La flota potera argentina volvió a niveles elevados de captura de calamar en marzo de 2026, con rendimientos de hasta 40 toneladas diarias, tras una breve desaceleración a comienzos del mes. Según datos sectoriales difundidos este 23 de marzo de 2026, los desembarques acumulados ya superan las 139 mil toneladas, consolidando una campaña que se desarrolla en aguas del Atlántico Sur y que resulta relevante por su impacto en las exportaciones pesqueras y el ingreso de divisas.
El repunte de la actividad se produjo luego de varias semanas con menores rendimientos, cuando la flota enfrentó dificultades para completar bodegas y tiempos de pesca más prolongados. En los últimos días, sin embargo, los buques lograron recomponer su desempeño y actualmente operan con capturas promedio cercanas a las 35 toneladas diarias, en línea con los valores registrados al inicio de la temporada, segun Pescare.com.
De acuerdo con información publicada por el medio especializado Revista Puerto, el volumen de desembarques muestra un comportamiento sostenido desde el comienzo del año. En enero se registraron 49.015,9 toneladas, en febrero 72.439,5 toneladas y en marzo —con datos parciales— 17.963,3 toneladas, lo que eleva el total acumulado a 139.418,7 toneladas.
Recuperación del recurso y dinámica de la pesquería
Referentes del sector atribuyen la mejora reciente a una mayor concentración del recurso en las zonas de pesca, lo que permitió optimizar los tiempos operativos y elevar los niveles de captura. Tras un período de dispersión del calamar, que impactó negativamente en la eficiencia de la flota, las condiciones volvieron a ser favorables.
Este comportamiento responde a la dinámica biológica del calamar Illex argentinus, una especie caracterizada por sus desplazamientos y variaciones en la disponibilidad a lo largo de la temporada. Estas oscilaciones generan diferencias marcadas en los rendimientos diarios, lo que explica tanto la caída observada a principios de marzo como la recuperación actual.
El retorno a niveles de captura cercanos a los iniciales refuerza las perspectivas del sector, que ya anticipaba una campaña sólida desde las primeras semanas del año. La regularidad en los desembarques y la mejora en los rindes consolidan un escenario positivo para la industria pesquera.
Un desempeño que supera a 2025
Al comparar los datos actuales con los de la campaña anterior, se evidencia un crecimiento significativo. A marzo completo de 2025, los desembarques acumulados alcanzaban las 97.829,9 toneladas, una cifra considerablemente inferior a la registrada en el mismo período de 2026.
El contraste es aún más relevante si se considera que 2025 cerró como uno de los mejores años de las últimas décadas, con un total de 203.956 toneladas desembarcadas, un volumen que no se alcanzaba desde hacía 17 años. En este contexto, el desempeño actual posiciona a la campaña 2026 por encima de ese antecedente en esta etapa del calendario.
La evolución de los desembarques y la recuperación del ritmo de captura alimentan las expectativas de que el sector pueda alcanzar —e incluso superar— los niveles récord del año pasado, en función de cómo evolucione la disponibilidad del recurso en los próximos meses.
Expectativas por nuevas áreas de pesca
Con la flota nuevamente operando a buen ritmo, la atención del sector se centra ahora en la evolución de las capturas y en la posible habilitación de nuevas áreas de pesca. En particular, existe expectativa en torno a lo que ocurra al norte del paralelo 44° Sur, una zona que podría aportar mayor volumen si las condiciones biológicas y regulatorias lo permiten.
La eventual apertura de esta área sería clave para sostener el nivel de actividad y evitar nuevas caídas en los rendimientos, en un contexto donde la continuidad de buenas capturas depende tanto de la abundancia del recurso como de las decisiones de manejo pesquero.
Además, el acceso a nuevas zonas podría contribuir a distribuir el esfuerzo de pesca y mejorar la eficiencia general de la flota, reduciendo la presión sobre áreas específicas y favoreciendo una explotación más equilibrada.
Impacto económico y proyección del sector
La pesquería de calamar ocupa un lugar central dentro del complejo exportador pesquero argentino. La evolución positiva de la campaña 2026 tiene implicancias directas en el ingreso de divisas, el nivel de actividad de la industria y el empleo vinculado a la cadena de valor.
El buen desempeño registrado hasta el momento refuerza el posicionamiento del calamar como uno de los principales productos de exportación del sector, con fuerte demanda en mercados internacionales. La continuidad de este escenario dependerá de la estabilidad de los volúmenes capturados y de las condiciones comerciales externas.
En este marco, la combinación de altos niveles de desembarque, recuperación del recurso y posibles ampliaciones de las áreas de pesca configura un panorama favorable. No obstante, el sector mantiene cautela ante la naturaleza variable de la especie y la necesidad de una gestión sostenible.
Con más de 139 mil toneladas ya registradas y la flota nuevamente en niveles óptimos de captura, la campaña 2026 se encamina a consolidarse como una de las más destacadas de los últimos años. El desafío será sostener este ritmo en las próximas semanas y traducirlo en resultados económicos consistentes para la actividad.