Marcelo Mindlin consolidó en el primer trimestre de 2026 un salto estratégico que lo posiciona como una de las figuras centrales del empresariado argentino, con proyección regional y creciente influencia institucional. En pocas semanas, el fundador de Pampa Energía asumió la presidencia de InterCement —la tercera cementera de Brasil— y, en consecuencia, de Loma Negra en la Argentina; anunció inversiones por 7.700 millones de dólares en energía y gas; y fue designado por el presidente Javier Milei al frente de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), organismo intergubernamental que reúne a 35 países y que por primera vez tendrá sede en Buenos Aires.
Estos movimientos configuran un nuevo perfil empresarial para Mindlin, que deja de ser exclusivamente un actor relevante del sector energético local para transformarse en un interlocutor clave entre el capital privado y el Gobierno nacional. En el ámbito empresarial ya comienzan a surgir comparaciones con figuras históricas como Paolo Rocca, en un contexto donde la industria tradicional perdió centralidad frente a sectores como la energía.
El avance más reciente se dio en el negocio del cemento. Loma Negra, empresa emblemática que produce cerca del 45% del cemento argentino, volvió a quedar bajo conducción local tras dos décadas en manos brasileñas. La compañía había sido adquirida en 2005 por Camargo Corrêa, grupo que luego se reconvirtió en Mover Participaciones y acumuló una deuda superior a los 14.000 millones de reales.
En ese escenario, Mindlin desplegó una estrategia financiera basada en la compra de deuda a través de su vehículo LATCEM LLC. El empresario adquirió acreencias de entidades como Itaú, Banco do Brasil y Bradesco, en un proceso que culminó con la aprobación del plan de recuperación judicial en octubre de 2025, respaldado por el 99,66% de los acreedores. Dos meses después, la Justicia de San Pablo homologó el acuerdo.
LATCEM ingresó formalmente como accionista de InterCement con aproximadamente el 39% del capital, acompañado por fondos internacionales como Redwood Capital Management, Moneda Patria y Cigna. Mindlin asumió la presidencia del directorio tanto de InterCement como de Loma Negra, consolidando así su presencia en las dos mayores economías de América Latina.
En declaraciones a Bloomberg TV, el empresario calificó la operación como “una oportunidad única en la vida para acceder a las dos economías más grandes de América latina”, en referencia a Brasil y Argentina.

El segundo eje de expansión se concentra en el sector energético, donde Mindlin ya tenía una fuerte presencia a través de Pampa Energía. Durante la Argentina Week realizada en Nueva York en marzo de 2026, el empresario anunció dos proyectos de inversión por un total de 7.700 millones de dólares.
El primero contempla una inversión de 4.500 millones de dólares para ampliar la producción petrolera en el área Rincón de Aranda, en Neuquén, con el objetivo de alcanzar los 45.000 barriles diarios. El segundo proyecto, por 3.000 millones de dólares, apunta al desarrollo de infraestructura estratégica para el procesamiento de líquidos de gas natural, liderado por Transportadora de Gas del Sur (TGS), empresa controlada por Pampa junto a la familia Sielecki.
El plan incluye la construcción de una planta en Tratayén, un poliducto hasta Bahía Blanca y una terminal marítima de exportación. “Hace más de 25 años que Argentina no concreta un proyecto de procesamiento de líquidos y este es el de mayor magnitud de la historia”, señaló Mindlin. “Es una inversión clave para resolver uno de los cuellos de botella que podrían limitar el desarrollo de Vaca Muerta”, agregó.
El anuncio se produjo en un contexto internacional marcado por tensiones energéticas globales, particularmente tras el conflicto en el Estrecho de Ormuz, que elevó la volatilidad en los mercados. En ese escenario, Mindlin planteó que la Argentina tiene la oportunidad de posicionarse como proveedor confiable de energía.
El crecimiento empresarial de Mindlin se articula con una relación fluida con el Gobierno. El presidente Javier Milei respaldó públicamente las inversiones anunciadas y, en marzo de 2026, lo designó al frente de la IHRA.
La designación representa un hecho inédito: es la primera vez que un ciudadano sudamericano preside el organismo y que su sede se traslada a Buenos Aires. La ceremonia de traspaso se realizó en el Palacio San Martín, con Israel como país saliente.
“Es un orgullo para mí que el presidente Javier Milei me haya elegido para liderar esta presidencia”, afirmó Mindlin durante su discurso en Jerusalén. “Asumo este rol con un fuerte compromiso y con el objetivo de mostrarle al mundo el trabajo realizado para convertir la memoria de la Shoá en una temática central de nuestro sistema educativo”, sostuvo.
El vínculo entre el empresario y el Presidente trasciende lo económico. Ambos comparten espacios dentro de la comunidad judía argentina, donde confluyen relaciones históricas entre empresarios, instituciones religiosas y dirigentes políticos. Milei profundizó su acercamiento al judaísmo desde 2021, mientras que Mindlin preside el Museo del Holocausto de Buenos Aires.
En paralelo, en el mercado circulan versiones sobre la participación indirecta del magnate británico Joe Lewis en las operaciones de LATCEM. Lewis, conocido por su bajo perfil, mantiene una relación de larga data con Mindlin desde los primeros años de Pampa Energía, cuando se incorporó como inversor.
Aunque no hay confirmación oficial sobre su rol en InterCement, la posibilidad refuerza la idea de una red de alianzas internacionales que respalda el crecimiento del empresario argentino.
El conjunto de movimientos protagonizados por Mindlin refleja un cambio estructural en el poder económico argentino. Mientras sectores tradicionales como la industria pesada pierden peso relativo, la energía, los recursos naturales y la infraestructura emergen como ejes centrales de la inversión y la proyección internacional.
En ese contexto, Mindlin aparece como uno de los principales articuladores entre el sector privado y el Estado, en una etapa marcada por reformas económicas, apertura al mercado y búsqueda de inversiones externas.
Con presencia en energía, infraestructura y ahora cemento, además de un rol institucional de alcance global, el empresario consolida una posición que trasciende los negocios y se proyecta hacia la esfera política y diplomática.