Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en acceder a un servicio de banco de cepas extra regionales del virus de la fiebre aftosa, tras un acuerdo entre el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y la empresa Biogénesis Bagó. El convenio, formalizado el 13 de marzo de 2026, permitirá al organismo sanitario disponer de antígenos para la elaboración de vacunas en caso de una emergencia sanitaria, fortaleciendo así el sistema nacional de prevención y respuesta frente a eventuales brotes de la enfermedad.
La iniciativa establece la conformación de un Banco de Antígenos y Vacunas con cepas de fiebre aftosa provenientes de otras regiones del mundo, una herramienta clave para anticipar escenarios epidemiológicos vinculados a la circulación de variantes del virus en otros continentes. La disponibilidad de estos antígenos permitirá producir vacunas específicas en plazos reducidos si se detectara una amenaza sanitaria que pudiera afectar al rodeo ganadero argentino.
El acuerdo constituye un mecanismo de cooperación público-privada orientado a fortalecer la estructura sanitaria del país. Según lo establecido en el convenio, el banco será administrado y mantenido por Biogénesis Bagó, mientras que el SENASA podrá acceder a los antígenos almacenados si se declara una situación de emergencia vinculada a la enfermedad.
La fiebre aftosa es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a animales de pezuña hendida, como bovinos, porcinos, ovinos y caprinos. Debido a su impacto sanitario y económico, los países productores de carne y derivados mantienen estrictos sistemas de vigilancia y control para evitar la introducción del virus en sus territorios.
En este contexto, el nuevo banco de cepas busca reforzar la capacidad de respuesta frente a variantes del virus que no circulan actualmente en la región, pero que podrían ingresar a través del comercio internacional o del movimiento de animales. La existencia de reservas de antígenos permitirá acelerar el proceso de producción de vacunas específicas si fuera necesario.
La creación del banco se apoya en el marco regulatorio establecido por la Resolución N.º 609/2017, que habilita al Laboratorio Central del SENASA a autorizar a laboratorios nacionales a mantener reservas de cepas de fiebre aftosa provenientes de otras regiones del mundo.
Este laboratorio estatal cuenta con reconocimiento internacional como laboratorio de referencia para fiebre aftosa ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), lo que posiciona a Argentina como un actor relevante en el sistema global de vigilancia sanitaria.
La normativa vigente permite que laboratorios privados con capacidades técnicas puedan conservar cepas extra regionales y desarrollar biológicos destinados exclusivamente a exportación, bajo supervisión del organismo sanitario nacional.
En este marco, la adhesión de Biogénesis Bagó al acuerdo propuesto por el SENASA habilita la conformación del banco de antígenos que estará disponible para ser utilizado ante situaciones excepcionales. Según lo estipulado, la empresa se encargará de la conservación, preservación y mantenimiento del banco, utilizando sus instalaciones y recursos propios.
Uno de los puntos destacados del convenio es que no implicará gastos adicionales para el Estado nacional. La administración del banco estará a cargo de la compañía, por lo que el SENASA no deberá destinar recursos presupuestarios ni incorporar personal para su funcionamiento.
De acuerdo con lo establecido en el acuerdo, si se declara una emergencia sanitaria vinculada a la fiebre aftosa, la empresa deberá poner a disposición del organismo sanitario los antígenos correspondientes a las cepas extra regionales almacenadas.
Estos antígenos forman parte de los stocks que la compañía mantiene como reserva estratégica para abastecer distintos mercados internacionales, lo que permitirá disponer de material biológico en un plazo reducido para iniciar la producción de vacunas.
La creación de este banco se vincula con la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención frente a la circulación global del virus de la fiebre aftosa, que presenta múltiples variantes y linajes en diferentes regiones del mundo.
Aunque Argentina mantiene desde hace años un sistema sanitario que le permitió controlar la enfermedad en su territorio, el riesgo de introducción del virus sigue siendo una preocupación para las autoridades sanitarias y el sector ganadero.
El país cuenta con uno de los rodeos bovinos más importantes del planeta y es un actor relevante en el comercio internacional de carne. Por ese motivo, la preservación del estatus sanitario es considerada una condición estratégica para la competitividad del sector agropecuario.
La disponibilidad de antígenos de cepas extra regionales permite reducir los tiempos de reacción frente a un brote, ya que evita tener que iniciar desde cero el proceso de identificación y producción de vacunas específicas.
En situaciones de emergencia, la rapidez en la implementación de medidas sanitarias resulta fundamental para contener la propagación del virus y minimizar su impacto económico.
El sistema establecido por el convenio también contempla que el alcance del banco abarcará todo el territorio nacional, lo que permitirá actuar frente a eventuales focos en cualquier región productiva del país.
Asimismo, la estrategia sanitaria se aplicará a todas las especies susceptibles al virus de la fiebre aftosa, entre ellas bovinos, porcinos, ovinos y caprinos.
El desarrollo de herramientas como el banco de cepas forma parte de una política más amplia orientada a fortalecer la vigilancia epidemiológica y la cooperación internacional en materia sanitaria.
El reconocimiento del Laboratorio Central del SENASA como centro de referencia de la OMSA posiciona a Argentina dentro de la red global de instituciones que trabajan en la detección y control de enfermedades animales.
En ese marco, el acceso a cepas virales provenientes de otras regiones del mundo contribuye a mejorar la preparación frente a escenarios epidemiológicos que puedan surgir fuera del continente.
Para el sector ganadero, la prevención de la fiebre aftosa tiene implicancias directas en el comercio exterior. La presencia de la enfermedad puede derivar en restricciones comerciales y pérdidas económicas significativas, por lo que los sistemas de control sanitario son considerados una pieza central de la política agropecuaria.
La creación del banco de antígenos representa, en ese sentido, una herramienta estratégica para reforzar la capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias, en un contexto en el que la circulación global de patógenos y el intercambio comercial exigen sistemas de vigilancia cada vez más robustos.
Con este acuerdo, Argentina amplía su infraestructura sanitaria y consolida un esquema de cooperación entre el sector público y el privado que busca preservar el estatus sanitario del país y proteger a uno de los pilares de su economía: la producción ganadera.