La pesca de surubí vive un auge en Santa Fe durante marzo, con múltiples capturas registradas en el Puente Carretero y zonas cercanas. El fenómeno, conocido como “arribada del surubí”, responde a condiciones naturales del río que favorecen la concentración de ejemplares y generan un fuerte atractivo para pescadores.
La aparición masiva de surubíes en distintos puntos de Santa Fe volvió a captar la atención de pescadores y especialistas. En las últimas semanas, el Puente Carretero, que une Santa Fe con Santo Tomé, se transformó en el epicentro de este fenómeno que cada año, hacia marzo, genera un notable incremento en las capturas.
Según informó Perfil, el interés se disparó el pasado 13 de marzo, cuando un pescador logró capturar un ejemplar de gran tamaño. A partir de ese momento, las redes sociales comenzaron a multiplicar imágenes y relatos que confirmaban una tendencia: la presencia creciente del llamado “Rey del Río” en la zona.
El fenómeno es conocido como “arribada del surubí” y se produce cuando grandes cantidades de ejemplares se concentran en determinados sectores del río, lo que facilita su pesca desde la costa.

Los especialistas explican que este comportamiento responde a una combinación de factores naturales. Entre los más importantes se encuentran los movimientos de agua, como crecidas y bajantes en la cuenca del río Paraná y el río Salado.
A esto se suman las lluvias en el norte del país, que incrementan el caudal y mejoran las condiciones del hábitat. La oxigenación del agua también juega un rol clave, ya que favorece la actividad de los peces.
Otro factor determinante es la disponibilidad de alimento. La presencia de especies como sábalos, mojarras y bagres genera un efecto en cadena: el surubí, como depredador, sigue a estas presas y se concentra en zonas específicas.
Esta combinación de variables explica por qué, en ciertos momentos del año, la pesca se vuelve más intensa y accesible.

A pesar del auge actual, los especialistas advierten que se trata de un fenómeno transitorio. Las condiciones que favorecen la concentración de surubíes pueden cambiar rápidamente.
Una crecida más fuerte o una bajante pronunciada puede dispersar los cardúmenes y modificar por completo el escenario. Por eso, la abundancia observada en marzo no necesariamente se mantiene en el tiempo.
En paralelo, la actividad pesquera creció de manera significativa. Cada vez más personas se acercan a la zona del puente y sectores cercanos como Los Cuarteles y Santa Rosa de Calchines, atraídas por la posibilidad de capturar ejemplares de gran porte.

El aumento de pescadores no pasa desapercibido para las autoridades. Desde el gobierno provincial confirmaron que actualmente no hay veda específica para el surubí, aunque la situación está bajo monitoreo.
El ministro de Ambiente de Santa Fe, Enrique Estévez, advirtió que el crecimiento de la actividad podría derivar en medidas si se detecta un impacto sobre el recurso. “No está prohibido, pero es una cuestión que hay que tener en cuenta”, señaló.
Además del aspecto ambiental, también se encendieron alertas en materia de seguridad. La concentración de personas se da en un área que no está preparada para la permanencia ni el estacionamiento, en una zona de alto tránsito vehicular.

El surubí es una de las especies más emblemáticas del litoral argentino y su comportamiento migratorio forma parte de la dinámica natural de los ríos.
La “arribada” no es un fenómeno nuevo, pero cada temporada vuelve a generar interés por su impacto en la pesca deportiva y por la oportunidad que representa para los aficionados.
En un contexto donde las condiciones ambientales son cada vez más variables, el monitoreo y la gestión del recurso se vuelven clave para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.