Mauricio Macri, actual presidente del PRO, inició este viernes una gira federal por las provincias de Chaco y Corrientes con el objetivo de consolidar la identidad de su partido y diferenciar su propuesta política de la gestión de La Libertad Avanza. En un contexto marcado por la búsqueda de un "próximo paso" partidario, el exmandatario se reunió con gobernadores de la Unión Cívica Radical (UCR) para fortalecer el despliegue territorial de cara a los desafíos electorales de 2027. Esta recorrida resulta estratégica, ya que ocurre en un momento donde el partido busca pasar de ser un aliado legislativo del oficialismo a posicionarse como una alternativa con proyectos de desarrollo propios.
La actividad central comenzó en Resistencia, donde Macri fue recibido a las 16 horas por el gobernador chaqueño, Leandro Zdero. El itinerario continuó con un acto masivo en el centro de convenciones de un hotel local, diseñado bajo un esquema de multiplicidad de voces que culminó con el discurso del expresidente. Según consignó el medio Corrientes Hoy, la estructura del evento buscó replicar la dinámica federalista que el partido intenta recuperar para evitar quedar diluido en la agenda exclusiva de la Casa Rosada.

Durante su estancia en la capital chaqueña, Macri enfatizó la necesidad de dotar de sustentabilidad a las reformas actuales. En un mensaje difundido a través de sus plataformas digitales, el dirigente señaló que, si bien el cambio ya se ha puesto en marcha, este requiere de "raíces profundas" para permanecer en el tiempo. "Una cosa es estabilizar y otra es construir", sentenció Macri, marcando una sutil pero clara distancia con el enfoque exclusivamente macroeconómico del Gobierno nacional.
Tras su paso por Chaco, la agenda se trasladó a Corrientes. Allí, el líder del PRO pautó encuentros con el gobernador Gustavo Valdés y otros referentes del radicalismo local. Esta doble escala en provincias gobernadas por la UCR sugiere un intento de reconstruir los puentes de Juntos por el Cambio, especialmente con aquellos mandatarios que, aunque mantienen un diálogo fluido con el presidente Javier Milei, conservan una estructura territorial e institucional tradicional.
Esta gira por el norte argentino representa el cierre de una semana de intensa actividad política para el expresidente. El lunes, Macri participó en la cena anual de la Fundación Pensar, donde la titular del think tank, María Eugenia Vidal, reforzó la idea de que el PRO debe ser protagonista del desarrollo. "Queremos ser mucho más que presente. Siempre apostamos al futuro. Queremos ser protagonistas del próximo paso", afirmó Vidal según los reportes del evento.
Asimismo, el martes se ratificó la conducción de Cristian Ritondo en el PRO de la Provincia de Buenos Aires, donde el partido ya evalúa una posible convergencia electoral con los libertarios para enfrentar al peronismo en el distrito más poblado del país. Sin embargo, el rol de Macri se mantiene, por ahora, alejado de una candidatura personal. Su función actual se define como la de un articulador político que busca garantizar que el partido no pierda su esencia técnica y de gestión mientras acompaña el rumbo general del país, tal como lo destacó El Economista al analizar el impacto de estas recorridas territoriales en el armado opositor.