En el marco de la cumbre energética CERAWeek by S&P Global, el CEO y presidente de YPF, Horacio Marín, confirmó que el conflicto en Medio Oriente no solo no frena el proyecto Argentina LNG, sino que actúa como catalizador para acelerar su expansión a 12 millones de toneladas. La compañía avanza en la estructuración del que será el Project Finance más grande en la historia de Latinoamérica, con un monto cercano a los 15.500 millones de dólares, y apunta a cerrar la Decisión Final de Inversión (FID) en octubre de este año.
“El conflicto acelera fuertemente la expansión del proyecto; no lo frena en absoluto. Todo lo contrario, es una oportunidad para avanzar más rápido de lo planeado”, señaló Marín en diálogo con la prensa argentina en Houston. Según explicó, el proyecto prevé sumar 6 millones de toneladas adicionales a la capacidad inicialmente prevista, alcanzando un total de 12 millones de toneladas de LNG.
El consorcio fundacional del megaproyecto está integrado por YPF, ENI y XRG (ADNOC), aunque la empresa mantiene abierta la posibilidad de sumar un cuarto socio estratégico, sujeto a aprobaciones formales. “Somos tres socios fundadores y el proyecto avanza igual con nosotros. La incorporación de un cuarto socio es una oportunidad, no una necesidad”, aclaró Marín.
La magnitud financiera del plan exige un Project Finance combinado para midstream y downstream por 20.000 millones de dólares, del cual se buscará financiar aproximadamente el 70%, es decir, 15.500 millones de dólares. La parte upstream, estimada en 10.000 millones, no entra en la categoría de Project Finance, ya que actualmente no existen mecanismos similares para financiar pozos de producción.
Para estructurar este rompecabezas financiero, YPF contrató a JP Morgan como asesor, y el plan contempla tanto financiamiento de bancos comerciales como garantías de las Export Credit Agencies (ECA), que pueden ofrecer condiciones más favorables y períodos de pago extendidos. “Es un proyecto sin precedentes en Argentina y requiere un enfoque completamente nuevo”, sostuvo Marín.
La compañía busca tener listos todos los documentos necesarios para iniciar las negociaciones formales del financiamiento a fines de abril. Las licitaciones para las principales obras se desarrollarán bajo estrictos criterios de transparencia y se definirán sujetos a la FID, evitando cualquier negociación posterior que pudiera retrasar el proyecto. “Gana el que ofrezca el menor costo, porque al final del día eso es lo mejor para todos”, afirmó el CEO de YPF.

El escenario internacional, marcado por tensiones en Medio Oriente, ha generado una reconfiguración del mapa energético mundial, aumentando la demanda de LNG y fortaleciendo la posición de Argentina como proveedor potencial. Marín destacó que este contexto geopolítico representa “una aceleración natural” del proyecto y subrayó que el conflicto no ha complicado las negociaciones con potenciales socios ni afectado la planificación financiera.
“Es importante no minimizar el sufrimiento que la guerra genera, pero desde el punto de vista energético esto crea oportunidades para Argentina LNG”, sostuvo Marín, destacando la coincidencia entre el interés internacional por el gas natural y la capacidad de Argentina para ampliar su producción.
En paralelo, YPF proyecta un aumento significativo de la producción en Vaca Muerta, con la meta de alcanzar 250.000 barriles diarios para diciembre. Marín detalló que la compañía ha logrado reducir los tiempos de perforación de un pad de cuatro pozos de 310 días en 2023 a 185 días en 2026, una reducción que impacta directamente en los costos de producción.
“La declinación natural de los pozos haría caer la producción en 60.000 barriles para diciembre si no hiciéramos nada. Con nuestra estrategia, buscamos recuperar esa caída y sumar otros 50.000 barriles de crecimiento neto”, explicó Marín. La expansión contempla la incorporación progresiva de perforadores: de los 12 rigs actuales pasaron a 13, con un rig más entrando en julio, otro en agosto y un último en diciembre.
El CEO también resaltó que el reconocimiento internacional hacia Vaca Muerta, incluido el elogio del CEO de Chevron durante la cumbre, refuerza la proyección de crecimiento y la confianza de los inversionistas en la cuenca neuquina.

Argentina LNG es uno de los proyectos energéticos más ambiciosos de la región, no solo por su escala, sino también por la complejidad financiera y logística que implica. La iniciativa busca posicionar a Argentina como proveedor confiable de gas natural licuado en un mercado global marcado por la volatilidad geopolítica y la transición energética.
El proyecto prevé una inversión total que supera los 30.000 millones de dólares si se suman los montos de upstream, midstream y downstream. Su éxito no solo impactaría en la balanza comercial del país, sino que también generaría miles de empleos directos e indirectos y consolidaría a YPF como actor central en el mercado internacional de energía.
La hoja de ruta de YPF indica que para fines de octubre se debe concretar la FID, mientras que las negociaciones de financiamiento y las licitaciones se desarrollarán en los próximos meses, con prioridad en la transparencia y eficiencia en los procesos. Marín enfatizó que el avance del proyecto no depende de la incorporación de un cuarto socio, aunque su eventual participación podría aportar respaldo adicional a la estructura financiera.
En términos operativos, la compañía mantiene un enfoque en la reducción de costos y tiempos de perforación, aumentando la eficiencia en Vaca Muerta y asegurando la sostenibilidad del plan de crecimiento. La combinación de factores internacionales y logros locales posiciona a Argentina LNG como un proyecto estratégico tanto para la economía nacional como para la seguridad energética regional.
“Estamos en el sendero correcto y estos números reflejan un cambio real en la eficiencia de nuestras operaciones”, concluyó Marín, destacando la relevancia de la coordinación entre los socios fundadores, los bancos asesores y las compañías de servicios internacionales para alcanzar los objetivos planteados.