El gobierno de Jujuy, encabezado por Carlos Sadir, puso en marcha una estrategia basada en ciencia ciudadana para mejorar la gestión hídrica, al integrarse a una red junto a la Universidad Nacional de Córdoba que permitirá ampliar el monitoreo ambiental y optimizar la planificación de recursos.
La iniciativa se formalizó tras una reunión entre autoridades provinciales y académicas, donde se acordó implementar el Proyecto Matteo, un programa que transforma a estudiantes en monitores ambientales. El objetivo central es generar una red más amplia de datos climáticos que sirvan como base para la toma de decisiones en infraestructura hídrica.
Actualmente, la provincia cuenta con 16 estaciones de medición, pero busca expandir ese número hasta alcanzar unos 400 puntos distribuidos en el territorio. Esta ampliación permitirá mejorar la calidad y densidad de la información disponible sobre variables como precipitaciones, humedad, temperatura y viento.
El programa involucra a alumnos de nivel inicial y primario, quienes realizan mediciones mediante instrumentos como pluviómetros y estaciones automáticas. Estos datos son luego utilizados por organismos técnicos provinciales para analizar el comportamiento climático y planificar obras. “Los chicos vuelcan datos que luego serán utilizados por la Dirección de Recursos Hídricos para tener un panorama más claro. Es fundamental aumentar la densidad de datos pluviométricos para la toma de decisiones”, explicó el ministro Carlos Stanic.

Además del aporte técnico, el proyecto tiene un componente educativo orientado a fomentar vocaciones científicas desde edades tempranas. Según el funcionario, el contacto con herramientas tecnológicas busca generar interés en áreas estratégicas para el desarrollo del país.
La iniciativa también se integra a una red de alcance internacional que vincula instituciones de distintos países. En ese contexto, la decana de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Córdoba, Magalí Carro Pérez, destacó el valor del sistema para el análisis climático. “Decimos que tenemos el aula a cielo abierto más grande que pueda existir, porque tenemos estudiantes registrando datos desde la Antártida hasta Jujuy”, afirmó.
El uso de estos datos permite realizar simulaciones vinculadas al cambio climático y proyectar escenarios que contribuyan al diseño de políticas públicas. En ese sentido, la estrategia apunta no solo a mejorar la gestión del agua en el corto plazo, sino también a anticipar impactos futuros y optimizar la inversión en infraestructura.
Desde el gobierno provincial remarcaron que esta articulación con el sistema académico fortalece la capacidad técnica local y genera información clave para el desarrollo. La participación de áreas como la Dirección de Recursos Hídricos y el Ministerio de Educación busca garantizar la implementación sostenida del programa en el territorio.
El proyecto representa un cambio de enfoque en la gestión ambiental, al incorporar a la comunidad educativa en la generación de datos estratégicos. De esta manera, Jujuy apuesta a construir un sistema más preciso y participativo, con impacto directo en la planificación y el uso eficiente de los recursos hídricos.