenda de transformación de la matriz productiva jujeña que el funcionario impulsa desde su asunción y que busca consolidar un modelo de crecimiento sostenido.
Acompañado por el presidente de FOGAJUY, Gustavo Leyria, Abud mantuvo encuentros institucionales con funcionarios del Gobierno del Chaco, entre ellos el coordinador de Gabinete, Livio Gutiérrez, para interiorizarse sobre el funcionamiento de Fiduciaria del Norte S.A., considerada una herramienta clave en el financiamiento del desarrollo económico provincial. El intercambio permitió evaluar experiencias y analizar mecanismos que puedan ser replicados o adaptados en Jujuy para fortalecer las garantías crediticias y ampliar las oportunidades para el sector productivo.
Durante la visita, el ministro recorrió el parque industrial chaqueño y el Centro Logístico del Puerto de Barranqueras, infraestructura central para la logística regional y el comercio interprovincial. También se abordaron temas vinculados al potencial del ferrocarril, el corredor bioceánico y la integración comercial entre provincias del norte, ejes que forman parte de la estrategia de integración que promueve el Ejecutivo jujeño.

La misión en Chaco se alinea con el perfil que Abud ha construido desde su llegada al Ministerio: un funcionario con experiencia política y enfoque productivo, orientado a diversificar la economía provincial y atraer inversiones. Antes de asumir como ministro, fue secretario de Hacienda del municipio capitalino, legislador provincial, concejal y diputado electo, cargo al que renunció para incorporarse al gabinete. Su trayectoria en la administración pública le otorgó un conocimiento detallado de las finanzas y de la estructura productiva local.
Desde su gestión, Abud impulsa una reconfiguración de la matriz económica de Jujuy, con foco en sectores considerados estratégicos para generar divisas y empleo. Entre ellos, la energía solar, donde la provincia cuenta con uno de los parques más importantes de la región y proyecta ampliar su capacidad de generación de 300 a 500 megavatios. El ministro sostuvo: “El Estado debe dar el primer impulso a la actividad y luego dejar que el sector privado tome el control”, al explicar el modelo de desarrollo energético provincial.
Otro eje central es la minería del litio, actividad que posiciona a Jujuy en el mapa global de las materias primas críticas para la transición energética. La estrategia incluye la generación de un marco regulatorio estable para fomentar inversiones y garantizar ingresos en moneda extranjera.
El ministro también promueve el crecimiento del turismo, sector que registró un fuerte aumento en el movimiento aéreo provincial, y el desarrollo de los vinos de altura, con cerca de 18 bodegas en funcionamiento y líneas de crédito que permiten a productores comenzar a devolver los préstamos tras tres años de cosecha.

En materia agroindustrial, impulsa la construcción de un frigorífico y un centro genético en Palmasola para reducir la dependencia de carne proveniente de otras provincias. “El 90% de la carne que consumimos en Jujuy proviene de otras provincias. Esto representa una oportunidad para nuestros ganaderos”, señaló. Además, promueve técnicas de hidroponía para la producción de forraje, con el objetivo de mejorar la productividad y sostenibilidad del sector.
La agenda de Abud incluye inversiones en infraestructura y capacitación. Según precisó, durante los últimos años se construyeron cerca de 150 escuelas y se proyecta alcanzar las 250. También destacó el financiamiento de 500 becas para programadores, en línea con el objetivo de desarrollar la economía del conocimiento.
La visita a Chaco refuerza esta visión integral: consolidar herramientas financieras, ampliar mercados y fortalecer la integración regional como parte de una política de desarrollo productivo. Con un perfil técnico y experiencia legislativa, Abud combina gestión territorial y estrategia económica en una cartera que concentra algunos de los principales desafíos de Jujuy.
En esa línea, el ministro sintetizó su visión con una definición que resume su horizonte de gestión: “Argentina es un país extraordinario, con una riqueza inmensa en recursos y talento humano. El desafío está en descubrir cómo aprovecharla de manera sostenible y efectiva”.