El economista Martín Redrado afirmó que Argentina necesita incentivos concretos para que el dólar circule legalmente en la economía, con el objetivo de impulsar el consumo y reducir la informalidad. Durante una entrevista concedida a Infobae, el ex presidente del Banco Central de la República Argentina sostuvo que sin un sistema bimonetario formal y sin reformas tributarias profundas el país seguirá enfrentando bajo nivel de consumo, empleo precario y una economía altamente informal, pese a la llegada de inversiones en sectores clave.
Redrado describió un escenario económico en el que conviven oportunidades de inversión con debilidades estructurales en el mercado laboral y el consumo interno. Según explicó, el país cuenta con sectores productivos con fuerte potencial de crecimiento, pero esa expansión no necesariamente se traduce en más empleo formal ni en mayor actividad económica en el mercado doméstico.
“Hoy se está haciendo mucho foco en inversiones que están focalizadas en tres sectores que son los tres magníficos: agroindustria, energía y minería”, señaló el economista durante la entrevista. En ese sentido, sostuvo que cualquier inversor internacional que analice oportunidades en el país encontrará en esas áreas una apuesta relativamente segura.
“Cuando tengo que aconsejar inversiones, siempre digo que no se van a equivocar si invierten en agro, tampoco si lo hacen en energía, petróleo y gas, y lo mismo ocurre con la minería”, afirmó Redrado, al describir cuáles son los sectores que concentran el interés del capital internacional.
Sin embargo, el ex titular del Banco Central advirtió que el crecimiento de esos rubros no alcanza para resolver los problemas estructurales del empleo y del consumo en la Argentina. Según su diagnóstico, el mercado laboral atraviesa un proceso de deterioro que impacta directamente en el poder de compra de los hogares.
“El consumo está mal”, sostuvo de manera directa. En ese contexto, explicó que el empleo registrado se redujo mientras aumentaron las formas de trabajo independientes o informales. Según detalló, hacia fines de 2023 se perdieron más de 200.000 empleos formales, mientras creció el número de trabajadores inscriptos como monotributistas y también se expandió el trabajo informal.

Redrado describió este fenómeno como una “uberización de la economía”, en referencia al crecimiento de trabajos asociados a plataformas digitales o servicios independientes. “La gente que pierde el trabajo, si tiene un auto se pone a manejar un Uber. Si no llega a un auto, usa una moto o una bicicleta para hacer repartos”, explicó.
Este proceso, sostuvo, implica una pérdida en la calidad del empleo y repercute directamente en el nivel de consumo, porque hay menos trabajadores con salarios formales y estables.
El economista también alertó sobre el deterioro del poder adquisitivo de los salarios. Según su análisis, las paritarias firmadas en los primeros meses del año se ubicaron por debajo de la inflación.
“En promedio, los principales gremios han perdido alrededor de un 2% de poder adquisitivo en el primer trimestre”, señaló. Además, advirtió que las proyecciones salariales para los próximos meses mantienen esa tendencia.
Como ejemplo mencionó el acuerdo del sindicato de Camioneros, que estableció aumentos salariales del 2% mensual con una reducción progresiva hasta el 1,5% en agosto. Frente a una inflación cercana al 3% mensual, el resultado sería una nueva pérdida del poder de compra.
Para Redrado, este escenario refuerza la necesidad de una política económica integral que combine control de la inflación con medidas que estimulen el consumo y la inversión.
Uno de los principales obstáculos que mencionó para la llegada de inversiones es la multiplicidad de tipos de cambio que existe en Argentina.
Según explicó, esa situación genera incertidumbre entre los inversores extranjeros, que suelen preguntarse cuál será el tipo de cambio real al momento de ingresar o retirar capitales del país.
“La primera pregunta que me hacen es: qué es el dólar MEP, qué es el dólar CCL, qué es el dólar blue”, contó el economista. Y agregó que ese tipo de esquemas cambiarios no existen en la mayoría de las economías del mundo, donde el valor de la moneda es único y previsible.
Para el ex titular del Banco Central, avanzar hacia un solo tipo de cambio debería ser una prioridad dentro de la estrategia económica del Gobierno.
Aun así, reconoció que el actual equipo económico recibió una situación muy compleja. “Este equipo enfrentó un desastre y hay que dar tiempo para explicar de dónde se viene”, señaló.
No obstante, insistió en que la estabilidad cambiaria y la previsibilidad macroeconómica son claves para consolidar la recuperación económica.
Otro de los ejes centrales de su diagnóstico fue la necesidad de reducir la presión impositiva sobre la producción.
Redrado sostuvo que el Gobierno avanzó en una modernización laboral, pero consideró que hubiera sido más efectivo priorizar una reforma tributaria que redujera los costos de producción para las empresas.
“Estoy convencido de que hay que ir por la vía tributaria. Bajar impuestos permitiría reducir los costos de producción y mejorar la competitividad de la economía argentina”, afirmó.
Desde su perspectiva, ese tipo de reformas estructurales podría generar más empleo formal y mayor inversión privada, lo que contribuiría a mejorar el nivel de actividad.
Uno de los puntos más destacados de su planteo fue la propuesta de avanzar hacia un sistema bimonetario legal, en el que el peso y el dólar convivan como monedas de uso cotidiano.
Redrado explicó que permitir la circulación legal del dólar podría ayudar a formalizar parte de la economía y estimular el consumo, ya que muchos ahorros de los argentinos se mantienen fuera del sistema financiero.
“Argentina debe darle curso legal al dólar”, planteó. Según su propuesta, los ciudadanos deberían poder realizar transacciones cotidianas en cualquiera de las dos monedas.
El economista citó los casos de Uruguay y Perú, donde los sistemas monetarios permiten el uso extendido del dólar sin que ello implique la desaparición de la moneda local.
En su visión, el peso seguiría cumpliendo un rol clave, especialmente porque los impuestos continuarían pagándose en moneda local y el Banco Central no debería financiar al sector público.
Además, sostuvo que esta convivencia monetaria podría contribuir a reducir la informalidad, que actualmente representa cerca del 50% de la economía argentina.
Redrado también se refirió al riesgo país, uno de los indicadores que reflejan la confianza de los mercados en la economía argentina.
Según explicó, el nivel de riesgo está estrechamente vinculado con la capacidad del país para financiar su deuda a largo plazo.
En ese sentido, cuestionó la estrategia de financiar vencimientos mediante bonos de corto plazo, ya que eso no genera un horizonte financiero estable.
“Para que baje el riesgo país, Argentina necesita operaciones de financiamiento cada vez más largas, tanto en el mercado local como en los mercados internacionales”, sostuvo.
En el tramo final de la entrevista, Redrado también analizó la estrategia política del presidente Javier Milei y el enfoque ideológico de su gestión.
Según explicó, el mandatario impulsa una agenda de cambio cultural y económico de largo plazo, que trasciende las medidas coyunturales.
“Hay una estrategia detrás del presidente Milei que apunta a un cambio cultural”, señaló.
En ese marco, el economista consideró que muchas decisiones del Gobierno deben analizarse dentro de esa lógica de transformación estructural, más allá de las fluctuaciones del día a día.
“Hay mucha gente que está mirando la película y no la foto del día”, concluyó.