El municipio de Granadero Baigorria impulsa desde este verano un modelo de turismo sustentable en la Isla de los Mástiles, sobre el río Paraná, con el objetivo de ordenar el uso del espacio público, proteger el ecosistema isleño y potenciar la actividad económica local. La iniciativa, encabezada por el intendente Adrián Maglia, cobra relevancia en el Gran Rosario por su esquema de concesión mediante licitación pública, un mecanismo que fija reglas ambientales y de funcionamiento claras para el sector privado.
El proyecto se apoya en la operación del parador Puerto Los Mástiles, que funciona bajo un contrato formal con supervisión municipal. El esquema busca garantizar estándares en materia de seguridad, servicios e impacto ambiental, en un contexto donde el uso recreativo de la costa del Paraná creció en los últimos años.
«Nuestro objetivo fue siempre que el vecino de Baigorria se sienta orgulloso de su ciudad», afirmó Maglia. El intendente subrayó que la política apunta a «cuidar y potenciar nuestro patrimonio para que sea un motor de turismo y disfrute familiar».

El modelo adoptado por el municipio establece obligaciones concretas en materia de gestión de residuos, ordenamiento del acceso y preservación del entorno natural. A diferencia de otros espacios costeros con desarrollos informales, la Isla de los Mástiles opera bajo un marco regulatorio que fija condiciones ambientales y controles periódicos.
La propuesta combina oferta gastronómica con identidad regional, infraestructura adecuada y un esquema de acceso controlado para minimizar el impacto sobre el ecosistema. Según el municipio, la intención es consolidar un destino que articule desarrollo económico y preservación del ambiente.
En paralelo, la comuna avanza en obras complementarias para fortalecer el circuito turístico. Entre ellas se encuentra la construcción de un nuevo muelle que permitirá mejorar el cruce de lanchas hacia la isla. La obra busca ordenar el flujo de visitantes y aumentar las condiciones de seguridad.
El plan integral incluye intervenciones en el barrio Remanso Valerio, mejoras en la costanera y trabajos en el embarcadero. Estas acciones forman parte de una estrategia más amplia de puesta en valor de los espacios públicos vinculados al río.

«Mientras otros lugares improvisan sobre la costa, aquí se apostó por un modelo de gestión que atrae inversiones de calidad», señaló Maglia. Además, sostuvo que la política implementada responde a la «seriedad administrativa» y genera «beneficios directos para la gente».
Desde el municipio remarcan que la transformación de Puerto Los Mástiles demuestra que el turismo sustentable en el Paraná puede desarrollarse con planificación y control estatal. La experiencia de Granadero Baigorria se presenta como un caso testigo dentro del área metropolitana, en un escenario donde la valorización de la costa se convirtió en un eje estratégico para las ciudades ribereñas.
Con la temporada estival en marcha y nuevas obras en ejecución, la gestión local busca consolidar a la Isla de los Mástiles como un destino estable dentro del mapa turístico regional, con reglas claras para la inversión privada y foco en la preservación del entorno natural.
