El exministro de Producción, Dante Sica, ofreció un análisis detallado sobre el presente económico de la Argentina, destacando un proceso de reconversión productiva en marcha que enfrenta desafíos importantes. En una entrevista con el programa “No vale arrugar”, de radio Splendid, Sica subrayó la importancia de los cambios en el marco económico y la relación de Argentina con los sectores globales. A su juicio, el país está transitando una transición hacia un nuevo régimen económico tras años de políticas de economía cerrada que distorsionaron el mercado local.
El contexto internacional también juega un papel fundamental en esta transformación. Sica destacó que, a pesar de las tensiones geopolíticas actuales y la incertidumbre generada por eventos como la guerra en Medio Oriente, Argentina tiene una oportunidad única. Según el economista, el país ha dejado de ser un obstáculo para los negocios internacionales, y está tomando un papel protagónico como proveedor de bienes clave, especialmente en sectores como energía y minería.
“Si estás en Neuquén en el sector energético, la economía vuela. Si estás en el norte, en Salta, Jujuy, San Juan, vinculado al sector minero, la economía vuela. Si estás en el conurbano y sos fabricante de zapatos, la demanda te cayó”, expresó Sica, mostrando la dualidad que atraviesa el país. Aunque algunos sectores como la industria del calzado enfrentan dificultades debido a la caída de la demanda, otros, como los relacionados a la energía y minería, experimentan una alta demanda y un crecimiento acelerado.

Sica también habló sobre la inflación y la política económica aplicada por el gobierno, calificando la respuesta oficial de "pragmática". En sus palabras, el gobierno ha pasado de una política monetaria restrictiva a una más flexible, con el objetivo de impulsar el consumo a través de una mayor oferta de crédito. Según Sica, esta estrategia es un intento de reactivar el consumo, aunque destacó que el contexto de alta inflación y salarios estancados limita el alcance de las políticas económicas a corto plazo.
En cuanto a la reconversión productiva, el exministro explicó que muchas empresas están adaptándose a las nuevas demandas del mercado global. “Las empresas se están reconvirtiendo. Tal vez hoy ya no es negocio ser proveedor de línea blanca, sino de energía y minería, que son grandes demandantes de bienes de capital”, afirmó. Sin embargo, advirtió que este proceso es más lento en Argentina debido a la falta de un mercado de capitales profundo que financie esa transformación. En otros países, dijo, este tipo de reconversiones se lleva a cabo más rápidamente con el apoyo de los mercados financieros, lo que no ocurre en la Argentina.
Sica puso como ejemplo el sector de la producción de heladeras, donde en tiempos de economía cerrada llegaron a existir más de 10 fábricas. Sin embargo, la falta de competitividad, dada la pequeña escala de producción y un mercado limitado, hizo que muchas de estas empresas cerraran. “Llegamos a tener 10 fábricas de heladeras porque con alta inflación la ineficiencia la paga el consumidor”, señaló, haciendo referencia a cómo el modelo económico anterior sostenía empresas no competitivas, cuyas ineficiencias eran trasladadas al precio final del producto.
A pesar de estas dificultades, Sica se mostró optimista respecto al futuro, con una previsión de crecimiento del PBI superior al 3% para este año. El economista destacó que el contexto internacional, especialmente el aumento de la demanda de productos energéticos y minerales, beneficiará a Argentina, especialmente en los próximos años. “Argentina va a ser un gran proveedor global. Ya se está viendo. Si se mira a mediano plazo, lo veo muy positivo en los próximos años”, concluyó, en declaraciones que fueron citadas por Infobae.