Un joven agrónomo argentino, Mariano Tion, se convirtió en referente del cultivo de algodón en el NEA al combinar su trabajo de asesoramiento técnico con la creación de contenido en TikTok, donde desde 2025 comparte experiencias, responde consultas y promueve prácticas productivas más eficientes en el norte del país. Según informo Clarin.
Sin tradición familiar en el campo, Mariano Tion construyó su camino desde cero. Hijo de comerciantes de Santa Fe, se formó como ingeniero agrónomo en la Facultad de Zavalla, de la Universidad Nacional de Rosario, y tras varios años de esfuerzo logró recibirse y radicarse en el norte argentino, donde encontró su lugar profesional.
Hoy asesora a productores en más de 12.000 hectáreas, aunque llegó a trabajar con más de 23.000. Su enfoque está puesto en el algodón, un cultivo clave en el NEA, donde detectó una demanda concreta: la falta de asesoramiento técnico en campo.
“Venía a trabajar por venta de insumos y vi que faltaba alguien que recorra los lotes. No es lo mismo asesorar comercialmente que hacer un seguimiento real”, explica.
El salto a las redes sociales surgió casi por necesidad. Durante años, Tion respondía consultas de productores y colegas sin cobrar. Fue su entorno cercano el que lo impulsó a transformar ese conocimiento en contenido digital.
Así nació su perfil en TikTok, donde comenzó a mostrar el día a día del trabajo agronómico: desde siembra, rotación de cultivos y control de plagas, hasta cuestiones menos visibles como la facturación de servicios o los costos productivos.
“Hago los temas que siento y veo que son los más críticos en el NEA. A veces dudás si sirve o aburre, pero después ves los resultados”, sostiene.
El impacto no tardó en llegar. Además de ganar visibilidad, logró captar nuevos clientes y, sobre todo, conectar con jóvenes profesionales que buscan insertarse en el sector.

Fanático del algodón, Tion lo define como un cultivo “rústico y noble”, aunque advierte que presenta desafíos técnicos importantes. Entre ellos, destaca el avance del picudo algodonero, una plaga que afecta seriamente los rindes.
Según explica, muchos problemas actuales se arrastran de campañas anteriores, especialmente por prácticas deficientes como la falta de destrucción de rastrojos o el incumplimiento de fechas de siembra.
En paralelo, pone el foco en uno de los principales costos del sector: los fitosanitarios. “Al no haber asesoramiento se termina gastando mucho dinero en eso”, afirma, y remarca la necesidad de un enfoque más integral para optimizar recursos.
Uno de los contenidos que más repercusión generó en sus redes fue el vinculado a la presencia de serpientes en los campos. Tion mostró situaciones reales de trabajo y explicó medidas de prevención, incluyendo el uso de suero antiofídico.
“A la tardecita de verano trato de no entrar a los lotes, porque es cuando ingresan las víboras”, cuenta. En zonas rurales, asegura, es frecuente la pérdida de animales por picaduras.
Lejos de promover su eliminación, impulsa la convivencia con la fauna autóctona y resalta su rol en el control biológico. “Es su hábitat, no tenemos por qué matarlas”, enfatiza.

Más allá del crecimiento en redes, Tion pone el acento en el impacto educativo de su trabajo. Su objetivo principal es motivar a los jóvenes agricultores a salir al campo y ofrecer servicios de asesoramiento.
“Hay muchos chicos con miedo a largarse. Falta mucho asesoramiento en Argentina y también en Paraguay”, señala.
En ese sentido, compara ambos países y destaca diferencias productivas. Mientras en Argentina hay mayor diversidad de cultivos, en Paraguay predomina la soja, con sistemas que permiten hasta 2,5 cultivos por año gracias a la ausencia de heladas.
El agrónomo advierte que, pese a algunas buenas campañas recientes, muchos productores arrastran dificultades económicas de años anteriores.
“Hay productores con cuatro campañas perdidas, con deudas. Falta apoyo estatal”, sostiene.

En un escenario donde los márgenes son cada vez más ajustados, considera clave mejorar la eficiencia. “Los números son muy finitos. Tenemos herramientas para bajar costos, pero hay que aplicarlas”.
Y concluye con una definición que resume la incertidumbre del sector: “La lluvia es el mejor ingeniero. Corrige todos los errores”.