El presidente de YPF, Horacio Marín, informó este lunes que la empresa está negociando con las petroleras privadas para limitar el impacto del aumento internacional del petróleo en los precios locales de nafta y gasoil. En declaraciones a iProfesional, Marín señaló que el incremento actual en los surtidores representa apenas un tercio de lo que “debería aumentar la nafta” según los costos globales.
El directivo explicó que la medida busca equilibrar la rentabilidad de la empresa con la realidad social, evitando un salto brusco en los precios que pueda afectar la inflación. “No tiene sentido generar un pico de inflación al pedo si el aumento es transitorio”, aseguró Marín, al tiempo que desestimó la posibilidad de un nuevo “barril criollo”, en referencia al esquema de precios locales subsidiados que aplicó la gestión anterior.
La negociación con competidoras privadas se enmarca en un contexto de extrema volatilidad internacional. El barril de petróleo superó los 108 dólares debido a la tensión en el Estrecho de Ormuz, un punto clave por donde circula el 20% del crudo mundial. Según Marín, pese a esta presión externa, YPF no traslada automáticamente la totalidad del aumento a los consumidores, evaluando diariamente los márgenes de la compañía y el impacto de la compra de crudo.

Una característica diferencial de la empresa es que produce la mayor parte del petróleo que procesa, importando apenas un 20% de lo que comercializa. Esto le otorga una capacidad de maniobra que otras operadoras internacionales no poseen, lo que permite ajustar los precios locales en sintonía con las variaciones del mercado global. De hecho, durante la gestión de Marín, YPF ya redujo los precios en cuatro oportunidades cuando los costos internacionales bajaron.
Marín adelantó la puesta en marcha de un mecanismo de coordinación entre las compañías del sector, diseñado para evitar picos abruptos en los precios. “Estamos trabajando para ver si podemos lograr algo piola… algo que sea entre los petroleros para que no haya picos”, indicó. Según el ejecutivo, el sistema se desarrolla junto con la secretaria de Energía, María Tettamanti, y no implica intervención estatal ni subsidios permanentes.
El plan pretende que las subas de precios respondan a la dinámica del mercado, pero de manera gradual y previsible, evitando que los consumidores sufran aumentos repentinos por variaciones transitorias del crudo. Marín enfatizó que se trata de un acuerdo voluntario entre privados, que demuestra “corazón y responsabilidad para que no le sangre el bolsillo a los argentinos”.
Con esta estrategia, YPF busca conjugar la estabilidad económica interna con la realidad del mercado internacional, protegiendo a los consumidores y asegurando la rentabilidad de la empresa sin recurrir a esquemas regulatorios de precios distorsionados, informó IProfesional.