En un contexto de mayor competencia y sensibilidad al precio en Argentina, Nestlé redefine su estrategia comercial para adaptarse a un consumidor más selectivo, planificado y exigente, según explicó su Director de Ventas local, Guillermo Canosa, en una entrevista con el medio Fortuna. La compañía busca sostener su crecimiento en un mercado donde el concepto de valor se amplió más allá del precio e incorpora factores como calidad, confianza en la marca y beneficios concretos.
De acuerdo con el ejecutivo, los hogares argentinos adoptaron un comportamiento de compra más estratégico, en el que comparan opciones, aprovechan promociones y evalúan cada decisión con mayor detenimiento. En paralelo, la confianza en las marcas sigue siendo determinante en la elección final, incluso en un contexto de mayor búsqueda de ahorro.
El principal cambio en el mercado es la redefinición del valor. Ya no se limita al precio, sino que integra elementos como confianza, calidad y experiencias asociadas al consumo. Según datos de Kantar, más del 60% de los hogares presta especial atención a descuentos y acciones promocionales, aunque la fidelidad a las marcas continúa vigente.
En este escenario, Canosa sostuvo que el consumidor no es simplemente “oportunista”, sino más bien selectivo: decide en qué categorías prioriza el ahorro y en cuáles mantiene sus preferencias habituales. Esto obliga a las compañías a reforzar la consistencia de sus propuestas y sostener estándares de calidad.Promociones, portafolio e innovación
Uno de los ejes centrales de la estrategia de Nestlé es el uso de promociones como herramienta de activación de la compra. La campaña “Promo Más Nestlé: Mundial de Premios” busca combinar incentivos económicos con experiencias, integrando múltiples marcas del portafolio como NIDO, Nesquik, NESCAFÉ, KitKat y Maggi.

“Este tipo de iniciativas cumplen un rol clave en activar la decisión de compra”, explicó Canosa a Fortuna, al remarcar que las promociones influyen especialmente en un contexto de mayor competencia en góndola.
La estrategia también se apoya en la innovación de productos y formatos. El crecimiento del café, impulsado por nuevas ocasiones de consumo como bebidas frías, y la resiliencia del chocolate muestran cómo la compañía adapta su portafolio a tendencias más dinámicas y exigentes. Además, la empresa avanza en formatos más prácticos, como packs ahorro y porciones individuales.
El consumidor actual combina distintos canales de compra, lo que obliga a las empresas a operar de manera más integrada entre retail físico y digital. Nestlé trabaja en el fortalecimiento de la disponibilidad en góndola, la adaptación de formatos y la expansión de su presencia en múltiples puntos de contacto.
Más allá de lo comercial, la compañía destaca la importancia de construir una relación de largo plazo basada en la confianza. “Las decisiones no son solo racionales: también están atravesadas por lo que cada elección representa”, afirmó Canosa, al señalar que las marcas forman parte de la identidad del consumidor.
Con más de 90 años en Argentina, Nestlé busca consolidar una estrategia basada en innovación, cercanía y competitividad, en un mercado que sigue evolucionando hacia decisiones de compra más racionales, pero también más emocionales.