El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado que elevará del 10% al 15% el arancel global aplicado a las importaciones, con efecto inmediato, tras el fallo de la Corte Suprema que bloqueó el mecanismo legal utilizado previamente para imponer gravámenes de manera unilateral. La medida, informada por Infobae, se apoya en la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que autoriza al Ejecutivo a fijar aranceles de hasta 15% por un plazo máximo de 150 días.
“Como presidente de los Estados Unidos de América, aumentaré, con efecto inmediato, los aranceles globales del 10% (...) al nivel totalmente autorizado y legal del 15%”, escribió Trump en su red Truth Social.
El viernes, el máximo tribunal resolvió por seis votos contra tres que la ley de 1977 invocada por el Gobierno no habilita al presidente a establecer tarifas globales sin aval del Congreso. El presidente del tribunal, John Roberts, señaló que la norma “no hace referencia a aranceles ni gravámenes”, lo que limita la autoridad ejecutiva en materia comercial.

La decisión judicial afecta tanto la tarifa base del 10% sobre importaciones extranjeras como los llamados gravámenes “recíprocos” a socios estratégicos. También alcanza aranceles adicionales del 25% sobre México y Canadá, vinculados a políticas fronterizas, y tasas de hasta 50% para Brasil e India.
Tras conocerse el fallo, Trump cuestionó públicamente a la Corte Suprema y aseguró que buscará alternativas legales para sostener su política comercial. En ese marco, optó por recurrir a la normativa de 1974, que establece un margen explícito para aplicar aranceles temporales.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, estimó que el nuevo esquema mantendrá los ingresos arancelarios previstos para 2026. Un análisis de la Universidad de Pensilvania proyectó que la controversia podría derivar en reembolsos por hasta 175.000 millones de dólares a empresas afectadas, aunque la sentencia no abordó ese punto y se anticipa una disputa judicial prolongada.
Según la Universidad de Yale, la tasa efectiva de aranceles para los consumidores estadounidenses podría ubicarse en 9,1%, el nivel más alto desde 1946, con excepción de 2025.

En los mercados, Wall Street registró subas moderadas tras el anuncio, en línea con expectativas previas sobre el fallo. El Gobierno aún no publicó el texto completo de la orden ejecutiva ni precisó los mecanismos de control y eventual prórroga.
A nivel internacional, Canadá calificó los aranceles como “injustificados” y anticipó tensiones comerciales. La Unión Europea y Reino Unido informaron que analizarán el alcance de la medida. El presidente francés, Emmanuel Macron, celebró la actuación de los “poderes y contrapoderes” en Estados Unidos, aunque advirtió que evaluará las consecuencias del nuevo anuncio.

En Asia, Japón aseguró que la invalidación del esquema anterior no afectará inversiones acordadas con Washington. Corea del Sur convocó una reunión de emergencia para evaluar el impacto. Taiwán y Hong Kong estimaron que el efecto del nuevo arancel será limitado, mientras que China no emitió comentarios oficiales.
El anuncio reconfigura el escenario comercial global en un contexto de tensiones persistentes y coloca nuevamente a la política arancelaria de Estados Unidos en el centro del debate económico internacional.