TotalEnergies estudia incorporarse al bloque OFF-5 en aguas uruguayas, actualmente operado por YPF y Eni, con el objetivo de trasladar su experiencia global en exploración offshore, según confirmaron fuentes presentes en la cumbre CERAWeek en Houston. La decisión de la compañía francesa dependerá de la aprobación de sus socios, explicaron allegados a la firma.
El bloque OFF-5 se encuentra bajo un acuerdo en el que YPF cedió a Eni el 50% de participación a fines de 2025, mientras que la compañía italiana se encarga del financiamiento y la operación de las tareas exploratorias. Tanto Eni como TotalEnergies registran hallazgos significativos en la región y buscan que este proyecto sirva como modelo para reducir riesgos en bloques argentinos contiguos. “Queremos que sea un caso testigo para poder desriskear el bloque y que sirva para replicar la operación en los bloques argentinos que están pegados a este”, señalaron fuentes de la industria a este medio.

El plan de exploración tradicional prevé un período de hasta cuatro años, con uno o dos adicionales para la construcción de infraestructura. Sin embargo, los últimos proyectos de Eni permiten ser optimistas respecto a los plazos, ya que la compañía tiene historial de completar proyectos desde la exploración hasta la puesta en marcha dentro de ese período. El primer pozo en el bloque OFF-5 podría perforarse alrededor de 2028, según estimaciones de la industria.
En Argentina, los bloques más cercanos operados por YPF incluyen el CAN 102, donde Equinor posee el 50% restante; el CAN 114, operado por Equinor con la misma participación; y el CAN 100, donde la perforación previa resultó negativa y Equinor posee 35%, mientras que Shell mantiene un 30% minoritario. La intención de TotalEnergies de replicar su experiencia internacional apunta a mejorar la eficiencia y reducir los riesgos en estas zonas adyacentes.
El interés de la petrolera francesa por el bloque uruguayo refleja la creciente atracción que ejerce el offshore sudamericano sobre compañías globales, en paralelo al foco internacional sobre Vaca Muerta. Según fuentes consultadas por Forbes, la decisión final dependerá de la aprobación de YPF y Eni, aunque la compañía mantiene un marcado interés en posicionarse en la región.