La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este miércoles en Caracas un conjunto de medidas económicas orientadas a reactivar la actividad productiva, revisar el modelo vigente y avanzar hacia una recuperación progresiva del ingreso de los trabajadores, en un contexto de crisis prolongada e inflación. Durante un mensaje al país de casi media hora, la mandataria también prometió un aumento salarial a partir del 1 de mayo, aunque no detalló el porcentaje ni su alcance.
Según informó el medio Infobae, Rodríguez planteó que el objetivo central del Gobierno es impulsar el crecimiento en sectores estratégicos como los hidrocarburos y la minería, considerados claves para generar ingresos inmediatos. “Nuestro objetivo inmediato, mediano y a largo plazo, es recuperar sostenida y paulatinamente el ingreso de los trabajadores”, afirmó la funcionaria en su discurso, citado por ese medio.
El anuncio se produce en un escenario marcado por el deterioro del poder adquisitivo. El salario mínimo permanece congelado desde marzo de 2022, cuando equivalía a unos 30 dólares, y actualmente representa menos de un dólar mensual al tipo de cambio oficial, en medio de la devaluación y la inflación persistente.
En paralelo al aumento salarial prometido, el Gobierno destacó que en marzo se incrementó una bonificación mensual para trabajadores públicos, que pasó de 160 a 190 dólares. Este beneficio se paga en bolívares y no tiene incidencia en prestaciones laborales, lo que ha generado críticas por parte de sindicatos y especialistas.
Rodríguez también anunció la creación de una comisión para el diálogo laboral, en un intento por canalizar reclamos de distintos sectores. La medida se conoce en la antesala de una movilización sindical convocada hacia la sede del Ejecutivo, donde exigirán mejoras salariales y condiciones laborales más estables.
En materia estructural, la mandataria ordenó la conformación de otra comisión destinada a la evaluación estratégica de los activos del país, con participación del Estado, el sector privado y trabajadores. No obstante, aclaró que este proceso no incluirá la industria de hidrocarburos, principal fuente de ingresos de Venezuela. Tampoco precisó los plazos ni las funciones específicas de este organismo.
Otro de los ejes del paquete anunciado es la posibilidad de destinar recursos bloqueados en el extranjero —en el marco de sanciones internacionales— a la recuperación de salarios e infraestructura básica. Rodríguez aseguró que, en caso de concretarse la liberación de esos fondos, se utilizarán “inmediatamente” para mejorar servicios como electricidad, agua, vialidad, educación y salud.
En el plano normativo, la presidenta encargada impulsó reformas en el mercado inmobiliario y confirmó la promulgación de una ley de aceleración de trámites administrativos, aprobada semanas atrás por el Parlamento. Además, informó la creación de un Consejo Nacional de Economía, que tendrá como objetivo diseñar un nuevo esquema tributario consensuado entre distintos sectores.
“Espero que de este consejo nacional de economía pueda salir un nuevo modelo tributario de consenso entre todos los sectores económicos del país”, sostuvo Rodríguez, según consignó Infobae. La funcionaria también planteó la necesidad de modernizar el sistema impositivo mediante el uso de plataformas tecnológicas, aunque no brindó detalles concretos.
El debate sobre la carga fiscal es uno de los puntos sensibles para el sector privado. Diversos gremios empresariales han advertido que las compañías formales destinan una proporción elevada de sus utilidades al pago de impuestos, lo que limita la inversión y el crecimiento.
Los anuncios se enmarcan en un contexto político excepcional tras la salida del poder de Nicolás Maduro, lo que abre interrogantes sobre el rumbo económico y la viabilidad de las reformas propuestas. Mientras tanto, el Gobierno busca enviar señales de estabilización y diálogo en medio de una crisis que impacta de manera directa en las condiciones de vida de la población.