La petrolera Pluspetrol Cuenca Neuquina S.R.L., subsidiaria local de la compañía de la familia Rodríguez‑Rey, cerró un contrato estratégico con JPM Energía S.A. para transferir participaciones clave en los bloques Los Toldos I Sur (80%) y Pampa de las Yeguas I (50%) de la Cuenca Neuquina, según comunicó oficialmente a la CNV. La transacción —sujeta aún a condiciones precedentes y aprobaciones regulatorias— se enmarca en una rotación de capital diseñada para reforzar inversiones en áreas de alto potencial productivo dentro de Vaca Muerta, reservándose Pluspetrol la operación de los activos hasta que se concreten los requisitos formales.
Este acuerdo no sólo representa un movimiento financiero: es la entrada de un nuevo actor con vínculos al modelo de gestión shale estadounidense en la formación neuquina, en un momento en que la industria energética argentina busca consolidar eficiencia operativa y atraer capitales con experiencia técnica en no convencional.
Con base en Neuquén y fundada en 2025, JPM Energía se presenta como una firma con enfoque técnico, logístico e integral. La empresa está liderada por el empresario argentino Gustavo Nagel junto a un equipo con experiencia en compañías como ExxonMobil y Pluspetrol, e incorpora el expertise del estadounidense Jon McCreary, titular de JMAC Energy Services, con antecedentes en el desarrollo de formaciones shale como Bakken en Dakota del Norte. Este perfil permite a JPM Energía combinar conocimiento regional con prácticas operativas avanzadas, destacando la logística, servicios ambientales, movimiento de suelos, provisión de agua para fractura y gestión de cadenas de suministro complejas.
Hasta tanto se completen las aprobaciones correspondientes, Pluspetrol seguirá operando los bloques mencionados, pero la intención de ambas partes es una transición fluida que permita a JPM Energía revitalizar áreas con infraestructura instalada que han tenido menor actividad en los últimos años.
El movimiento de activos se produce en un contexto de reordenamiento estratégico mayor de Pluspetrol en Argentina. Desde la adquisición de los activos de ExxonMobil en 2024 por cerca de 1.800 millones de dólares, la firma inició un proceso de depuración de activos secundarios con el objetivo de fortalecer su posición financiera y enfocar esfuerzos en yacimientos considerados “core”. Entre las operaciones destacadas de los últimos meses figuran la venta de Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste a la colombiana GeoPark por 115 millones de dólares, la transferencia del 90% de Los Toldos II Oeste a Continental Resources y la cesión de áreas menores como Centenario Centro a la firma Fluxus.
Con la salida de Los Toldos I Sur y Pampa de las Yeguas I, Pluspetrol consolida su estrategia de focalización en bloques de mayor rentabilidad. Este reordenamiento busca liberar capacidad operativa y financiera para potenciar proyectos que se consideran críticos para el crecimiento de la compañía en la Cuenca Neuquina.
En el segmento gasífero, el bloque La Calera se erige como el principal puntal. Desarrollado en conjunto con YPF, La Calera ha expandido su capacidad de procesamiento en un 20%, consolidándose como uno de los tres desarrollos gasíferos más importantes de Vaca Muerta. Este incremento no sólo refleja mejoras operativas sino también la capacidad de atraer inversiones orientadas a la producción sostenida de gas natural en un contexto de demanda regional creciente.
En el ámbito petrolero, Pluspetrol acentuó su apuesta en Bajo del Choique–La Invernada, donde la extracción sufrió un notable crecimiento: pasó de 5.000 barriles diarios hace menos de un año a un promedio de 25.000 barriles diarios a comienzos de 2026. Según estimaciones internas, la producción de este bloque podría alcanzar los 60.000 barriles diarios hacia 2027, apalancada en una campaña de perforación que prevé la incorporación de hasta 150 nuevos pozos antes de que concluya la década.
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Esta dinámica evidencia una transición en la política de inversiones de Pluspetrol, que ahora prioriza eficiencia y rentabilidad sobre mera escala de activos. En paralelo a la reorganización de su cartera, la compañía intensificó su presencia logística en la región: a fines de 2025 presentó una oferta para reservar capacidad en la red de Transportadora de Gas del Norte con vigencia hasta 2078, asegurando así el transporte de gas hacia mercados como Chile.
La estrategia de rotación de activos también incluyó un intercambio con YPF en enero de 2026, mediante un “swap” que permitió a Pluspetrol ceder bloques vinculados al proyecto de GNL a cambio de una participación del 44,44% en áreas con potencial petrolero crudo, como La Escalonada y Rincón de la Ceniza. Estas operaciones reflejan un enfoque pragmático orientado a reforzar la posición estratégica de la empresa en segmentos core, equilibrando riesgos y retornos dentro de un mercado energético volátil a nivel global.
La irrupción de JPM Energía en Vaca Muerta representa un nuevo modelo de integración entre capitales con experiencia internacional y conocimiento local de la cuenca. La adopción de prácticas y logística basadas en el auge del shale estadounidense podría promover mayor competitividad en los bloques que ahora pasan a manos de la nueva operadora, acelerando tiempos de puesta en marcha y reduciendo costos de extracción.
Especialistas del sector señalaron que la participación de empresas con know‑how shale puede contribuir a dinamizar áreas rezagadas y atraer líneas de financiamiento orientadas a maximizar la productividad de los recursos no convencionales. Este tipo de sinergias también podría ampliar la base de inversiones extranjeras directas en Argentina, en un momento en que el país busca consolidar su rol como proveedor energético en el mercado regional.
Para Pluspetrol, la desinversión no implica una salida del país sino una reconfiguración más eficiente de su portafolio, orientada a concentrar esfuerzos en activos con ventajas competitivas claras. El mantenimiento de la operadora actual hasta la formalización del traspaso garantiza continuidad operativa, mientras que la asociación con JPM Energía marca un precedente en la industria local: la llegada de un modelo híbrido con raíces en prácticas shale de Estados Unidos. Según informó IProfesional, esta operación refleja la tendencia del sector hacia la eficiencia, la atracción de capitales especializados y la optimización de recursos para posicionar a Vaca Muerta como un actor central en la matriz de desarrollo energético regional.