La automotriz BYD registró un crecimiento histórico en Europa y reforzó su presencia en la Argentina al traer un barco con 7.000 vehículos al puerto de Zárate, en un movimiento que evidencia la creciente competencia frente a Tesla en el mercado de autos eléctricos. Según datos de la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA) y de la Asociación de Concesionarios Automotores de la República Argentina (ACARA), la firma china ya vende en el Viejo Continente casi el doble de lo que coloca la compañía estadounidense, que atraviesa un retroceso sostenido.
En enero de 2026, BYD aumentó sus ventas en Europa un 165%, alcanzando las 18.242 unidades, mientras Tesla, que llegó a tener más del 19% del mercado eléctrico europeo, registró apenas 8.075 unidades, una caída del 17% interanual y el decimotercer mes consecutivo de retroceso, según informó la ACEA. El fenómeno se replica en Alemania, donde la caída de Tesla llegó al 48%, pese a contar con su planta Giga Berlín con capacidad para producir 350.000 vehículos anuales.
El avance de BYD se sostiene en su combinación de autos eléctricos y modelos híbridos, que amplía la base de clientes en comparación con Tesla, cuya oferta se concentra en vehículos 100% eléctricos y enfrenta dificultades para posicionarse en el segmento de autos más pequeños y accesibles. Consultoras especializadas destacan además la presión de precios de los fabricantes chinos y la calidad comparable de sus productos, junto con un factor reputacional: "No es extraño ver vehículos Tesla con calcomanías aclarando que su dueño no comparte las posturas políticas del empresario", señaló un informe de la consultora Roland Berger.
El contexto político también juega un rol. La campaña presidencial estadounidense de 2024 y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025 generaron tensiones que afectaron la percepción de la marca en Europa. Las declaraciones públicas de Elon Musk, con críticas a la Unión Europea y posturas cercanas a Trump, coinciden con el retroceso de la compañía en el Viejo Continente.
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Históricamente, Tesla fue líder del mercado eléctrico europeo. En 2015, con solo el Model S, vendió 15.000 unidades, y en 2019 el Model 3 se convirtió en el auto más vendido en Noruega. El lanzamiento de Giga Berlín en 2022 consolidó su estrategia industrial en Europa. Su mejor año fue 2023, con 320.000 unidades vendidas y una cuota de mercado del 18,2%. Sin embargo, desde 2024 las cifras comenzaron a retroceder y, en 2025, la participación de Tesla en Europa cayó al 9,4%, mientras el mercado eléctrico creció casi 15%.
En este escenario, BYD se posiciona como el principal competidor. La automotriz china ya cuenta con plantas en Turquía y Hungría, y proyecta una nueva fábrica en España, apuntalando su expansión europea. A nivel global, BYD se consolida como la mayor fabricante mundial de autos eléctricos, un título que refleja tanto su capacidad industrial como su estrategia de diversificación de modelos y precios.
El fenómeno se trasladó al mercado argentino. BYD desembarcó oficialmente en 2025 bajo un programa oficial que elimina aranceles para vehículos electrificados con un valor FOB inferior a u$s16.000 y dentro de un cupo anual de 50.000 unidades. Durante la segunda mitad del año comenzaron a llegar los primeros embarques, y a lo largo de 2025, los vehículos de origen chino representaron 4,7% de los 612.000 cero kilómetro vendidos en el país, con un crecimiento constante mes a mes.
Con el inicio de 2026, la presencia de BYD en Argentina dio un salto: en enero se patentaron 7.229 unidades, entre autos, SUV, pick-ups y camiones, sobre un total de 66.080 vehículos. Esto elevó la participación de China en el mercado local al 10,95%, consolidando su entrada en doble dígito y marcando un nuevo capítulo en la competencia global por la movilidad eléctrica.
Expertos destacan que, a pesar de los aranceles de entre 20% y 30% sobre los autos importados desde China, la firma logra mantener su competitividad frente a Tesla, cuyos vehículos europeos se fabrican localmente y no enfrentan estas cargas. En Estados Unidos, en cambio, los aranceles protegen a Tesla frente a la competencia china.
El panorama muestra un giro significativo en la industria automotriz global: mientras Tesla enfrenta un desgaste por factores políticos, reputacionales y de segmentación de mercado, BYD consolida su estrategia de expansión internacional y diversificación de productos, tanto en Europa como en América Latina, demostrando que la competencia china está redefiniendo el liderazgo en el sector de vehículos eléctricos.