La primera reunión del año del Consejo Federal Agropecuario Regional NOA se llevó a cabo el 31 de marzo de 2026 en la ciudad de San Miguel de Tucumán, donde funcionarios nacionales y representantes de seis provincias del norte argentino debatieron los principales desafíos productivos, sanitarios y económicos del sector agropecuario. El encuentro, organizado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, reunió a delegaciones de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero y La Rioja, con el objetivo de definir una agenda común para fortalecer las economías regionales en un contexto de transformación productiva.
Entre los ejes principales se destacaron la producción animal, la sanidad agropecuaria, las herramientas de apoyo económico y el impacto del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), considerado una de las iniciativas más relevantes para impulsar el desarrollo del interior productivo. La reunión tuvo lugar en la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, un espacio emblemático para la investigación y el desarrollo tecnológico en la región.
Uno de los anuncios más significativos del encuentro fue el reconocimiento de la Indicación Geográfica para el queso de Tafí del Valle, un logro que posiciona a este producto como el primer lácteo argentino con certificación oficial de origen. La distinción pone en valor la relación entre las características del producto y su territorio, y abre nuevas oportunidades comerciales tanto en el mercado interno como en el internacional.
Desde la cartera agropecuaria destacaron que este tipo de certificaciones no solo refuerzan la identidad productiva local, sino que también contribuyen a mejorar la competitividad mediante la diferenciación de calidad. En ese sentido, subrayaron que la estrategia apunta a replicar este modelo en otros productos regionales, fortaleciendo cadenas de valor con fuerte arraigo territorial.
En materia sanitaria, el encuentro abordó una amplia agenda de temas críticos para la producción ganadera y agrícola. Entre ellos se incluyeron el avance del Sistema de Identificación Electrónica Animal, el cumplimiento de estándares sanitarios básicos y la situación epidemiológica de enfermedades como la influenza aviar, la fiebre aftosa, la garrapata bovina, el carbunclo y la leptospirosis. Las autoridades coincidieron en la necesidad de reforzar los controles y la coordinación interjurisdiccional para prevenir brotes y garantizar la trazabilidad.
Además, se analizaron las herramientas disponibles a través del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, especialmente en lo que respecta al sector apícola. En este punto, se destacó el rol de los Inspectores Sanitarios Apícolas (ISA) como actores clave para mejorar la sanidad y productividad de la actividad, que en los últimos años ha ganado relevancia en varias provincias del NOA.
Otro de los temas que generó consenso fue la seguridad en las zonas fronterizas. Los participantes coincidieron en la necesidad de fortalecer los controles en los pasos internacionales y avanzar en la unificación de criterios entre provincias y organismos nacionales para combatir el contrabando, una problemática que impacta directamente en la competitividad de los productores locales.
En paralelo, se discutieron aspectos vinculados a la Ley de Producción Orgánica, en articulación con el SENASA, con el objetivo de promover prácticas sustentables y acceder a mercados de alto valor agregado. Este segmento del agro muestra un crecimiento sostenido y representa una oportunidad estratégica para las economías regionales del norte argentino.
La cadena tabacalera también ocupó un lugar central en la agenda. Durante la reunión se analizaron los mecanismos vinculados al Fondo Especial del Tabaco (FET), la formación de precios y los desafíos de competitividad, especialmente en la variedad Burley, predominante en la región. Los representantes provinciales plantearon la necesidad de garantizar reglas claras y previsibilidad para sostener la actividad, que genera empleo y dinamiza economías locales.
En cuanto al RIMI, las autoridades nacionales presentaron los alcances del régimen y destacaron su potencial para atraer inversiones de mediana escala en sectores estratégicos. Según explicaron, la herramienta busca facilitar el acceso al financiamiento, reducir cargas impositivas y promover proyectos productivos con impacto regional, lo que podría traducirse en una mayor diversificación de la matriz económica del NOA.
Desde las provincias, en tanto, se valoró la posibilidad de articular políticas públicas con el gobierno nacional, aunque también se remarcó la importancia de adaptar las medidas a las particularidades de cada territorio. En ese sentido, los funcionarios coincidieron en que el Consejo Federal Agropecuario constituye un espacio clave para coordinar estrategias y compartir experiencias.
El encuentro dejó en evidencia que el norte argentino enfrenta desafíos estructurales, pero también cuenta con oportunidades concretas para potenciar su desarrollo agropecuario. La combinación de innovación tecnológica, certificaciones de calidad, mejoras sanitarias y nuevos esquemas de financiamiento aparece como un camino posible para consolidar el crecimiento del sector.
Como cierre, las autoridades acordaron dar continuidad al trabajo conjunto durante el año, con nuevas reuniones y mesas técnicas orientadas a profundizar los temas abordados. La intención es avanzar en una agenda que permita fortalecer la producción, mejorar la competitividad y generar valor agregado en origen, en línea con las demandas de un mercado cada vez más exigente.