La automotriz china BYD anunció la exportación de 50.000 vehículos desde su planta en Camaçari, Brasil, hacia Argentina, en el marco de un pedido total de 100.000 unidades destinado también a México. La información fue confirmada por Stella Li, directora de BYD Americas, durante un evento realizado en Río de Janeiro, y marca un hito en la expansión de la compañía en Latinoamérica. Este movimiento es relevante porque permitirá a la empresa superar las limitaciones del cupo de vehículos eléctricos en Argentina, consolidando su posición en un mercado en crecimiento. La planta brasileña, que anteriormente pertenecía a Ford, tiene capacidad inicial para producir 150.000 unidades al año, con planes de elevar la producción hasta 600.000 unidades anuales.
Actualmente, la planta de Camaçari fabrica tres modelos: el Dolphin Mini (citycar), el Song Pro (SUV) y el King (sedán), siendo los dos primeros ya comercializados en Argentina. Durante 2025, BYD vendió aproximadamente 113.000 vehículos en Brasil, consolidando ese país como su mayor mercado fuera de China, según datos de Fenabrave, la asociación de concesionarios brasileña.
En el mercado argentino, los números totales de BYD aún son modestos. Hasta marzo, registró 1.728 unidades patentadas, lo que representa un 1,7% del mercado automotor total. Sin embargo, en el segmento de vehículos eléctricos, la marca domina con un 75,6% de participación, gracias a 822 unidades vendidas, y reportó un crecimiento mensual de 292,7% en enero respecto a diciembre. Para optimizar la importación de vehículos, la compañía incluso ingresó 5.841 unidades a bordo de su propio buque Ro-Ro, el BYD Changzhou, una práctica poco habitual que evita la tercerización del transporte marítimo.
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El cambio principal con la producción en Brasil es la eliminación de la dependencia del cupo de electrificados dispuesto por el Gobierno argentino, que permite importar hasta 50.000 unidades anuales sin pagar el arancel extrazona del 35%, siempre que se cumplan ciertas condiciones técnicas y comerciales. Hasta ahora, los modelos BYD provenientes de China solo podían beneficiarse de este cupo. Con la fabricación en Brasil, la compañía podrá traer vehículos sin arancel desde Camaçari, siempre que cumplan con el Índice de Contenido Regional (ICR) establecido por el Acuerdo de Complementación Económica N° 14 (ACE 14) entre Argentina y Brasil. Esta medida otorga a BYD mayor libertad operativa y comercial en el país, consolidando su ventaja competitiva en la región.
En paralelo, BYD anunció la construcción de un centro de investigación en Brasil con una inversión de u$s56,4 millones, que comenzará este año y se espera finalice en 2028. El centro permitirá probar velocidad, potencia, resistencia y rendimiento de los vehículos adaptados a las condiciones de Sudamérica, incluyendo clima, rutas y exigencias locales. “El objetivo es adaptar nuestras tecnologías a la región y consolidarnos como un jugador central en Latinoamérica”, explicó Stella Li durante el evento.
Con la combinación de producción local, capacidad de exportación y desarrollo tecnológico regional, BYD busca no solo aumentar su presencia en Argentina y México, sino también consolidar su liderazgo en vehículos eléctricos dentro de Latinoamérica. La estrategia de la empresa refleja un enfoque integral: asegurar la producción, optimizar la logística y fortalecer la innovación adaptada a las condiciones locales.
Expertos del sector automotor consideran que esta decisión permitirá a BYD competir más eficazmente con otras automotrices que aún dependen de importaciones desde China, disminuyendo costos y tiempos de entrega, al mismo tiempo que garantiza mayor flexibilidad para responder a la creciente demanda de eléctricos en la región. Según información de IProfesional, el avance también podría incentivar a otros fabricantes a reforzar su presencia industrial en América del Sur.