El CEO de Chevron, Mike Wirth, confirmó el relanzamiento de inversiones en Vaca Muerta durante marzo de 2026, en el marco del evento CERAWeek en Houston. El ejecutivo elogió las reformas impulsadas por el presidente Javier Milei y aseguró que el país muestra avances reales en el entorno de inversión, un factor clave para el desarrollo energético.
El respaldo de una de las mayores petroleras del mundo vuelve a poner a Vaca Muerta en el centro de la agenda energética global. En Houston, durante CERAWeek, el CEO de Chevron, Mike Wirth, confirmó que la compañía busca profundizar su presencia en Argentina y destacó señales positivas en el clima de negocios.
“La geología es excelente. El problema histórico de Argentina ha estado sobre la superficie: el entorno de inversión. Ha habido rigideces laborales, restricciones a la importación de equipos y a la exportación de producción, pero con el presidente Milei esos obstáculos se están abordando de manera sistemática y estamos viendo avances reales”, afirmó Wirth.
Las declaraciones no fueron casuales. Se dieron en una entrevista con Daniel Yergin, uno de los expertos más influyentes del sector, en el marco de la conferencia energética más importante del mundo.
Chevron opera en Vaca Muerta desde 2013 en asociación con YPF, con foco en el desarrollo de Loma Campana, uno de los principales yacimientos de shale oil del país.
Además, la compañía analiza avanzar con otros proyectos como El Trapial y Narambuena, que fueron reevaluados en los últimos años dentro de una reorganización global del negocio.
“Estamos muy conformes con la geología y esperamos que, con estas mejoras en el entorno, la producción del país continúe creciendo”, sostuvo Wirth.

El potencial de Vaca Muerta es uno de los principales activos estratégicos de la Argentina en materia energética. Su desarrollo depende no solo de la calidad del recurso, sino también de condiciones macroeconómicas y regulatorias que faciliten la inversión.
Durante su exposición, el CEO de Chevron también detalló cambios operativos en la compañía. La firma reorganizó sus activos no convencionales en una única estructura, lo que permite optimizar recursos y transferir tecnología entre distintas cuencas.
Entre las innovaciones, mencionó el uso de químicos avanzados para mejorar la recuperación de hidrocarburos, una técnica que ya se aplica en la cuenca Permian de Estados Unidos.
“Estamos aplicando tecnologías como químicos avanzados para mejorar la recuperación, que ya probamos en Permian, y las estamos trasladando a otras áreas. Estamos viendo buenos resultados iniciales”, explicó.
Este enfoque busca mejorar costos, eficiencia y productividad, tres variables clave para la competitividad del shale argentino frente a otros mercados internacionales.
Uno de los puntos centrales del mensaje de Wirth fue el impacto de las reformas impulsadas por el Gobierno. El ejecutivo remarcó que históricamente los problemas del país no estuvieron en sus recursos naturales, sino en las condiciones para invertir.
“La ‘invertibilidad’ de Argentina está mejorando”, señaló, al referirse a cambios vinculados a regulaciones, comercio exterior y funcionamiento del mercado.
Para las grandes petroleras, estos factores son determinantes al momento de definir planes de inversión de largo plazo, especialmente en proyectos de alta escala como los desarrollos no convencionales.

El renovado interés de Chevron se suma a una tendencia más amplia: el reposicionamiento de Argentina como destino atractivo para inversiones energéticas, en un contexto global de alta demanda de hidrocarburos y transición hacia nuevas tecnologías.
El desafío hacia adelante será sostener las condiciones que permitan escalar la producción, mejorar la infraestructura y consolidar a Vaca Muerta como uno de los principales polos energéticos del mundo.