El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) reunió el 13 de marzo de 2026 a representantes del sector ganadero y de la industria cárnica durante la primera Mesa Consultiva Roja realizada en Expoagro, en la ciudad bonaerense de San Nicolás, donde se analizaron los principales temas de la agenda sanitaria nacional, entre ellos la situación de la influenza aviar, los avances en identificación electrónica animal y las nuevas disposiciones sobre vacunación contra la fiebre aftosa.
El encuentro, organizado en el marco de la exposición agroindustrial más importante del país, tuvo como objetivo presentar los avances en gestión sanitaria y escuchar las demandas del sector privado, fortaleciendo el diálogo entre el organismo sanitario y los distintos actores de la cadena productiva.
La reunión fue encabezada por el jefe de Gabinete de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía y la presidenta del SENASA, quienes participaron junto al vicepresidente del organismo y directores nacionales, además de representantes de entidades ganaderas, cámaras empresarias y actores vinculados a la producción y comercialización de carnes.
Durante la jornada, las autoridades del organismo sanitario presentaron un informe actualizado sobre el estado epidemiológico del país, uno de los ejes centrales del encuentro.
Uno de los temas prioritarios abordados en la reunión fue la influenza aviar altamente patógena (IAAP), enfermedad que en los últimos años generó preocupación a nivel global por su impacto en la producción avícola y el comercio internacional.
Funcionarios del SENASA explicaron el estado actual de la situación epidemiológica, en base a los casos registrados recientemente y a la evolución del virus en diferentes regiones.
Durante la exposición, el organismo destacó la importancia de estrategias sanitarias como la zonificación, un mecanismo que permite delimitar áreas afectadas y preservar el comercio de productos provenientes de zonas libres de la enfermedad.
Este enfoque permitió que algunos mercados internacionales se mantuvieran abiertos, incluso frente a la detección de brotes en determinadas regiones.
Las autoridades también detallaron un plan de fortalecimiento de las acciones de prevención, control y erradicación del virus, que incluye medidas de vigilancia epidemiológica, controles sanitarios y coordinación con el sector productivo.
La influenza aviar es considerada una enfermedad de alto impacto sanitario y económico, ya que puede afectar el comercio internacional de productos avícolas si no se aplican protocolos adecuados de control.
Otro de los puntos destacados del encuentro fue la implementación de la identificación electrónica animal, una herramienta que busca mejorar la trazabilidad del rodeo bovino argentino.
El sistema comenzó a aplicarse a partir de las resoluciones 530/2025 y 841/2025, que establecen el uso de dispositivos electrónicos para identificar animales mediante tecnología de radiofrecuencia.
Según informó el SENASA durante la reunión, la incorporación de esta tecnología registró una demanda mucho mayor a la prevista por el organismo.
Hasta el momento se comercializaron 7.207.502 caravanas tipo botón con tecnología RFID (Identificación por Radiofrecuencia), una cifra que supera en más de un 500% las estimaciones iniciales realizadas para este período.
Desde el organismo interpretan este crecimiento como una señal del interés del sector ganadero en adoptar herramientas tecnológicas que permitan mejorar los sistemas de control sanitario y trazabilidad productiva.
La identificación electrónica facilita el seguimiento individual de los animales a lo largo de toda la cadena productiva, desde el establecimiento de origen hasta el procesamiento industrial.
Este tipo de sistemas es considerado clave para garantizar estándares sanitarios exigidos por los mercados internacionales, además de mejorar la gestión productiva dentro de los establecimientos ganaderos.
Durante el encuentro también se analizaron las novedades introducidas por la Resolución 201/2026, recientemente publicada por el SENASA.
La normativa establece que, a partir de la campaña de vacunación antiaftosa de 2027, los productores ganaderos podrán contratar libremente a veterinarios acreditados ante el organismo para realizar la vacunación en sus establecimientos.
Hasta ahora, en muchos casos, las campañas de vacunación se organizaban a través de entes sanitarios regionales, por lo que la nueva disposición introduce un esquema más flexible para los productores.
Según explicaron las autoridades durante la Mesa Consultiva Roja, el objetivo es ampliar las opciones disponibles para los establecimientos ganaderos sin modificar los mecanismos de control sanitario del Estado.
El SENASA continuará supervisando la correcta aplicación de las vacunas y la trazabilidad de las campañas sanitarias, que forman parte del Plan Nacional de Erradicación de la Fiebre Aftosa.
La vacunación contra esta enfermedad es considerada uno de los pilares del sistema sanitario ganadero argentino y resulta clave para mantener el estatus sanitario del país y preservar el acceso a los mercados internacionales de carne.
El organismo sanitario también presentó durante la reunión los alcances de la Resolución 200/2026, que introduce cambios en los requisitos para la habilitación de tambos que exportan leche y derivados.
La normativa establece los criterios sanitarios para establecimientos lecheros que proveen materia prima a plantas elaboradoras de productos lácteos destinados a la Unión Europea y al Reino Unido.
La actualización normativa busca adaptar los procedimientos argentinos a los estándares sanitarios exigidos por esos mercados, uno de los principales destinos de exportación de productos lácteos de alto valor agregado.
Desde el SENASA señalaron que este tipo de medidas permiten fortalecer la competitividad de la cadena láctea argentina y garantizar la continuidad del comercio internacional.
La Mesa Consultiva Roja forma parte de una estrategia del organismo sanitario orientada a generar espacios de intercambio con el sector privado.
A través de estas reuniones, el SENASA busca articular políticas sanitarias con las necesidades y demandas de los actores productivos, fortaleciendo el diálogo entre el Estado, los productores y la industria.
Según indicaron desde el organismo, este esquema de trabajo permite anticipar problemas sanitarios, mejorar la implementación de políticas públicas y adaptar las regulaciones a la evolución del sistema productivo.
La reunión realizada en Expoagro 2026 reflejó la importancia de estos espacios de coordinación en un sector donde la sanidad animal, la trazabilidad y el cumplimiento de estándares internacionales resultan fundamentales para sostener la competitividad del agro argentino.
En ese contexto, el SENASA continuará promoviendo encuentros de trabajo con representantes de las distintas cadenas productivas para construir una agenda sanitaria compartida y fortalecer la capacidad de respuesta del sistema agroalimentario nacional.