En el marco de la Argentina Week en Nueva York, el CEO de Loma Negra, Sergio Faifman, aseguró que el país comienza a captar un creciente interés inversor y proyectó que el impacto en la economía real se hará visible a partir del segundo semestre, impulsado por sectores como minería y energía, en un contexto de transición económica que redefine el mapa productivo.
Durante una entrevista publicada por Forbes, el ejecutivo destacó que las reuniones con autoridades económicas, entre ellas el ministro de Economía y representantes del Banco Central, generaron una respuesta positiva entre inversores internacionales. Según explicó, la asistencia a los encuentros superó las expectativas y evidenció un renovado interés por el mercado argentino.
“Hay mucha repercusión y la asistencia de gente está muy por encima de lo previsto”, afirmó Faifman a Forbes. En ese sentido, agregó: “Estas inversiones están entrando de a poco y se van a notar sin duda en lo que resta del año”. El directivo sostuvo que el flujo de capitales ya comenzó, aunque de manera gradual, y que su efecto se consolidará en los próximos meses.
En cuanto a la situación actual de Loma Negra, Faifman reconoció que la compañía atraviesa un período de retracción, en línea con el freno de la obra pública. “Actualmente, la obra pública está en cero, o casi cero”, señaló a Forbes, y explicó que si bien el sector privado empieza a mostrar señales de reactivación, todavía resulta insuficiente para compensar la caída.
El ejecutivo describió el escenario como una “reconfiguración lógica” de la economía, donde algunos sectores enfrentan dificultades mientras otros se posicionan para liderar el crecimiento. En ese contexto, remarcó que la infraestructura, junto con los proyectos vinculados a recursos naturales, será determinante para la recuperación del negocio.
Respecto del rumbo económico, Faifman se mostró alineado con las políticas actuales y consideró que el país está enfocándose en áreas donde posee ventajas competitivas. “Lo que está sucediendo es inédito para el país y no tengo dudas de que traerá resultados concretos en materia de inversiones”.
De cara al segundo semestre, el CEO identificó como principales motores de crecimiento las inversiones en minería, el desarrollo energético y la reactivación de obras viales. No obstante, advirtió que existe un factor clave aún pendiente: el acceso al financiamiento. “El motor que todavía está faltando es el crédito”, sostuvo, y subrayó la necesidad de recuperar herramientas como las hipotecas para dinamizar el sector.
En relación con el mercado inmobiliario, Faifman anticipó un eventual rebote, aunque condicionado a la mejora de los precios de los inmuebles. Según explicó, en la actualidad muchos proyectos no resultan rentables debido a los valores deprimidos, lo que limita nuevas inversiones en desarrollos.
Por último, el ejecutivo enfatizó la importancia del contexto macroeconómico y financiero para consolidar la recuperación. Señaló que tanto la baja de las tasas de interés como la reducción del riesgo país serán determinantes para viabilizar proyectos de largo plazo. “Sería ideal estar en la zona de los 400 puntos de riesgo país”, indicó a Forbes, y expresó su expectativa de que ese objetivo pueda alcanzarse durante el año.
En este escenario, Loma Negra apuesta a una mejora progresiva de la actividad, apoyada en la llegada de inversiones y en la estabilización de variables macroeconómicas, en un proceso que, según su conducción, comenzará a reflejarse con mayor claridad en la segunda mitad del año.