La cadena supermercadista La Anónima, controlada por la familia Braun, anunció la compra de 12 sucursales y un centro de distribución pertenecientes al Grupo Libertad, en una operación que busca fortalecer su presencia en el centro y norte de la Argentina. El acuerdo, informado por ambas compañías en un comunicado conjunto, implica además el traspaso de más de 1.600 empleados y marca un paso estratégico en la expansión territorial de la firma patagónica.
La adquisición cobra relevancia en un contexto desafiante para el sector, luego de que el propio presidente del Directorio de La Anónima, Federico Braun, reconociera recientemente las dificultades de rentabilidad que enfrentan los supermercados en el país. Según la compañía, el proceso de transición de las tiendas será gradual durante los próximos meses, con el objetivo de asegurar la continuidad operativa y preservar el servicio a los clientes.

“Este acuerdo nos abre una oportunidad única de crecimiento y expansión en una región donde La Anónima casi no tenía presencia”, afirmó Braun en el comunicado difundido por las empresas. Y agregó: “Estamos convencidos de que estas tiendas potenciarán nuestra red comercial y refuerzan nuestro compromiso con el desarrollo del país”.
Hasta ahora, la cadena tenía una fuerte concentración en la Patagonia, con menor penetración en otras regiones. La incorporación de estas sucursales le permitirá diversificar su alcance geográfico y acceder a nuevos mercados, en una apuesta por ganar escala en un escenario económico complejo.

Para Grupo Libertad, en tanto, la operación forma parte de una estrategia orientada a concentrarse en el negocio inmobiliario. La compañía continuará enfocada en el desarrollo y gestión de sus centros comerciales bajo la marca Paseo Libertad, presentes en nueve provincias y concebidos como espacios que integran comercio, servicios y entretenimiento.
Este movimiento se produce tras cambios recientes en la estructura del grupo, que desde 2024 se encuentra integrado —junto a sus operaciones en Colombia y Uruguay— al Grupo Calleja, cadena líder en El Salvador. Además, a comienzos de este año, Libertad había decidido cerrar su único local en la Ciudad de Buenos Aires, el Fresh Market ubicado en el shopping Dot.
La operación entre ambas compañías refleja un proceso de reconfiguración del sector supermercadista argentino, donde las empresas buscan adaptarse a un entorno de consumo restringido y márgenes ajustados, según consignó Forbes.